SEGUIRA EN LIBERTAD
Lo imputaron por un homicidio en El Bolsón
Seguirá en libertad pero deberá presentarse una vez por semana en la fiscalía.
Julio Roberto Cayuleo no sabe leer ni escribir. Apenas fue a la escuela y su vida está marcada por las carencias y la adicción al alcohol. Según los informes que lucen en el legajo que maneja el Ministerio Público Fiscal, su condición económica y social es extrema. Apenas consigue alguna que otra changa para sobrevivir.
Fue imputado por un hecho ocurrido el 28 de marzo del 2017 en la intersección de las calles Dr. Miklos y Pueyrredón. En ese lugar, se trenzó en una riña con Juan Carlos Martínez y tras intercambiar varios golpes, le asestó una puñalada en el tórax, provocando una profusa hemorragia que ocasionó la muerte del sujeto en pocos minutos.
El caso tramitó inicialmente bajo el viejo sistema procesal penal e incluso el acusado fue indagado, aunque a partir de la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal, el caso fue readecuado y se realizó la formulación de cargos tras su detención producida en los últimos días, debido a que no había respondido a las citaciones judiciales que le cursaron.
Para el defensor oficial Juan Pablo Laurence, el hecho se produjo de un modo distinto al que señaló el fiscal adjunto José Luis Torchia, aunque no se opuso a la formulación de cargos para intentar establecer el modo en el que ocurrió la muerte de Martínez. Según apuntó, su asistido fue víctima de una agresión ilegítima por parte de Martínez en un contexto de consumo de alcohol muy grande, y se defendió. “Podemos discutir si fue legítima defensa o un exceso en la legítima defensa, será materia de análisis y veremos al completarse la etapa de investigación si prevalece la versión de la fiscalía o la de la defensa”, manifestó.
El acusado alcanzó a contar que se había criado prácticamente en soledad mientras el juez de Garantías Juan Martín Arroyo le preguntaba por sus datos personales. Luego amplió el panorama al contar que no sabía leer ni escribir y que prácticamente no había ido a la escuela.
El fiscal Torchia apuntó que según los informes reunidos en el legajo está en una condición económica y social extrema, y no se opuso a que el hombre recupere su libertad, bajo el compromiso de presentarse una vez a la semana en la fiscalía de El Bolsón.
Como no sabe leer ni escribir, solo firmar, le sugirieron que si recibe alguna notificación de la Justicia, se traslade hasta la fiscalía para que le expliquen el contenido de las cédulas y no entre otra vez en rebeldía, como había sido declarado anteriormente en el proceso en su contra.