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23/06/2026

Presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica: “Bariloche tiene ofertas para todo tipo de público”

Martín Lago anticipó lo que se espera turísticamente para la temporada.
La ciudad presenta posibilidades infinitas para todas las edades. Fotos: Facundo Pardo.
La ciudad presenta posibilidades infinitas para todas las edades. Fotos: Facundo Pardo.

“Bariloche tiene ofertas para todo tipo de público”, sostuvo el presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de la localidad, Martín Lago, destacando, además, que las propuestas de la ciudad abarcan “prácticamente todas las franjas etarias”.

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Por otra parte, hizo hincapié en un punto que describió como especialmente relevante: “Bariloche actúa como puerta de entrada a la Patagonia por una condición propia no natural, pero instalada desde hace mucho tiempo, que tiene que ver con que posee el aeropuerto de cabecera de la región. Para ir a Villa La Angostura, San Martín de los Andes o El Bolsón, prácticamente hay que llegar por el aeropuerto barilochense, porque es el que cuenta con mayores frecuencias diarias y más conectividad, con tarifas más accesibles y razonables versus lo que sucede con Chapelco o Esquel”.

En cuanto a lo que puede suceder en el futuro cercano respecto al turismo, expuso: “Esperamos tener más o menos el mismo volumen de operación que el año pasado”. Y especificó: “La ciudad cuenta con una oferta muy robusta para una clase media argentina que es prácticamente la que ha sostenido la economía de todo el país. Pero esa clase media, en la actualidad, tiene muy golpeada su capacidad para comprar productos y servicios, desde lo que hace a la canasta básica hasta lo referido a lo turístico, y eso provoca que esté empezando a caer como segmento de demanda”. De tal forma, consideró que “hay un mercado nacional muy golpeado por una cuestión relacionada con el poder adquisitivo”.

“En nuestros últimos análisis estadísticos, vemos que cada vez viene menos gente al destino. Sin embargo, el consumo ha ido subiendo un poco. Me refiero al gasto diario promedio del turista”, continuó.

De esa manera, reflexionó: “A partir de estas dos variables, comenzamos a entender que, obviamente, tenemos una caída del público de clase media trabajadora, que es el que toda la vida abasteció a la ciudad, y se va segmentando hacia aquellos que todavía poseen poder adquisitivo en el país, que integran seguramente la franja ABC1 (la punta de mayores ingresos en la pirámide socioeconómica)”.

“Lo mismo ocurre con los extranjeros, porque aquellos que son de clase media ven que hoy la Argentina, en términos de dólares, es poco atractiva, porque no es competitiva”, apreció, haciendo un comentario a manera de asterisco: “Pero estamos recibiendo un volumen muy interesante de brasileros, que creo que es un público de alta gama, que seguramente se hospedará en hotelería céntrica de cuatro y cinco estrellas, y un poco derivará a establecimientos de tres estrellas”.

Al respecto, ahondó: “Tenemos visitantes brasileros que vienen por una cuestión aspiracional, porque en el ideario del brasilero promedio Bariloche es la meca de la nieve en Sudamérica”.

Igualmente, puntualizó: “Ese número del mercado de Brasil en el invierno gira en torno a los cincuenta mil turistas, y esta es una ciudad que para sostenerse en buenos niveles de actividad y derrame económico requiere un millón y medio de visitantes”. De esa forma, consideró: “Es cierto que esos cincuenta mil colaboran enormemente en un contexto de una caída muy notoria del público masivo que nos visitaba normalmente, pero no ayuda a generar rentabilidad”.

“El sector turístico en general, aunque yo particularmente hablo por el segmento hotelero y gastronómico en particular, está operando para pagar costos, sin tener ganancias, relegando rentabilidad, tratando de no transferir al precio final del producto buena parte de los aumentos en los costos porque la demanda no lo valida”, manifestó.

“En la actualidad, un hotel de tres estrellas tiene una tarifa en temporada de alrededor de setenta dólares”, referenció, para luego reflexionar: “Posiblemente, más de un colega debe haber pensado ‘lo subo un poco para acercarme a los cien de la métrica histórica’, pero la demanda, ahora, no validaría ese aumento, por lo cual, estos colegas dicen: ‘Nos mantenemos en esta tarifa, no tendremos rentabilidad, pero podremos recuperar los costos y sostener el empleo’”.

Así, expuso: “¿Cuál es nuestra expectativa? Algo similar a lo que pasó con la pandemia, el volcán e incluso con el uno a uno: ‘Esto en algún momento cambiará’. Hoy sentimos que estamos a la mitad del río durante un cruce a nado; la realidad es que todavía no vemos la otra orilla, pero, siendo un país que cíclicamente nos ha puesto en tren de desafíos, confiamos en que este es uno más, donde en algún momento veremos la otra orilla y, con ella, la esperanza. Mientras tanto, queda sostenernos”.

Martín Lago brindó un panorama de lo que se aguarda para la temporada invernal.

—Entonces, ¿el objetivo para esta temporada es mantenerse en los niveles de 2025?

—Exactamente. La expectativa de ocupación está en torno de los mismos porcentajes del invierno pasado, es decir, entre el setenta y el ochenta por ciento, aunque hubo segmentos que llegaron apenas al cincuenta y otros que superaron el ochenta, pero hablamos de un promedio. Eso en lo referido a la ocupación. Cuando hablamos de derrame económico, ya es otra cosa, y ahí es donde, durante esta temporada, puede haber una diferencia con respecto al año anterior.

—¿En qué sentido?

—De acuerdo con nuestra mirada, y anticipándonos a lo que pueda suceder con las nevadas, el año pasado, al haber existido poca precipitación de nieve, y por lo tanto una oferta más acotada de servicios relacionados con ese factor, vimos que hubo mayores consumos en otros rubros, como excursiones, ingresos al Parque Nacional Nahuel Huapi, alquiler de vehículos, visitas a las ciudades de los alrededores... Todo eso generó un derrame que llegó de forma directa a más sectores. Este invierno, si llegamos a tener las nevadas que anhelamos, es posible que en el consumo y en el derrame veamos una concentración de demanda en el mercado de servicios referidos a la nieve. Pero eso es algo en lo que me estoy anticipando, no lo puedo asegurar a ciencia cierta.

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