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25/11/2025

1000 Millas Sport: los motores no están en marcha pero ya se escuchan sus rugidos

La propuesta apunta a que los barilochenses disfruten de un paisaje tuerca, a la vez que el evento se aguarda como una opción turística relevante para la ciudad.
En cada edición, los vehículos atraen la atención de barilochenses y turistas (fotos de archivo: Facundo Pardo).
En cada edición, los vehículos atraen la atención de barilochenses y turistas (fotos de archivo: Facundo Pardo).

Bariloche vive días plenos de actividades. Primero fueron las Ferrari, aunque la opción automotora de lujo dejó cierto gusto amargo, ya que, en el marco del Cavallino Cavalcade Patagonia 2025, las actitudes temerarias y el desoír las advertencias de las autoridades (cabe recordar el paso lamentable de los autos por Neuquén: un vuelco, multas y expulsión de la caravana vehicular) provocaron que el recuerdo no sea el mejor. Luego llegó el trail running (expresión que hace referencia a la carrera de montaña) Patagonia Bariloche by UTMB, donde el Municipio, Parque Nacionales y la organización internacional se estrecharon las manos para poder traer la propuesta por primera vez a la ciudad. Tras todo aquello, ya se escuchan rugidos de motores que –curiosamente— aún no se encienden, porque esta semana será el turno de que arribe la competencia 1000 Millas Sport.

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Cada año, para esta época, la localidad vive la visita de autos deportivos de colección, de esos que, normalmente, se ven sólo en películas, pero, gracias a la iniciativa, tanto barilochenses como turistas, de pronto, los tienen al alcance de la mano, brindando la opción de fotografiarse junto a su coche preferido.

Estampa tuerca.

En esos momentos, marcas y años de fabricación van de boca en boca, como si todos fueran expertos. Es que la pasión tuerca desata sentimientos que, quizás, vienen desde la más tierna infancia. De tal forma, en la mente se dibuja la imagen de jugar con autitos sobre las baldosas de la casa, o bien en las veredas, cada cual, dependiendo de la edad, con sus variantes (aquellos que fueron niños en los setenta u ochenta, por ejemplo, tendrán en su memoria esos coches de plástico en miniatura a los que se llenaba de masilla y se les incrustaba una cucharita, para darles peso y que se deslizaran mejor).

El placer de manejar una joya.

De esa manera, suelen verse a padres que disfrutan de mostrarse sabiondos por un momento frente a sus hijos, hablándoles de detalles de alguna “máquina” particular. O, también, a muchachos que, por unos minutos, se transforman en versados en la cuestión, para deslumbrar a alguna chica, hablándole como si hubiesen nacido en una fábrica automotriz de las virtudes de un Volvo o un Mustang. Sin olvidar, claro, a mujeres que demuestran que, en cuestión de “fierros”, como en tantas otras cosas, la pasión no es cuestión de géneros.

Perfiles vehiculares que deslumbran.

En esta ocasión, la largada simbólica será el miércoles a las 17.30, desde el Centro Cívico (la oficial será a las siete de la mañana del día siguiente, en el hotel Llao Llao). En esa postal céntrica clásica de Bariloche, los autos, hasta que convoquen a los conductores para salir y recibir aplausos a su paso, estarán exhibidos para deleite de todos.

Galería de arte automotriz...

“Traen verdaderas reliquias de la historia automovilística”, destaca el secretario de Turismo de Bariloche, Sergio Herrero, para luego remarcar: “Para nosotros, es un evento importantísimo”. El funcionario explica que la competencia “rompe la estacionalidad de la semana, con la posibilidad de que la gente vea la belleza de los autos”.

Para el secretario de Turismo, la llegada de la competencia es un acontecimiento relevante en esta etapa del año.

Asimismo, Herrero hace hincapié en el trabajo de los organizadores. “Siempre son muy meticulosos, con una prolijidad impresionante”, dice, y también valora: “Hacen una donación para Bariloche que se transforma en rosales para poner en diversos lugares de la ciudad”.

Cabe indicar que, tras el fin de semana extralargo que pasó, la próxima oferta turística relacionada con una jornada no laboral llegará el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción de María, feriado inamovible en el calendario nacional que, este año, caerá lunes, por lo que posibilitará un fin de semana largo.

En cada edición, la gente se reúne para ver pasar los vehiculos. 

De tal forma, las 1000 Millas se presenta como una posibilidad de, al menos, convocar a curiosos amantes de los autos en un momento donde el turismo normalmente baja, además de impulsar visitas en relación con lo que rodea directamente al evento. Así, si bien Herrero reconoce que “el movimiento se centrará y nucleará en el hotel Lla Llao”, aclara que “hay mucha gente de la organización que parará en diferentes hoteles céntricos”.

Cuando llega la competencia, los autos brindan un lujo extra al paisaje.

En definitiva, la actividad se aguarda como una invitación para despuntar el entusiasmo fierrero, pero, también, como una cuota balsámica mientras se aguarda el próximo fin de semana largo.

Los colores también son un punto que llama la atención, porque están aquellos veículos que presentan un clásico negro o gris, pero también otros que apuntan a un estallido visual.

En lo que hace estrictamente a lo deportivo, debe señalarse que la última etapa de esta edición de las 1000 Millas Sport (la trigésima sexta) será el sábado. El domingo, en tanto, los conductores se despedirán de la ciudad y los autos pasarán a ser un espejismo, uno que durante un puñado de días habrá hecho sentir a Bariloche como la Cenicienta mientras dura el hechizo, con vehículos de gran categoría y el fondo del lago Nahuel Huapi. Eso sí, tras la partida de aquellos automóviles, quedará, como zapatito de cristal, el recuerdo de haber sido sede de una experiencia fierrera de lujo, y la voluntad de que la propuesta retorne a la ciudad el año próximo.

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