Propuesta para demoler el edificio Bariloche Center gana adeptos en Facebook
“Demolición del Bariloche Center” es la premisa en la red social más popular del planeta y que sin dudas refleja lo que una gran parte de los habitantes de esta ciudad piensa.
Durante décadas el predio baldío lindero al Centro Civico, conocido como “El Picadero”, albergó eventos deportivos, circos y actividades hípicas organizadas por Gendarmería Nacional.
Hasta que finalmente ese predio fue adquirido por la firma Cantegríl Internacional S.A., una empresa dedicada a la hotelería de turismo internacional en Uruguay. A raíz de ese nombre es que muchos barilochenses no lo llaman Bariloche Center, sino Cantegril al polémico edificio.
El Bariloche Center es un proyecto que data de 1969 y prometía la construcción de un Hotel Casino categoría cinco estrellas con piscina y pista de patinaje.
Colocada la piedra fundamental del edificio principal pronto llegó a Bariloche una numerosa comunidad de familias procedentes de Bolivia -albañiles y operarios de la construcción- contratados por la empresa para levantar la mole que en su proyecto original rondaría los 34.000 metros cubiertos de los que sólo llegaron a levantarse 16.000 alcanzando la altura de diez pisos.
Finalmente se inauguró el 1 de julio de 1972 y además de sus 338 departamentos funcionaron a lo largo del tiempo la Sala de Juego de la Lotería de Beneficencia Nacional y Casinos la oficina de Ferrocarriles del Estado, la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, la Cámara de Comercio e Industria y la Asociación de Hoteles (que todavía sigue allí).
Un hecho inusual ocurrió el 9 de diciembre de 1976 cuando por ordenanza municipal se dispuso nada menos que la clausura total del inmueble basada en la constatación de numerosas falencias.
Casi 200 propietarios se agolparon en las puertas, sumados a más de un centenar de trabajadores afectados por la clausura del establecimiento mientras al menos cincuenta pasajeros sacaban sus equipajes para reubicarse en otros hoteles. La medida se levantó a los pocos días.
Evidentemente la presencia del cuestionado edificio no satisface a un determinado sector de la comunidad. En septiembre de 1996, otro concejal barilochense, el abogado Manuel Vazquez, presentó un proyecto para expropiar y demoler el cuestionado edificio, presentación que fue rechazada en forma unánime por el resto de los ediles.
En 2004 el empresario Diego Fenoglio planteó una idea un poco más condescendiente: volar los seis pisos superiores para recuperar la vista hacia el paisaje. El proyecto pronosticaba un costo total de 9,86 millones de pesos.
En 2006 el municipio analizó la posibilidad de demoler el edificio y construir en su lugar el centro de convenciones de la ciudad. Incluso fueron publicados diseños en computadora.