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INCREÍBLE

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27/08/2026

El insólito momento que vivió el Negro Rada cuando conoció a Mick Jagger: “Le pidió agua y le dieron...”

La increíble anécdota del Negro Rada con Mick Jagger que terminó de la manera menos pensada

Lejos de los camarines, los operativos de seguridad y las recepciones formales, Mick Jagger protagonizó en Montevideo una reunión mucho más descontracturada. Rubén Rada estuvo presente aquella noche y, tiempo después, transformó la experiencia en Lobo y Miguel, uno de los temas de su disco Negro Rock. El relato reunió al líder de los Rolling Stones con una escena doméstica tan inesperada como divertida.

Todo sucedió en 2016, durante una visita de la banda británica a Uruguay. El cantante llegó a la casa del percusionista Fernando “Lobo” Núñez, donde la presencia de semejante estrella internacional coincidió con una celebración familiar. Al explicar cómo se produjo aquel cruce, el Negro Rada recordó: “Era justo el cumpleaños del 'Lobo' Núñez”. La coincidencia convirtió una visita extraordinaria en parte del festejo.

La llegada de Mick Jagger tampoco consiguió modificar el trato espontáneo del anfitrión. En lugar de recibirlo con solemnidad o llamarlo por su nombre artístico, Núñez decidió traducirlo y rebautizarlo con total naturalidad. “El 'Lobo' lo abrazó y le dijo: 'Miguelito, ¡qué alegría que estés en mi cumpleaños!'”, contó Rubén Rada, todavía divertido por la manera en que el músico uruguayo incorporó al británico a la reunión.

El episodio más insólito ocurrió poco después, cuando el vocalista de los Rolling Stones quiso tomar algo. La casa estaba preparada para celebrar, pero faltaba precisamente la opción más sencilla que podía solicitar el invitado. “Jagger pidió agua y le dieron de la canilla, porque había de todo menos agua mineral”, reveló Rada. La imagen de una de las mayores figuras del rock mundial recibiendo agua corriente terminó convertida en el gran remate de la historia.

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Aquella anécdota apareció durante la presentación de Negro Rock, un trabajo que también le permitió repasar a los artistas fundamentales dentro de su formación. Entre ellos ubicó a Luis Alberto Spinetta en un lugar especial y destacó la originalidad que atravesó toda su obra. “Para mí y para toda la región fue el 'diferente', poética y musicalmente”, sostuvo al explicar la influencia del músico argentino.

El álbum representó para Rubén Rada un regreso consciente a los sonidos que habían marcado sus primeros pasos. Después de explorar el candombe, el jazz, la música brasileña y diferentes fusiones, buscó reencontrarse con una energía más directa. “Estoy tratando de cambiar y volver un poco al rock and roll, a los inicios de mi carrera, a la época de Tótem”, explicó sobre la transformación que atravesaba en aquel momento.

Ese retorno no implicaba repetir fórmulas ni abandonar su identidad. Por el contrario, la intención era recuperar las raíces del género y pasarlas por su propio universo musical. El Negro Rada anticipó que el público encontraría “un disco de rock diferente a todo lo que se escucha en estos lados”. La incorporación de la visita de Mick Jagger como material para una canción reflejó precisamente esa libertad creativa.

El tema que da nombre al álbum funciona como la síntesis de esa búsqueda y conecta el presente del artista con los orígenes afroamericanos del género. “Es un homenaje al rock and roll primitivo de los negros de Estados Unidos”, definió. Entre esa reivindicación histórica y el recuerdo de “Miguelito” tomando agua de la canilla, Rada consiguió narrar el rock desde un lugar profundamente rioplatense, cercano y atravesado por el humor.

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