Hernán Pirato Mazza habla bien de sus “Vecinos”
Por Adrián Moyano
amoyano@elcordillerano.com.ar
Los grupos de imágenes se diferencian claramente. Uno de ellos reúne fotografías “simples”: una multitud de cachañas que descansa sobre un árbol nevado, un pájaro carpintero justo en el momento de alzar vuelo, hongos coloridos que apenas asoman del verdor húmedo… El otro multiplica individuos, en general por dos: un ciprés que se desdobla, una rama que se exhibe simétrica a sí misma… Distintas figuras que al duplicarse, adquieren nueva entidad.
Se trata de “Vecinos”, la exposición que inauguró en la mañana de este lunes (26/6) Hernán Pirato Mazza. “Básicamente, es una muestra de fotografía de naturaleza. Podría decirse que se puede dividir en dos caminos: fotos de toma directa y las que son intervenidas. En ambos caminos, apunto a mostrar el lado sensible del lugar que nos rodea, al que muchas veces por lo cotidiano dejamos de observar o de detenernos en pequeños detalles. Pero vale la pena poner de relieve quiénes son nuestros vecinos”, invitó el expositor.
La intención va más allá de los aspectos que pueden detectarse en la primera mirada o inclusive, tocarse. “No sé si llamarlo espíritu o alma o magia, pero es también lo que quiero captar de estos elementos que nos rodean. Por ahí ver la copa de un árbol flotando en el aire nos parece algo fantástico pero un hongo de dos milímetros es igual de fantástico y en este caso, no hay ninguna intervención, simplemente un lente muy grande que permite detalles y cosas que a simple vista no se ven”, explicó Pirato Mazza.
Con el camino de las imágenes que aparecen intervenidas “la idea es un juego: así como está el caleidoscopio, este sería un caleidoplano (sic), donde una misma imagen se repite y se espeja… En ocasiones dos veces, otras en cuatro. Entonces, se logran imágenes nuevas y si uno se acerca, empieza a encontrar otras imágenes y otras y otras. Cada espectador tiene la posibilidad de ver lo que tenga ganas. De hecho, las fotos no tienen título. Recién decíamos (antes de la inauguración) poner un papel en blanco y que cada uno ponga su propio título… Un poco, la idea es esa: que cada uno se conecte de la manera en que la imagen lo movilice”, invitó.
Si bien no expone a menudo, hace tiempo que Pirato Mazza incursiona en el lenguaje que por estos días comparte en la Sala Panozzi del Centro Administrativo Provincial: “Vengo laburando en fotografía hace muchísimos años porque soy diseñador gráfico. El diseño siempre combina la palabra con la imagen pero como diseñador me sentía huérfano de imágenes: todo el tiempo tenía que buscar, entonces empecé a producir yo mismo las imágenes. Con la fotografía encontré un mundo que me apasionó tanto como el diseño”, confió.
Sin dudas
Enseñó el expositor que “en el diseño se trabaja mucho con conceptos, por ejemplo: tranquilidad, alegría, invierno, otoño… Las imágenes son más conceptuales que objetivas, entonces a lo largo de los años fui viendo que había algo que me iba atrayendo y que siempre buscaba fotografiar más o menos lo mismo. Fui reuniendo una gran cantidad de imágenes y a la hora de armar esta muestra estaba en duda sobre tomar un camino o no. Hablando con Nadia Guthmann, una de las encargadas de la sala, me sugirió que convivieran las dos: las tomas directas con las intervenciones. Así se me abrió un portón principal y empecé a ver la edición de la muestra de otra manera. Fui buscando tomas directas con espíritu un tanto mágico, más las intervenidas”. De ahí el diálogo o la intersección entre los dos caminos.
Pirato Mazza reside en Villa Los Coihues y el título de la muestra está muy bien puesto. “Lo gracioso es que al 90 por ciento de las fotos las hice en el patio de mi casa. Creo que hay una del lago Gutiérrez, a cinco cuadras de mi casa (risas). Eso me llamó la atención a mí, principalmente, porque realmente en lo que me rodea incluimos a las aves, a los insectos, a los hongos. Entonces, la idea también es apuntar a tomar conciencia de que somos parte de un ecosistema, ni los de arriba ni los de abajo ni los del medio: somos parte. Si nos respetamos entre todos, la vida va a ser mucho más amable”, sentenció.
“Vecinos” encierra un mensaje no tan implícito. “Una cosa que quiero resaltar es que en el terreno donde vivimos, respetamos los árboles autóctonos. Primero por una cuestión de principios pero luego vimos que los árboles autóctonos atraen a las aves autóctonas, porque ahí hay hongos autóctonos y gusanos autóctonos”, ironizó. “Esa cadena, cuando cortamos un ñire y ponemos un rosal, se corta. Entonces, también la muestra es una invitación a la preservación”, reseñó el diseñador y fotógrafo. Su propuesta podrá visitarse hasta el próximo 14 de julio en aquel rincón de la Delegación de la Secretaría de Cultura. Pero “para los que viven lejos, se puede ver a través de un link”, contempló Pirato Mazza: http://hernanpirato.wixsite.com/fotografia/vecinos. Todo un gesto.
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Incidencia en el final
Hernán Pirato Mazza brindó una pequeña clase de fotografía contemporánea cuando el periodista preguntó de qué manera “intervenía” sus trabajos. “Hoy por hoy, todas las fotos pasan por un editor de imagen. No existe más aquello de la toma, el laboratorio y ver si salió linda o fea. Ahora el fotógrafo es el responsable de la calidad de la toma porque la hacemos con la cámara digital, la pasamos a un procesador digital y siempre retocamos, aunque sea el tamaño. Siempre se ajustan un poquito los niveles porque no siempre hay fotos que salen maravillosas (risas)”, explicó.
Historió que “antes le echábamos la culpa al laboratorista si salía mal la copia, ahora la responsabilidad es del fotógrafo, que tiene más incidencia en la calidad final de la imagen. Muchas veces se cree que el Photoshop o lo digital facilita el trabajo del fotógrafo y eso es un error: lo que hace es multiplicarlo. El fotógrafo manipula pero no poniendo un obelisco en medio del bosque sino retocando los niveles de color, los blancos, los negros”.
En ese sentido, remarcó que “no hay que confundir manipulación de imagen, por ejemplo, poner una persona al lado de otra que no estaba, con retocar o ajustar… El Photoshop y demás editores no son inventos que salieron de la nada, todos vienen de los procesos que se hacían antes en el laboratorio, aunque ahora sean más fáciles y directos”. En todo caso, permiten poetizar con las imágenes de manera más rápida. Pero el poeta siempre será el fotógrafo.