Publicidad
 
24/08/2026

El día que esquiar dejó de ser imposible: la experiencia de los muchachos de Emaús en el cerro Catedral

La iniciativa surgió de un grupo de voluntarios de Emaús. Incluye también a jóvenes de los Hogares de Cristo, que atraviesan procesos de recuperación de consumos problemáticos.
Los muchachos de Emaús viven una experiencia única en el cerro Catedral.
Los muchachos de Emaús viven una experiencia única en el cerro Catedral.

Personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad y jóvenes de los Hogares de Cristo comenzaron a disfrutar de jornadas de esquí adaptado en el cerro Catedral. La iniciativa surgió de un grupo de voluntarios de Emaús y cuenta con el acompañamiento de la Fundación Challenge y el apoyo del municipio. “Es darle una cuota más de esperanza a que la lucha que están teniendo, que la tienen que ganar”, destacó Rodrigo Rapela, presidente de Emaús Bariloche.

Lee también: Esquí adaptado: Adam Montaña suma una nueva temporada en Catedral

En un video que retrata experiencias se ve a uno de los muchachos de Emaús a punto de deslizarse por la montaña. "Estoy difrutando bien de la vida", dice Pedro. Se ve cómo la alegría intervino su rostro y comparte un agradecimiento sentido: "a los que ayudan, a los que acompañan, a Emaús". A Pedrito le dicen "Picapiedra, zanahoria o cucurucho". Está sentado en una silla de esquí adaptada, arriba de la cinta transportadora. Lo acompaña uno de los integrantes del equipo de Fundación Challenge: ¿Vamos a esquiar?, le propone sin más preámbulos. Y Pedro no duda. "Bueno, vamos", le responde de inmediato y comienza a disfrutar del encuentro con la superficie blanca y perfecta.  

La posibilidad de conocer el cerro Catedral, aprender a esquiar y disfrutar de la nieve puede parecer algo cotidiano para quienes viven en Bariloche. Sin embargo, para muchas personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, acceder a una experiencia de este tipo puede significar mucho más. Es una oportunidad para sentirse parte.

Con ese objetivo, Emaús Bariloche puso en marcha una iniciativa junto con la Fundación Challenge que permite a personas en situación de calle, además de los jóvenes del Hogar de Cristo, participen de jornadas de esquí en el cerro Catedral.

La propuesta surgió a partir de un grupo de amigos que comenzó a colaborar con la Fundación Challenge que brinda actividades de montaña accesibles, como esquí, snowboard y trekking adaptado para personas con discapacidad, movilidad reducida o adultos mayores. 

El año pasado la actividad finalmente no pudo concretarse, pero este invierno comenzó a desarrollarse de manera progresiva. Para hacerlo posible también fue fundamental la gestión del municipio, que permitió obtener los pases para que los participantes pudieran acceder al cerro.

Antes de comenzar, desde Emaús realizaron un relevamiento para conocer quiénes estaban dispuestos a participar. Algunos tuvieron dudas. “Al principio le costó porque tenemos varios con movilidad reducida. Los convencimos", contó Rapela.

La propuesta incluye también a jóvenes de los Hogares de Cristo, que atraviesan procesos de recuperación de consumos problemáticos. En total, son 15 personas las que participan de la experiencia.

La intención es que durante esta temporada todos puedan tener al menos una jornada en la montaña, ya sea para esquiar, desplazarse por la nieve o utilizar los trineos y otros dispositivos especialmente adaptados para personas con dificultades motrices.

Las jornadas se organizan en grupos pequeños. Participan dos usuarios de Emaús y dos de los Hogares de Cristo, acompañados por integrantes de Emaús, mientras que en el cerro los reciben instructores y especialistas de la Fundación Challenge en esquí adaptado.

“Ellos la tienen recontra clara. La verdad que es un placer, porque aparte son chicos amorosos”, destacó Rapela sobre quienes llevan adelante las actividades de la fundación. 

Mucho más que esquiar

Para Rapela, el valor de la iniciativa trasciende ampliamente la posibilidad de aprender un deporte. La experiencia tiene un fuerte componente social y puede convertirse en una herramienta para fortalecer los procesos personales que atraviesan quienes participan.

“Jamás me imaginaba que podían tener la posibilidad de disfrutar el esquí”, reconoció el presidente de Emaús.

Las imágenes y los relatos de quienes fueron permiten conocer el impacto que tuvo la experiencia. “Sobre todo les da esperanza. Les da esperanza de que se puede, de que hay una vida distinta, mejor, que no es inaccesible, sino que está al alcance de todos”, afirmó. En ese sentido, planteó que acceder a una actividad como el esquí también permite imaginar un futuro diferente.

“Si los chicos logran salir de sus problemas y consiguen un trabajo, es una actividad que podrían hacer tranquilamente como cualquier ciudadano que tiene un laburo que lo puede sostener todo el año. Son cosas que se pueden hacer”, señaló.

Para quienes atraviesan procesos de recuperación de adicciones, sostuvo, este tipo de experiencias adquiere una dimensión todavía mayor. “Son batallas muy duras y esto en lo social es muy, muy importante”, señaló.

También destacó la recepción que encuentran en el cerro. “No estamos agradecidos solamente a los voluntarios que lo hacemos, sino a la sociedad que los recibe con mucho cariño, se acercan, preguntan, los invitan a tomar algo”, contó y agregó que la propuesta consiste en darle una cuota más de esperanza a los muchachos de Emaús. 

 

 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?