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RETORNA A ESCENA OBRA QUE DISCUTE ESTEREOTIPOS

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14/10/2025

En la vejez también hay lugar para “fulgores, amores y celebraciones”

“Un poco de humor, otro poco de dolor y una gran cantidad de recuerdos inconexos. Te espero a vos, a tus nietos, a tus hijos, te acerco una forma de acercarnos en esta determinante parte de la vida que merece un gran respeto”, dice la actriz, que también es su creadora.
Carlota se "vuelve a casa".
Carlota se "vuelve a casa".

¿Es una etapa en la que solo hay lugar para la decrepitud y el inevitable deterioro físico o más bien, tiene elementos que permitan llevarla con dignidad y entereza? ¿Es posible transitar la vejez con fulgores, amores y celebraciones? Un año después de su estreno, una obra de teatro hecha en Bariloche echa luz sobre los dilemas que surgen en el último de los capítulos que inexorablemente, cerrará la historia de todos y cada uno.

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“Me vuelvo a casa” es la creación que dirige y protagoniza Carlota von Gebhardt, quien retorna a escena después de una serie de funciones que conformaron una pequeña temporada a esta altura de 2024. “Con mirada provocadora, (la propuesta) invita a reflexionar sobre la vejez como etapa vital que también merece ser amada y celebrada”, adelantó por su parte la entidad que cobijará el retorno.

Es un “monólogo donde me atrevo a mostrar, en todo su fulgor, nuestra vejez. Esa parte crocante de la vida, porque todo suena y resuena. Somos finitos, salvo en algunas zonas donde ya no hay más remedio que ser groso. Y aun así no se nos van las ganas de seguir haciendo. Un poco de humor, otro poco de dolor y una gran cantidad de recuerdos inconexos. Te espero a vos, a tus nietos, a tus hijos, te acerco una forma de acercarnos en esta determinante parte de la vida que merece un gran respeto”, le dijo Carlota a la prensa.

“La vida es una secuencia de emociones y el teatro un buen lugar para verlas. La vejez es un paso inevitable e imprescindible, aprender a amarla como se ama a la niñez o a la juventud más lozana en nuestra sociedad es una tremenda tarea”, decía por su parte, la síntesis que un año atrás compartió la teatrera con este cronista. “Provocadoramente propongo con Me vuelvo a casa que transitemos juntos esta experiencia de amar tu propia vejez, la de tus padres o la de tus cercanos”, exhortaba.

Pero “Me vuelvo a casa” abarca además otra temática. “Defendamos también, definitivos, la bandera de la interculturalidad en este único hogar llamado Mapu, Gaia, Pachamama o Planeta Tierra. Este barco genial que danza en armonía perfecta con el Universo”, finalizaba el resumen. En diálogo que El Cordillerano, amplió Carlota: “los escritores tenemos rumores que nos acompañan siempre y hay temas que nos congregan el alma”.

En este caso, se trataría de una pregunta consabida y otra no tanto: “¿para qué sirve la vida? ¿Cómo se entiende esta etapa genial de la ancianidad?” Para la actriz, está “tan desmerecida por una sociedad ombliguista, antropocentrista y que pone el éxito en el tener”. Entonces, “el personaje transita distintos personajes, los vive como propios y le va dando un ritmo -por momentos muy divertidos- de reflexión. Hay una canción que la acompaña, un leitmotiv… Una música que la hila, la une, le permite que no se desarme en tantos pedazos”.

Onírica pero real

“Me vuelvo a casa” es una obra “poética, onírica, real y por momentos, contundente. Es un monólogo, pero hay muchos personajes”, avisó. Por otro lado, “expone categóricamente la injusticia de que no se concretan nunca los derechos -que están en nuestra Constitución- de nuestros pueblos originarios. De la ambivalencia nuestra y de lo permisivos que somos como sociedad frente a esta feroz situación”.

Aunque como actriz esté sola sobre el escenario, hay un staff considerable detrás de “Me vuelvo a casa”, a saber, técnico creativo, Francisco Médici; diseño lumínico, Limay Broukaert; escenografía, Lily D'Urzo; más “otras miradas que aportaron al hecho escénico: Juan Cruz Potenza, Isabel Huaiquil y Fernanda Celis”. El equipo no se conformó “por casualidad, cada vez creo menos en casualidades”.

Como contrapartida, “creo en ese entramado inteligente que une a las personas para lograr energías que son buenas para todos. El aprender del otro, que surja ese intercambio de información y que nos vayamos autocompletando, es fundamental. Que nuestras huellas, las que dejaremos a los que nos sigan, tengan nuestra impronta, claro, pero enriquecida por la interacción con los demás”, proclamó Carlota en su oportunidad.

Entonces, “con esa energía Lili D’Urzo hizo la escenografía, con Isabel Huaiquil compartimos la dirección, Fernanda Celis nos asistió en el sonido y en tantas cosas más, y Limay Brouckaert tiñó la escena iluminándonos con serenidad. Nuestras familias nos acompañaron en tantos detalles imprescindibles y los amigos, esos que están ahí, listos siempre alentándonos a llevar a la escena nuestra pasión por el teatro. La dramaturgia es mía y también calzo este personaje que me divierte, me sorprende y me cautiva cada vez más”.

Nuestra interlocutora es escritora, dramaturga, actriz y comunicadora cultural, recordó por su parte, el Campus de Artes y Música Bariloche (CAMBA). Su producción teatral incluye también “¿Dónde? Donde la uses…” (2013). Además, participó en proyectos audiovisuales y documentales, entre ellos “Patagonia Sincera” (BQP Films, 2023). Entre 2010 y 2023 condujo y produjo el programa televisivo “Y entonces… ¿cómo es?”, que logró distinciones y declaraciones de interés.

Como actriz, integró elencos que fueron dirigidos por el recordado Alfredo Fidani en obras como “La isla del fin del siglo”, de Alejandro Finzi y “Sr. Galíndez”, de Eduardo Pavlovsky. También protagonizó “Despedida en París”, de Raúl Brambilla. El reencuentro de “Me vuelvo a casa” con el público se producirá el próximo sábado (18 de octubre) en la sala Rautenstrauch del CAMBA, a orillas del lago Moreno. Las anticipadas se pueden obtener vía Passline.com. Es una etapa que quizá tenga mala prensa, pero la vejez también sabe de fulgores.

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