2018-03-23

CITARON A TREINTA Y DOS TESTIGOS

Más de tres años después llega el juicio por el femicidio de Yésica Campos

Cristian Maldonado se enfrenta a una posible condena de prisión perpetua.

Hasta ahora la acusación, con varios puntos oscuros, no logró determinar cuándo ni cómo la mató y ello motivó un tedioso proceso judicial que retrotrajo el avance de la causa en más de una ocasión. Le atribuyen el homicidio doblemente agravado por el vínculo y por femicidio de quien fuera su pareja, Yésica Campos. 

Un tribunal integrado especialmente para el desarrollo del juicio, tendrá a su cargo la resolución del caso a partir del 3 de abril. Intervendrán Miguel Gaimaro Pozzi (Bariloche), Carlos Mussi (Viedma) y Marcelo Gómez (Cipolletti). La participación de jueces de otras Circunscripciones Judiciales obedece al pantanoso camino que recorrió en los tribunales locales el expediente por la muerte de Yésica Campos y la participación de varios jueces locales en las distintas tramitaciones del caso.

Cristian Maldonado, un sujeto oriundo de Córdoba, podría ser condenado a la pena de prisión perpetua, única pena establecida en el Código Penal para el delito que le atribuyen. Aunque la lista original de testigos ofrecidos por las partes era un poco más larga, en el marco de la audiencia de control de acusación que presidió el juez Marcelo Barrutia, fiscalía, defensa y querella afinaron el lápiz y cerraron en treinta y dos testigos. Algunos de Bariloche, otros tantos de El Bolsón, Río Colorado y el Alto Valle rionegrino, Córdoba y hasta de Catamarca.

Maldonado está acusado de asesinar y enterrar a su pareja Yésica Campos en un descampado, en diciembre de 2014 en El Bolsón; pero el cuerpo de la víctima fue encontrado recién el 8 de febrero de 2015, en un sector boscoso del barrio Almafuerte, en la misma localidad.

Sin embargo las circunstancias precisas que rodearon el hecho aún no fueron determinadas por la fiscalía, que presentó una acusación con varios puntos oscuros que motivaron el retroceso permanente del expediente judicial, tramitado bajo el viejo sistema procesal penal y la permanente oposición de la defensa.

Según la reconstrucción que se logró hasta el momento de la historia, Yésica Campos y su pequeña hija se habían trasladado desde Río Colorado hasta El Bolsón pocos días antes de la navidad del 2014. Allí proyectaban radicarse y comenzar una nueva vida junto al acusado y padre de la criatura. Pero Campos desapareció el 28 de diciembre de ese año y su cuerpo fue encontrado recién en febrero, cuando unos perros callejeros lo desenterraron parcialmente.

Las sospechas rápidamente cayeron sobre Maldonado. Había aparecido sorpresivamente solo al cuidado de la niña, se había mudado a Córdoba con la nena, sin avisar ni denunciar la desaparición de Campos y además, desde el teléfono celular de la víctima, enviaba mensajes simulando ser Yésica y afirmando que la nueva vida en El Bolsón iba mejorando. Ese dato resultó revelador, pues la víctima había comprado dos pasajes hacia Río Colorado, para volver con su hija a casa de sus padres, a los que había notificado su decisión de separarse definitivamente del acusado. Partirían el día 29, pero fue vista por última vez con vida el mismo 28.

En primera instancia el por entonces juez de Instrucción Ricardo Calcagno dictó una falta de mérito para el acusado, pero su decisión fue revisada y revocada, disponiéndose el procesamiento del hombre. Una vez firme esa resolución, se ordenó la detención de Maldonado, que se concretó en Córdoba. Pero ante el requerimiento fiscal de elevar el caso a juicio, el juez Calcagno decretó la nulidad de la pieza acusatoria. Otra vez un tribunal superior revisó su decisión y la revocó, al tiempo que apartó a Calcagno del caso.

Finalmente, ya en el marco de la vigencia del nuevo Código Procesal Penal, se realizaron las audiencias orales y públicas para pedir la extensión de la prisión preventiva y el control de acusación que pidió la habilitación del trámite de juicio y la citación de testigos.

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