2018-03-22

CELEBRO SU 90° ANIVERSARIO

La Biblioteca Sarmiento ahora es Usina Cultural del Cívico

La institución más veterana de Bariloche encaró el cumpleaños con nuevos bríos y proyectos que incluyen renovada identidad. La accesibilidad, en el centro de los objetivos.

Lejos de contentarse con el mandato cultural que aqueja a otras nonagenarias, la Biblioteca Sarmiento encaró su aniversario con objetivos de rejuvenecimiento, a tal punto que en 2018 prefiere asumirse como Usina Cultural del Cívico, nueva reformulación de su identidad. Con esa y otras consignas igualmente vitalistas, la entidad más veterana de Bariloche conmemoró en la noche del miércoles su 90 aniversario.

El acto tuvo lugar en el mismo reducto donde floreció Teatro IVAD, donde tocó Luis Alberto Spinetta o donde en el presente, imparten clases profesores de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), apenas tres ejemplos que ilustran sobre la centralidad de la que goza la institución en el quehacer cultural de la ciudad. Hizo las veces de maestra de ceremonia nuestra colega Roxana Ramospé, aunque el tono de la conmemoración fue sumamente distendido e informal.

Con parte de la composición actual de la comisión directiva sobre el escenario, su presidente exhortó a “asociarse, a ser parte del club, a fanatizarse por la biblioteca”. Gonzalo de Estrada recordó que no hace mucho se relanzó una campaña para incrementar la masa societaria de la institución y confió que los primeros resultados son satisfactorios. Para apuntalar la propuesta, varios de los directivos y colaboradores lucieron remeras en las que podía leerse “Enamorate, asociate”.

Además del hijo del arquitecto que fuera decisivo en la fisonomía del Centro Cívico, integran la CD Daniela Paz como vicepresidenta; Pablo Ruberti como secretario; Alicia Capdevilla como prosecretaria; Martín Ruberti como secretario de Actas, Patricia Vedoya como tesorera y Gabriel Salessky como protesorero. Los tres vocales son Carlos Manzanares, Gabriela Andruchow y Pablo Masllorens, con Celina Wildner y Mónica Rosati como suplentes. En tanto, son revisores de Cuentas María Luisa Decaso y Alejandro Avedissian.

Al invitársele a pronunciar algunas palabras, el intendente Gustavo Gennuso puso de relieve los 90 años de la biblioteca como ejemplo de “continuidad en nuestra historia. No hay muchos más, se pueden contar con los dedos de la mano”. Si bien hizo mención al hecho fundacional de 1928, consideró que “es una construcción de todos los días” y con ese espíritu, agradeció “a todas las comisiones y a la gente que las integró”.

Medio siglo de amor

Entrañable fue el testimonio de Decaso, quien compartió que llegó a Bariloche el 4 de abril de 1959 y a los 15 días, se asoció. Venía de la localidad bonaerense de Coronel Pringles, “donde en vacaciones iba a la biblioteca” y una vez en esta ciudad -por entonces, auténtico pueblo- retomó esa costumbre. Durante varios períodos, aportó su trabajo de contadora, “hice fichas de socios a mano y por mi estudio, pasaban a pagar la cuota”, recordó. Hasta que pasó a integrar una comisión directiva como revisora de cuenta, cargo que desempeña inclusive en la actualidad.

Después de las palabras de Decaso, tocó que entre Mary Dartiguelongue y Ramospé entregaran medallas alusivas que aportó la Asociación de Numismática y Filatelia de Bariloche, una edición especial para realzar el 90° aniversario. Las recibieron Gennuso en nombre de la Municipalidad, Sebastián Hourçouripé en representación de la UNRN, la propia contadora y Carlos Rinaldis en nombre de las comisiones anteriores, Pablo Ruberti por la actual, Ana Geron por la subsecretaría de Cultura de la Municipalidad y José “Perico” Alsina, de “ABC Sur”, entre otras instituciones y empresas.

También hubo un reconocimiento para Graciela Sola, coordinadora del grupo de narradoras de la institución. “Es un gusto y un placer narrar en esta casa”, afirmó. Durante buena parte del acto, De Estrada se refirió a los avances que en materia de accesibilidad, su gestión asumió como tarea de primer orden. Recordó que las tratativas comenzaron hace 4 o 5 años, cuando aún presidía la CD Eduardo Malagamba. “Empezamos las gestiones en la Municipalidad, en Provincia y en Nación”, historió.

Recordó el directivo que al emplazarse la Biblioteca Sarmiento en un ámbito que se considera monumento histórico, fueron arduas las conversaciones ante los organismos que se encargan de resguardar los patrimonios porque claro, para tornar accesible la sala y demás dependencias, era y es necesario modificar lineamientos arquitectónicos. De varios proyectos que se presentaron, finalmente se aprobaron la instalación de rampas, de un ascensor y de baños accesibles. Caminan hacia la realidad.

En memoria de Juan

Gonzalo De Estrada tuvo sentidas palabras para recordar a Juan Ojeda, activista por los derechos de las personas con discapacidad y poeta, recientemente fallecido. Hace aproximadamente un año, cuando tuvo lugar el FILBA Nacional en la Biblioteca, su reflexión fue tan amarga como irrebatible: “soy escritor y no puedo participar”. El directivo confió que después de un primer momento de ofuscación ante la crítica, admitió: “tiene razón”.

Después de ese primer desencuentro, desde la Biblioteca invitaron a Ojeda: “ayudanos a ver cómo se hace esto”, compartió el actual presidente. Las rampas ya están en funcionamiento, “para que cualquiera esté en condiciones de retirar un libro”. En tanto, después de mucho peregrinar por ámbitos estatales con sede en Buenos Aires y de golpear no menos puertas en el sector privado, los fondos para instalar el ascensor serán provistos por el Grupo Alliance, gracias a la afirmativa que diera Ricardo “Pochi” Rimoldi.

En definitiva, la intención es que en marzo próximo, el ascensor esté en funcionamiento. Después, quedarán pendientes los baños, pero “sí o sí los vamos a terminar”, se comprometió De Estrada. Momento grato de la noche resultó la presentación del libro que reúne a los trabajos ganadores del certamen “Montaña de letras”, concurso para letras infantiles y juveniles, cuyos textos ganadores se pudieron editar precisamente, gracias al concurso de “ABC Sur”. En particular, el volumen reúne los trabajos correspondientes a las ediciones 2016-2017.

A propósito, las reflexiones de Alsina nos resultaron sumamente pertinentes. “En tiempo de la cultura de lo rápido y lo urgente, no hay que olvidar las raíces para que sea posible construir futuro. Lo urgente no nos permite reflexionar ni generar conocimiento. Entonces, para mí plasmar los sueños de estos chicos que son el futuro, es la frutilla del postre”, celebró. Las cosas terminaron con un aplaudido segmento musical que compartieron Graciela Novellino (voz) y Mariana González (piano y voz).

Te puede interesar