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24/11/2025

Secta rusa en Bariloche: “la causa nació de un mal entendido”

El abogado Carlos Broitman aseguró que la investigación se inició por una confusión sobre la edad de una joven embarazada y creció sin sustento probatorio. Pide la domiciliaria para Rudnev por su "deteriorado estado de salud".
Konstantin Rudnev.
Konstantin Rudnev.

La causa conocida como la "Secta Rusa de Bariloche" volvió a ocupar la agenda judicial luego de nuevas declaraciones del abogado Carlos Broitman, defensor de Konstantin Rudnev y de otros imputados. El letrado aseguró que la investigación nació de una serie de malentendidos ocurridos en el Hospital Zonal de Bariloche.

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Según explicó, la joven rusa embarazada ingresó acompañada por una amiga y una traductora, y parte del personal médico sospechó que se trataba de una menor de edad. "Pensaban que tenía 14 o 15 años", afirmó Broitman, lo que motivó la intervención policial y posteriormente de la fiscalía. Esa primera percepción, según la defensa, creó una narrativa que luego se transformó en una hipótesis judicial sin sustento.

Los médicos también plantearon que podría tratarse de un caso de maternidad subrogada o incluso un intento de secuestro, señaló el abogado. Esas presunciones iniciales fueron comunicadas a la policía sin verificación previa e incorporadas al expediente como si fueran indicios concretos. Broitman sostuvo que la sospecha se convirtió en una historia que "los propios denunciantes terminaron creyendo", dando forma a una acusación que luego “creció sin controles”.

La joven, en cambio, nunca denunció ningún delito y pidió reiteradamente comunicarse con su madre en Rusia. Pese a ello, su situación derivó en detenciones, allanamientos y restricciones que hoy están bajo cuestionamiento judicial.

El nombre de Konstantin Rudnev no aparecía en las primeras actas del hospital ni en las intervenciones policiales iniciales. Según Broitman, fue incorporado posteriormente porque una persona dijo haber visto una copia fotográfica de su pasaporte. Esa mención indirecta fue interpretada como un vínculo con la situación de la joven embarazada, aunque jamás se probó contacto alguno entre ellos. La joven, según el abogado defensor, no conoce ni pasó tiempo con el único detenido.

Elena Makarova, la única presunta víctima del expediente ha declarado —en cámara Gesell, por escrito y ante su propio abogado— que no conoce a Rudnev, que nadie de la comunidad rusa la explotó ni la manipuló y que jamás fue víctima de trata. Incluso envió una carta previa a los tribunales indicando que quería ser escuchada y aclarar los hechos, pero esa comunicación fue omitida durante meses.

El abogado denunció además que en aquellos días se produjo lo que definió como "una caza de rusos" en Bariloche y zonas cercanas. Señaló que varios ciudadanos fueron demorados, revisados y luego liberados sin explicación concreta. "Detenían a todos y después decidían qué hacer", afirmó Broitman, cuestionando la seriedad del proceso desde su inicio.

Rudnev está detenido desde hace meses en el penal de máxima seguridad de Rawson, Chubut, pese a que un juez había autorizado previamente su arresto domiciliario. Esa decisión fue revocada por un tribunal superior sin incorporar nuevos elementos probatorios. "No tienen ninguna prueba para mantener detenido a Rudnev", insistió Broitman, remarcando que la prisión preventiva carece de fundamentos sólidos.

A esto se suman los informes periciales realizados por la Gendarmería Nacional y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que descartaron presencia de drogas o sustancias ilícitas en los elementos secuestrados. Los análisis de cromatografía confirmaron que las pastillas incautadas no eran cocaína ni MDMA, sino medicamentos de uso corriente. "Cada indicio que mencionó el Ministerio Público cayó por su propio peso", subrayó Broitman.

La defensa también cuestiona cómo se usó la información internacional, especialmente la referencia a un supuesto pedido de captura emitido por Montenegro. Según Broitman, Interpol aclaró que no existe tal solicitud, pese a lo cual esa versión fue expuesta en audiencias como elemento incriminatorio.

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