Al principio, la Mitre se llamó Fósbery
Testimonios de principios del siglo XX señalan que la calle principal del pueblo llevaba como nombre el apellido del soldado, integrante de las expediciones al “Desierto”. Recibió reproches de la superioridad.
El trazado urbano de San Carlos de Bariloche nació de un exceso de autoridad. Corrió por cuenta del capitán Mariano Fósbery, quien además de construir allá por 1902 la comisaría, el juzgado de Paz y el cuartel militar, ejecutó “el trazado de la población”. Enojada, la Dirección de Tierras y Colonias del Ministerio de Agricultura de la Nación protestó con energía. Entonces, la superioridad le ordenó al militar que se abstuviera “en lo sucesivo de llevar a cabo la distribución de solares y la apertura de calles”.
No obstante, “el trazado que realizó el capitán Fósbery fue la base del posterior plano del pueblo, hoy floreciente ciudad”. Así lo afirmaba su biógrafo, el historiador Rubén González, en la ponencia que tituló “El mayor expedicionario al desierto Mariano Fósbery. 1862-1928”. El trabajo fue presentado en el Congreso Nacional de Historia sobre la Conquista del Desierto, que se llevó a cabo en 1979, en General Roca.
Hacia 1902, Fósbery era jefe del primer escuadrón del Regimiento 3 de Caballería de Línea, que por entonces tenía su acantonamiento en San Martín de los Andes. En ese carácter “es enviado en dos ocasiones a la costa Sur del Nahuel Huapi, la primera del 16 de marzo al 9 de julio de 1902 y la segunda del 10 de septiembre de 1902 al 5 de diciembre de 1903”. Señalaba el autor que “en ese lugar venía formándose una población llamada San Carlos, en homenaje a don Carlos Wiederholtz (sic), que había edificado la primera casa en 1895. El 3 de mayo de 1902 el Poder Ejecutivo Nacional expedía un decreto reservando cuatrocientas hectáreas sobre el lago Nahuel Huapi para el pueblo de San Carlos. Esta fecha se considera la de su fundación. El relevo de los terrenos fue encomendado al ingeniero Lucero”.
En cumplimiento de su misión, “el capitán Fósbery hizo construir los edificios de la comisaría y del juzgado de Paz, como también un cuartel para el destacamento militar que comandaba y luego, tomando como base estas construcciones, procedió a ejecutar el trazado de la población. Parece que esto, como también la distribución de solares, excedían sus atribuciones, lo que motivó una reclamación” de la Dirección de Tierras y Colonias.
Orden de abstención
La nota que elevó la repartición, “datada el 28 de septiembre de 1903, lleva la firma del ministro doctor Wenceslao Escalante. El 13 de octubre el ministro de Guerra ordenaba que el capitán Fósbery se abstuviera ‘en lo sucesivo de llevar a cabo la distribución de solares y la apertura de calles’. Es de notar que el trazado que realizó el capitán Fósbery fue la base del posterior plano del pueblo, hoy floreciente ciudad”, decía González en 1979.
Para el biógrafo, “su actuación en San Carlos de Bariloche fue, sin duda importante, ya que hasta llegó a ser considerado, en aquellos años, como el fundador del pueblo. Veamos lo que escribe un viajero que lo visita en 1904.
Luego de describir brevemente su llegada al rancho del indio Chamebuil y la hospitalidad que éste le brindara, prosigue: ‘con el alba, al otro día marché, hasta que dos horas después avistaba al pueblecito de San Carlos de Bariloche’”.
El recién llegado expresaba que “más tarde entré por la calle principal al reducido caserío que, aunque pequeño, es una joya por su situación en un lugar tan pintoresco. La calle principal lleva el nombre del fundador del pueblo, el distinguido y respetado capitán don Mariano Fósbery, segundo jefe hoy del regimiento 3 de caballería destacado en San Martín de los Andes”. El hombre consideraba que “si bien este pueblo carece de abundante edificación, no sucede lo mismo en cuanto al movimiento comercial, que hoy puede considerarse la llave y centro de la mayor parte del lejano Sur de la Patagonia”.
Además, afirmaba que “entre los edificios importantes, se coloca en primera línea el cuartel del destacamento del Regimiento 3 de Caballería, obra adecuada para el fin que se le ha impuesto, que fue construido y concluido gracias a la laudable iniciativa y actividad del mencionado capitán Fósbery”. González afirmaba que “según el antiguo poblador Diego Neil, él impuso ‘el nombre de San Carlos de Bariloche para diferenciarlo de los otros muchos San Carlos que existían en el país’. Durante muchos años una de las principales calles de la ciudad llevó su nombre”, insistía el autor. En tanto, “el 5 de diciembre de 1903, terminada su segunda comisión en San Carlos de Bariloche, Fósbery regresa a San Martín de los Andes y el 12 es designado segundo jefe accidental del Regimiento 3”. Allí se establecería. Vaya a saberse qué intereses estarían detrás del ocultamiento histórico sobre su accionar en esta ciudad.
Soldado de Villegas
Su comisión de 1902 no constituyó la vez primera en que el capitán Mariano Fósbery arribó al Nahuel Huapi. El 15 de diciembre de 1882 había acampado a las orillas del gran lago, como integrante del Regimiento 7 de Caballería, que formaba parte de la así llamada Campaña de los Andes, que se llevó a cabo bajo las órdenes del general Villegas. Por entonces, ostentaba las jinetas de alférez.
Su biógrafo, Rubén González, detalló que “el 15, día de la llegada al Nahuel Huapi, encontramos otra referencia a nuestro alférez, al presentarse con su tribu el cacique amigo Curú Huinca. ‘A la tarde, aprovechando el conocimiento que tienen sobre el terreno y la existencia de las tolderías que se encuentran en las cordilleras los indios de Curú Huinca, se nombró en comisión al teniente coronel don Pedro Diez Arenas, con el sargento mayor graduado don Baltazar Peñenoroy, el alférez don Mariano Fósbery y treinta individuos de tropa del Regimiento 7 de Caballería (...)”.
El grupo marchó hacia el lago Lácar, “distante de este punto de 30 a 35 leguas, donde según noticias del cacique Curú Huinca hay varios indios de Ñancucheo y era probable que los demás indios de ese capitanejo al ser hostilizados por fuerzas de la segunda Brigada buscaran ese paraje como punto de reunión y como el más aparente para escapar a la persecución de las partidas de esa Brigada”. Aparentemente, hubo una acción de armas en Quila Quina.