2018-03-26

ARQUEOLOGIA SUBACUATICA

Científicos del CONICET investigan un histórico naufragio del siglo XVIII

Un trabajo liderado por Dolores Elkin, investigadora del Consejo y exploradora de National Geographic, busca recuperar la historia de la fragata española Purísima Concepción, encallada en Tierra del Fuego en 1765.

En una época donde el poder se demostraba en el mar, hace más de 250 años, precisamente el 10 de enero de 1765 partió desde Cádiz, España, la fragata mercante española “Purísima Concepción”. Su destino era Lima, para lo cual la nave debía rodear el continente por el extremo Sur y subir por el Pacífico. Luego de encallar entre rocas en la costa atlántica de Tierra del Fuego sus tripulantes, cerca de 200, abandonaron la embarcación y se dirigieron a la costa. Todos sobrevivieron y convivieron casi tres meses con pobladores indígenas, entre precarias barracas, y con el objetivo de llegar a Buenos Aires, recuperaron parte de la embarcación para construir otro navío.

Esta historia que parece digna de una novela inglesa del siglo XVIII es la que intenta recuperar Dolores Elkin, arqueóloga e investigadora independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), quien lidera una investigación destinada a buscar los restos del naufragio y del campamento donde se establecieron los casi 200 sobrevivientes de la tragedia.

Motivada por una historia que la atrapó desde un principio, Elkin hace un repaso del naufragio: “Si uno piensa que sobrevivieron todos los tripulantes, que convivieron pacíficamente con los indígenas durante los casi tres meses que permanecieron en Tierra del Fuego, y que además construyeron un nuevo barco en el que pudieron regresar a Buenos Aires, es evidente que no se trata de un naufragio más. Es una historia de esas que da gusto conocer, y la intención fue traerla a la luz por medio de esta investigación”.

Junto a Elkin, forman parte del grupo de investigación, Martín Vázquez, arqueólogo del CONICET en el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC), Francisco Zangrando, investigador independiente del CONICET en el CADIC y Ricardo Vera, personal de apoyo del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), timonel, patrón de yate y buzo profesional, clave en las tareas de apoyo logístico náutico y de buceo durante el trabajo de campo. También participaron en el proyecto otros investigadores argentinos del INAPL, especialistas de Inglaterra y Estados Unidos, y varias personas que colaboraron con el apoyo logístico terrestre.

Al trabajo de campo, que duró aproximadamente 10 días, se le suma una investigación que se viene realizando desde hace más de dos años de documentos históricos, como el diario de viaje de la embarcación, y otras fuentes. En referencia al trabajo en equipo, Elkin expresa que: “Es fundamental porque cada uno aporta aquello en lo que tiene más experiencia y todos aprenden de todos. Siempre hay un enriquecimiento”. (Fuente: CONICET)

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