El Merendero Manitos de Amor cumplió tres años y festejó a lo grande
Luego de gran esfuerzo y dedicación para lograr mantener sus puertas abiertas, el Merendero Manitos de Amor cumplió tres años de vida. Fue en el CIC del 2 de Abril y los pequeños pasaron una jornada maravillosa.
Es parte del barrio 29 de Septiembre, ubicado en la intersección de la rotonda de Ruta 40 y Avenida Crucero General Belgrano, donde ya viven más de 200 familias. Viendo las necesidades de sus vecinos, Erica Bayer y Silvia Gelvez decidieron en el año 2015 trabajar en pos de mejorar la calidad de vida de los niños.
Cuando no podían contar con el CIC entonces, corrían mesas, tiraban almohadones y el merendero se mudaba al hogar de Erica. Luego se fueron sumando otras madres de corazón, como Mercedes que le pone mucha energía para seguir impulsando aquella intención inicial. Todo ese accionar acompañado por el padre Miguel Haag de la capilla San Cayetano de El Frutillar, y colaboradores que son indispensables.
Desde que comenzó a surgir el barrio, los vecinos tuvieron en cuenta el dejar un espacio destinado para un Centro Comunitario. Por medio del trabajo voluntario de los integrantes del barrio, limpiaron ese predio, hicieron la platea y poco a poco comenzaron a levantar las paredes. Ahora, como dice el padre Miguel, Dios les ha dado una manito y han conseguido algunos fondos que serán para ver si logran finalizarlo. La idea principal es brindar talleres de oficios para jóvenes y actividades para las mujeres.
Allí estaba planificada la fiesta de cumpleaños, pero analizando el estado actual, por la seguridad de los niños decidieron realizarla en el CIC, aunque esto involucró el traslado a pie de muchos de ellos. Debían cruzar la avenida entonces, solidarias los fueron a buscar y luego, los acompañaron a sus hogares.
La fiesta
La fiesta se logró gracias a la colaboración de comunidades cristianas y amigos, quienes dedicaron su tiempo para que sea una jornada inolvidable. Maquillaje artístico y sectores de juegos estuvieron de manera permanente, incluyendo un stand donde canjeaban sus tarjetitas de ganadores de algún entretenimiento por una golosina.
Bebidas y repostería casera mantuvieron tranquilas las pancitas mientras llegaba la hora de cortar la gran torta acompañada por un vaso de chocolate. Además hubo payasos animando. Diversión al por mayor fue el resultado final.
Colaboradores
Entre los concurrentes, se encontraban tres integrantes de la ONG Pequeños Pasos, Ángeles, Noelia y Agustina. Son parte de un Programa de Nación que tiene dos líneas, una es el acompañamiento familiar y la otra son talleres de interés comunitario y social, como de alimentación y de prevención de consumo, por citar algunos ejemplos.
Desde el año pasado que se dedican a conocer los barrios, analizando sus situaciones y decidiendo así, en qué sectores canalizar las actividades. Hace muy poquito que llegaron al 29 de Septiembre y el aporte que podrán sumar es muy amplio.
Claudia Gimeno pertenece a la comunidad de la San Cayetano, así conoció el merendero. “Empecé a ver que había muchas mujeres que no tenían un espacio para charlar y compartir, entonces mientras los nenes estaban jugando podíamos generar ese lugar de encuentro”.
Por ahora, un sábado al mes, se juntan y meta de por medio, hablan de sus vidas cotidianas, ven la manera de encontrar soluciones a los problemas que plantean. “Algunos temas acerca de los límites con sus hijos, situaciones de violencia de género y familiar o formas de canalizar la impotencia que viven”. Es un grupo de mutua ayuda y por supuesto que todo suma.