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EL PERITO MORENO DOCUMENTÓ SU PRESENCIA

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23/08/2026

El colono que vivió en Bariloche antes de que se fundara y murió ahogado

Su establecimiento quedaba en el actual barrio Las Chacras. Tuvo un conflicto con un militar que acaparó tierras.
Una imagen de Tauschek se resguarda en un archivo suizo.
Una imagen de Tauschek se resguarda en un archivo suizo.

Antes que el supuesto fundador de Bariloche se instalara fugazmente a orillas del Nahuel Huapi, ya vivían en la actual jurisdicción municipal otros colonos que habían recorrido una ruta similar. Fue el caso de José Tauschek, uno de los que recibió a Carlos Wiederhold durante su viaje exploratorio de 1895. Además, fue él quien sugirió al empresario valerse del antiguo Camino de las Lagunas para cumplir su cometido de importador y exportador. Desafortunadamente, tuvo una muerte trágica.

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Tauschek conocía a fondo la zona, a tal punto que integró el terceto de viajeros al que se adjudica el “descubrimiento” del paso Puyehue. Muy probablemente, el sendero se conociera y practicara desde siglos atrás, pero los primeros que consignaron su existencia por escrito fueron Bernardo Azócar, Federico Ide y precisamente nuestro hombre, en una ocasión en que se dirigían hacia el Nahuel Huapi. Su periplo tuvo lugar en el verano de 1890.

Seis años después retornó a la zona Francisco Moreno, quien por entonces desempeñaba el rol de perito en Límites por encargo del gobierno nacional. A su paso por los mismos sitios que había recorrido en 1880, describió unas “cómodas casas de madera, habitación del colono don José Tauschek, cuyos cultivos y productos pastoriles tiene ya fama entre los colonos alemanes de Llanquihué (sic)”.

En un punto, el viajero profetizó qué sucedería, porque Tauschek, “como los demás hombres industriosos que han poblado en las orillas del Nahuel-Huapi, no es dueño del terreno que ha hecho valer con sus esfuerzos. Eso hace parte de una de esas inconcebibles concesiones de treinta y dos leguas y está expuesto a ser desalojado, sin tener derecho a indemnización alguna por el dueño de la concesión”.

Población Tauschek en el actual barrio Las Chacras.

No obstante, apuntó Moreno que “felizmente, no todas las costas del Nahuel-Huapi han sido tan malbaratadas y hay aún facilidad de hacer en ellas la colonia que sueño, en la que el colono gane la propiedad de su lote con la labor de sus manos”. Pero no fue su caso. Para 1894, un “expedicionario al Desierto”, Liborio Bernal, había accedido a 80 mil hectáreas entre los ríos Limay y Ñireco a un precio de 60 centavos por hectárea. Llamativamente, se hizo de esos campos mientras ejercía la Gobernación del Territorio Nacional de Río Negro.

Reveló la trama que condujo a tamaña concentración de tierras Cristian Müller, en “Las colonizaciones del Nahuel Huapi. Patagonia-Argentina” (Edición del autor, 2017). Después de varios pases de mano con tintes especulativos, las maniobras se simplificaron cuando a fines de 1891 se aprobó la Ley 2.875, que modificó el régimen de concesiones de tierras para colonización.

Negocio en vez de colonización

Se llamó a la nueva norma Ley de Liquidación y liberaba a las empresas supuestamente colonizadoras de la obligación de “introducir familias agricultoras” si aceptaban nuevas condiciones, entre ellas, “devolver el 25 por ciento de las tierras a las que inicialmente habían accedido y realizar inversiones en determinados lugares”. Por la misma ley, “para obtener el título de propiedad se debían pagar 1.500 pesos nacionales por cada 2.500 ha a pagar 25 por ciento al contado y el resto en hasta 3 años”.

Según los cálculos del autor, fueron 60 centavos por hectárea los que tuvo que afrontar Bernal. Para Müller, “con la aprobación de esta ley se pasa de la supuesta idea original de colonizar el país a generar un gigantesco negocio a favor de capitales ingleses y chilenos, la oligarquía bonaerense y algunos militares”. Gracias a la dudosa innovación y otros tejes y manejes, “el Poder Ejecutivo le vende al general Bernal las 80.000 ha. Ese mismo año fue nombrado gobernador del Territorio Nacional de Río Negro”. Cero sutilezas.

La viviendia de la familia como la viera Francisco Moreno.

Como había vislumbrado Moreno, “quien se ve perjudicado por la concesión de Liborio Bernal es un colono alemán llegado a Puerto Montt en 1856, Joseph Tauschek Yyrischek o Tauschek Klajik, conocido como José Tauschek, quien tenía su casa sobre el lago Nahuel Huapi dentro de las tierras otorgadas por el Estado al general y según el plano de (Carlos) Martínez en lo que hoy se conoce como el barrio Las Chacras, en San Carlos de Bariloche”.

El afectado no solo estaba en la zona antes que el militar, también se anticipó a la “fundación” de Carlos Wiederhold en cuatro años. “Tauschek habría llegado al Nahuel Huapi en 1892 desde Osorno con su mujer y dos hijos, un varón y una mujer”. Llamativamente, si se tiene en cuenta los intereses con los que de hecho confrontaba, “el 12 de enero de 1900, Tauschek se ahoga en el río Limay mientras llevaba equipamiento del Tercero de Caballería que levantaba sus instalaciones”.

En el contexto de ese drama, “su viuda, Caroline Gerstmann Hahnen, solicita la concesión de las tierras que ocupaba, pero la solicitud es denegada”, estableció Müller. La resolución negativa lleva las firmas de Julio Roca y de su ministro de Agricultura, Exequiel Ramos Mejía. Se publicó en junio de 1901. Después, los cambios de mano con finalidades especulativas continuaron. “Dos años después de adquirir las tierras, el 16 de julio de 1896, Liborio Bernal le vende las 80.000 ha al Dr. Manuel Cigorraga”. Por su parte, el militar terrateniente murió el 2 de febrero de 1901, no mucho después que el malogrado Tauschek.

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