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17/08/2026

Matías cumplió su sueño: tiene parálisis cerebral y pudo esquiar en el Catedral

Lo pudo hacer gracias a la fundación Desafío Bariloche. "Estaba en las nubes", describió su madre y contó la experiencia.

Matías Duncan Federico tiene parálisis cerebral, estudió diseño multimedia y trabaja en una empresa de comunicación alternativa. Pero durante el último fin de semana sumó una experiencia que será inolvidable. Matías pudo esquiar por primera vez en el Cerro Catedral, de la mano de la Fundación Desafío Bariloche.

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La historia fue compartida por su mamá, Marcela Agostinelli, durante una entrevista en el programa Chocolate por la Noticia, de El Cordillerano Radio 93.7. Allí contó cómo un deseo que había comenzado tiempo atrás finalmente pudo convertirse en realidad y cómo el acompañamiento del equipo de la fundación fue fundamental para que Matías pudiera disfrutar de la montaña.

“Arrancó de un deseo muy grande”, contó Marcela. La familia había viajado a Bariloche dos años atrás y, mientras recorrían distintos lugares, Matías descubrió que también podía acceder a actividades vinculadas con la nieve.

En aquella oportunidad conocieron a Martín Saccomano, quien los ayudó con los traslados y las excursiones. “Cuando Mati vio que se podía esquiar, dijo ‘wow’”, relató su mamá.

El año pasado intentaron regresar, pero la falta de nieve hizo imposible concretar el proyecto. Esta vez, en cambio, se organizaron con anticipación y recibieron además el acompañamiento de Martín y del equipo de Desafío Bariloche, que facilitaron buena parte de la experiencia. “Nos invitaron, con lo cual ayudaron un montón a que podamos llegar en esta época de crisis”, explicó Marcela.

Una experiencia que empezó desde el primer momento

Para la familia, la aventura comenzó incluso antes de llegar a la pista. Era la primera vez que Matías y sus acompañantes tenían contacto con la nieve y debieron aprender hasta cómo desplazarse sobre ella. “Cuando no conocés la nieve no sabés ni cómo tenés que caminar. Andamos cayendo”, contó Marcela entre risas.

El equipo de la fundación estuvo pendiente de cada detalle. Los traslados, el acceso a la montaña y el desplazamiento de Matías fueron coordinados para que pudiera llegar hasta el sector donde comenzaría la experiencia.

Martín y sus compañeros utilizaron una silla especial con un sistema de esquí en el centro, que permitió trasladar a Matías por la nieve y acercarlo hasta el lugar de la actividad.

Marcela destacó especialmente la predisposición que encontró en el equipo. "Me facilitaron todo. Yo la verdad es que estoy súper agradecida. No hubiéramos podido”, señaló.

“Estaba en las nubes”

Y entonces llegó el momento más esperado: la primera bajada. La respuesta de Matías fue inmediata. Quería repetir una y otra vez. “En las nubes”, describió su madre sobre cómo se había sentido. 

Durante el primer día realizó varias bajadas acompañado por integrantes del equipo de la fundación. Después de cada recorrido le preguntaban si estaba bien y si quería volver. La respuesta era siempre la misma: quería otra vez.

“Después les dije: ‘Miren, Mati es infinito. Ustedes tienen horario que cumplir con los que están esperando el esquí. Cuando consideren que se termina, se termina’. Porque él estaría todo el día”, relató Marcela.

La alegría de Matías también se convirtió en una experiencia compartida por toda la familia. Para Marcela, ver esa felicidad hizo que cualquier temor previo quedara en segundo plano. “Lo vi tan feliz. Todo lo que lo haga feliz, que lo haga”, expresó.

Del esquí a una comunicación más accesible

La experiencia también abrió la puerta a nuevos proyectos. Matías trabaja en una empresa de comunicación alternativa vinculada con la aplicación Hablalo, una herramienta que facilita la comunicación mediante pictogramas.

A partir del vínculo generado con el equipo de Desafío Bariloche, surgió la posibilidad de desarrollar pictogramas específicos relacionados con el esquí, para que otras personas que participen de estas actividades puedan contar con una herramienta de comunicación adaptada.

“Ahora van a hacer un trabajo con Martín que es generar los pictogramas para que ellos también puedan tener Hablalo, contó Marcela.

De esta manera, el viaje no quedó solamente en la experiencia personal de Matías. También abrió una posibilidad para seguir construyendo herramientas de accesibilidad en el ámbito de los deportes de montaña.

“Bariloche en eso es maravilloso”

Marcela destacó además las posibilidades que encontró en Bariloche para realizar actividades turísticas accesibles durante distintas épocas del año.

La familia ya había recorrido algunos lugares en verano y, para esas ocasiones, utilizaron una silla de trekking. Actualmente, el equipo cuenta con una nueva silla que permite ampliar las posibilidades para personas con discapacidad que quieran recorrer sectores de la región.

La pregunta inevitable fue si habrá una nueva visita a la montaña. La respuesta de Matías fue contundente: sí. “¿Repetimos, Mati?”, le preguntaron durante la entrevista. “Claro”, respondió feliz. 

 

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