2018-05-04

El acto de agasajo a los antiguos pobladores incluyó música y emociones

En un emotivo encuentro se realizó el homenaje a los antiguos pobladores, en el marco del 116º aniversario de nuestra ciudad. Fueron siete los vecinos agasajados, personas de bien que desde el lugar que han ocupado y ocupan en la sociedad, han contribuido al crecimiento de la misma.

Se contó con la presencia del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, el intendente Gustavo Gennuso, la senadora nacional Silvina Larraburu. Los ministros, de Turismo, Cultura y Deporte de la provincia, Arabela Carreras, de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Carlos Valeri, de Desarrollo Social, Nicolás Lang, el secretario de Trabajo, Lucas Pica, los legisladores provinciales, Domínguez, Silvia Paz, Alfredo Martín, Alejo Ramos Mexía; por el Concejo Municipal, Diego Benítez, Ana Marks, Viviana Gelain, Claudia Contreras, Daniel González, Carlos Sánchez, Gerardo Ávila, Daniel Natapof, Julia Fernández y Cristina Painefil, y la defensora del Pueblo, Beatriz Oñate.

Reconocimientos 

La modalidad que han elegido este año para ir presentando a cada uno de los vecinos, ha sido modificada gratamente, porque ellos mismos fueron hablando de su vida en un breve video que se proyectó para todos los presentes.

El primer relato fue de Raquel Cortés, vecina del barrio Las Quintas que recordó lo que eran sus días en aquél Bariloche, “jugábamos en la calle, pero nos juntábamos todos los chicos del barrio a hacer guerra de nieve en el invierno, Ojalá los chicos de hoy salieran un poco de la tecnología para disfrutar de esas cosas”, dijo.

El 22 de mayo a las 4 de la tarde del año 60, se comprometió con su esposo, contó muy emocionada, el mismo día del terremoto que destruyó el puerto de nuestra ciudad. 

Trabajó de mucama en hoteles, en un salón de modas, se preparó como auxiliar de enfermería y trabajó en un sanatorio. También colaboró durante muchos años con las carreras de bicicross, organizando eventos para reunir fondos para llevar a los chicos a participar de los campeonatos provinciales y nacionales.

Francisca Tello fue directora del hospital zonal, “había un solo chofer de ambulancia que debía transitar por todos los caminos de ripio”, dijo. Reconoció que para ella el estudio ha sido una filosofía de vida. “Siempre hay que seguir aprendiendo, aunque sea una receta de cocina”.

Don Onofre Guajardo en primer lugar, reconoció que tiene en su hogar una camiseta de Boca Junior autografiada por los jugadores. Nació en Pilcaniyeu en 1933 y recordó “hacía mucha gimnasia cuando era chico”. Habló de la reconocida Gran Tienda Bariloche y de los comercios que había en ese sector de Mitre al 400. Trabajó con el ingeniero Emilio Zaracco. “Yo tenía 12 años y lo iba a despertar a la mañana y le cebaba unos mates”. El hombre le consiguió empleo de ordenanza en la Municipalidad y después en la Gran Tienda Bariloche. En el 52, cuando se iniciaba la planta piloto del Centro Atómico, ingresó en la Oficina de Depósitos. De allí en adelante inició su carrera de mozo y su tiempo libre lo dedicaba al boxeo.

Germán Vera Vargas nació en Chile pero desde muy pequeño cruzó la cordillera con su familia, algunos tramos caminando, otros en bote y luego de a caballo. Invitado por un amigo, se sumó al cuerpo de Bomberos Voluntarios Bariloche, donde luego de jubilarse pasó a integrar la Comisión. Trabajó en el Mercado Municipal de Villegas y Moreno, y en infraestructura aeronáutica. Fue pintor y mozo.

Ricardo Romero fue empleado del Matadero Municipal, nació en Arroyo Blanco y se desempeñó desde muy joven en trabajos de estancia, luciéndose con el acordeón en cada fogón que se presentaba.

Nielsen Zapata comenzó su relato con un comentario muy simpático, “mi nombre se parecía a un apellido conocido, entonces creo que la consecuencia de mi nombre, es un apellido”.

Conoció a Primo Capraro, con quien durante muchos años trabajó su padre. El empresario constructor italiano fue pionero en el comercio, la industria y el turismo por esta zona, y gran parte de la actividad política y económica de Bariloche dependía de él. “Era el que manejaba toda la aldea”, resumió Nielsen. “Lo conocí y era una persona que se preocupaba muchísimo por la aldea y su gente”.

El último de los homenajeados fue Franklin Salazar. De pequeño estuvo como pupilo pero como se escapaba, debieron enviarlo con su tío a Junín.

Trabajó en la Estancia San Ramón, en Aguas y Energía, y en el Matadero Municipal, donde carneó por más de 2 décadas. Luego sufrió un accidente que lo condicionó, por lo que terminó desempeñándose como sereno, jubilándose en el 2006.

El Premio Carlos Bustos

Es el segundo año en que se hace entrega del Premio Carlos Bustos, recordando al querido periodista que marcó un antes y un después en Bariloche. Se trata de un reconocimiento de nivel social y los merecedores en este 2018 fueron los integrantes de la Fundación San José Obrero del barrio Nuestras Malvinas. Desarrollan actividades con niños y jóvenes de barrios aledaños, mejorando así su calidad de vida, brindándoles alimento, talleres de oficio y actividades relacionadas con la naturaleza.

Victoria Sabatte junto a algunos niños fueron quienes recibieron el cheque de $30.000 para colaborar con las tareas que llevan adelante. 

La Camerata Juvenil Municipal

Como un breve intermedio a la entrega de diplomas de los antiguos pobladores, los jóvenes de la Camerata Juvenil Municipal regalaron algunas interpretaciones, maravillando al público, que los aplaudió de pie.

Llevan un año de trabajo de la mano de Mariano Videla, y los integrantes son de distintos barrios de la ciudad.

Reconocimiento especial

El Concejo Municipal dio un reconocimiento a dos oficiales de la Policía de la Provincia de Río Negro, Cristian Jara y Melanie Ruiz, quienes el 20 de abril pasado, salvaron la vida a un pequeño de dos años al aplicarle la técnica de RCP. “No fue nuestra intención ser reconocidos, pero gracias a las capacitaciones pudimos ayudar a Tahiel”, dijo Jara. El día anterior a esa asistencia, había tomado el curso.

 

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