“GUARDIANA DEL PLANETA”
Liliana Odano da a conocer nuevas andanzas de La Brujita Alegría
Con “Guardiana del planeta”, María Liliana Odano ratifica que “La Brujita Alegría” puede provocar sonrisas pero que, a la vez, va muy en serio. Se trata del cuarto libro de su cosecha, cuya escritura comenzó como ejercicio íntimo de amor hacia sus nietos. La nueva obra se presentará en nueve días más en coincidencia con la Fiesta Nacional del Chocolate. Su autora, profesora jubilada de Dibujo y Pintura, es pura felicidad.
En la redacción de El Cordillerano, Odano compartió su entusiasmo. “Es el cuarto hijito y sí, la verdad estoy re-feliz. Primero, todavía no puedo creer que esté publicando libros y bueno, ya es el cuarto. Todo empezó cuando tuve mis nietos y empecé a escribir cuentos infantiles. Siempre había escrito pero para mí, cosas de grandes. Después, me pidieron fotocopias y como soy profesora de Dibujo y Pintura, también empecé a hacer dibujitos, hasta que nació La Brujita Alegría”.
El primero de la saga se catalogó a fines de 2014. Refiere “a un personaje muy completo… Mi marido me decía: ¿por qué no te animás a publicar un libro? Para mí, era el sueño de mi vida pero me parecía imposible… Me dijo: de última perdemos plata, ¡pero cumplí con el sueño! Y así fue, nació La Brujita Alegría. Después, vinieron Los viajes de la Brujita Alegría. Más tarde descansó un poco porque vino Bailando con duendes y ahora volvió, con Guardiana del planeta”, sintetizó la autora.
En sus andanzas más recientes, la pequeña bruja “recorre el planeta, lo sobrevuela y ve a la gente muy extraña. Se da cuenta que es por el abuso en el uso de la tecnología, entonces en la primera historia intenta que aprendamos a usar las maravillas que nos da, pero racionalizando su uso y para que sigamos comunicándonos sin pantallas de por medio. Ese es uno de los principales mensajes, que está en uno de los primeros cuentos”, avisó Odano.
Por orden de aparición, “en el primero va a Punta Tombo, a salvar a una colonia de pingüinos de una mancha de petróleo y en el último, va al Sur de la Patagonia para evitar que talen un bosque donde viven nuestros ciervitos más pequeños, que son los pudú pudú. Esas son las tres historias, que dejan enseñanzas porque ella va repartiendo solidaridad, amor por el prójimo, cuidado del planeta, amistad… En cada historia va cosechando amigos, entonces se van agregando personajes. En el primero había uno o dos y en cada libro se van agregando”, resaltó la autora.
“La niña que fui”
No hizo falta que el cronista preguntara si había elementos autobiográficos en las aventuras de Alegría. “En realidad, llegué a la conclusión que esta brujita es la niña que yo fui. Logró salir y tiene particularidades, por ejemplo, vuela en el sombrero, no en una escoba... No le importa arrojar su pollera y quedarse en calzones con tal de salvar a alguien o lograr sus objetivos. Es como una anti-princesa, una persona normal que tiene magia y con la magia, logra un montón de cosas. Nosotros necesitaríamos esa magia para solucionar las cosas que soluciona la brujita”, pidió su creadora.
Si bien a Odano la cuesta creer que escriba y publique libros, con cuatro publicaciones en menos de otros tantos años es un indicio muy fuerte. “Me está yendo bien pero mi objetivo no es económico. No vivo de esto, pero sí tengo que juntar con la venta del libro anterior el dinero para sacar el próximo. Me está yendo bien porque es el segundo que publico en un año: Bailando con duendes es de mayo de 2017. Este acaba de salir, me lo trajeron hace unos días. Son todas ediciones de autor y los vendo únicamente acá en Bariloche, me encargo de distribuirlos y llevarlos a las librerías”.
Como se dice en la jerga, la autora es además una activa militante de sus libros. “También me encargo de ir a jardines, bibliotecas, escuelas y voy contando los cuentos. Los chicos ya me conocen como la abu Lili. Para mí es maravilloso, cada vez que voy a contar un cuento, vuelvo con el triple de lo que di porque los chicos son lo máximo. Esa es la realidad”, sonrió Odano. Quiere decir que se avecina una serie de nuevas presentaciones.
Como docente del dibujo y la pintura, la faceta gráfica de sus libros es también de su autoría. En “Guardiana del planeta” y en sintonía con el mensaje que se propone dar, prescindió de la computadora para elaborar las ilustraciones. “Noté en los demás libros que los dibujos que yo hacía a mano y están impresos, aún con sus imperfecciones llegaban más al corazoncito de los chicos. Los atrapaban más que los hechos en computadora. Además, me encanta dibujar y pintar, así que le dediqué nueve meses a pintar fondos una vez que había ideado las historias y tenía los personajes”.
Por otro lado, “intenté que cada página fuera una continuación de la otra, es decir, no son páginas cortadas. No es una obra de arte, pero la idea era que fuera una pequeña obrita de arte… Me costó mucho pero me dio mucha satisfacción hacerlo y este personaje, la verdad es maravilloso. El tema de la tecnología es candente, afecta a los chicos y a los grandes, entonces la idea es que aprendamos también a que el Sol nos caliente la cara, que nos moje la lluvia y nos despeine el viento… A leer un libro, a jugar con la imaginación, a no perdernos el lenguaje gestual del otro porque a través de la pantalla, no es lo mismo por más que lo estemos viendo. Que las miradas se crucen, los abrazos… La parte más importante de la vida”, exhortó Odano. Y tiene razón.
En deuda con la literatura infantil
Aunque irrumpió de manera tardía en su vida, “en este momento, a la literatura infantil le debo todo”, confió María Liliana Odano, creadora de La Brujita Alegría. “Me jubilé, empecé a escribir cuentos infantiles y a ilustrarlos, y la verdad que les debo todo. Parece pedante, pero hasta me siento más joven, tengo ganas de muchas cosas más… Me reconforta mucho, saber meterse en el mundo de los chicos no es fácil, pero te devuelve maravillas. Los hacedores de todo esto son mis nietos, ellos los leen primero, opinan, se los conocen de memoria. Ellos me impulsaron”, agradeció su abuela.
“Guardiana del planeta” tiene próxima fecha de presentación. “Me invitó el Festival Pichikeche de Teatro Infantil a presentar el libro, en un ciclo que se llama Vení que te cuento, en el marco de la Fiesta del Chocolate. Así que en un pequeño salón que hay al costado del SCUM, el Gabino Tapia, el sábado 31 a las 16 voy a estar presentando mi libro y contando mis historias, gratuitamente para que los chicos tengan algo especialmente para ellos”, invitó Odano. Buena propuesta.