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DESPUÉS DE TRES AÑOS AL FRENTE DEL CORO DE CÁMARA MUNICIPAL

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27/08/2025

Director barilochense continuará su formación en Rusia

El concierto de despedida tendrá lugar en la noche del sábado y seguramente será inolvidable para Simón Blanco Schneebeli. Si las cosas le salen bien, estará como mínimo un trienio lejos del Nahuel Huapi.
Blanco Schneebeli y el elenco que dirigió en los últimos tres años.
Blanco Schneebeli y el elenco que dirigió en los últimos tres años.

La del próximo sábado (30 de agosto) será una noche inolvidable para Simón Blanco Schneebeli. Después de tres años de ejercer su dirección se despedirá del Coro de Cámara Municipal para continuar su formación nada menos que en Rusia. El concierto de despedida tendrá lugar desde las 20 en la Iglesia Metodista (JJ Paso 156) y pueden adivinarse las sensaciones encontradas en el director: “tristeza” ante el cierre de una etapa y gran expectativa ante la inminente experiencia eslava.

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Blanco Schneebeli tuvo la deferencia de compartirlas con El Cordillerano y arrancó haciendo un poco de historia. “En 2019 se creó el Coro de Cámara Municipal de Bariloche (CCMB). Quien llevó adelante la generación de este ensamble fue Laura Esteves, fundadora también en 1987 del Coro Juvenil Municipal, además de otros espacios corales en el ámbito municipal”, contextualizó nuestro interlocutor.

Ese mismo año, “cuando el CCMB aún estaba transitando los primeros ensayos, le comenté a Laura que se estaba acercando el momento de preparar mi tesina de graduación en la Licenciatura en Dirección Orquestal, que estaba realizando en la Universidad Nacional de La Plata”. Entonces, “le consulté si sería posible preparar ese trabajo con el coro y estuvo de acuerdo. Durante algo más de un mes estuvimos ensayando la Misa Berlinesa, del compositor estonio Arvo Pärt, a quien había entrevistado personalmente en Estonia dos meses antes”, puntualizó el director.

En definitiva, aquella “fue mi primera vez como director del ensamble. Un tiempo después, a mediados de 2022 y todavía con algunas costumbres pandémicas latentes, se me ofreció la dirección”. Obviamente Simón aceptó y desde agosto de aquel año, está al frente del elenco municipal. “El aspecto principal de mi propuesta siempre fue el repertorio a interpretar, de carácter universal en cuanto a períodos históricos abordados y regiones geográficas de proveniencia”. Como consecuencia, “se realizaron numerosos estrenos en nuestra ciudad de obras de los compositores contemporáneos John August Pamintuan (Filipinas), Vytautas Miškinis (Lituania), Arvo Pärt (Estonia) y Gueorgui Svirídov (Rusia), entre otros”.

Una experiencia significativa.

Como puede advertirse a partir de los compositores, “los lenguajes musicales presentes en estos repertorios requirieron del desarrollo de habilidades particulares de los coreutas”, reconoció el director. “Hay que aclarar que una obra contemporánea no necesariamente va a contener un lenguaje musical contemporáneo” y esa característica implicó “otro aspecto de mi propuesta de trabajo, que consiste en promover y divulgar estas músicas, mientras se lleva adelante el entrenamiento de una masa crítica de coreutas que pueda abordarlas”, explicó.

Contexto cultural

No podía faltar “el estudio del contexto cultural de las obras musicales”, que “siempre está presente”. Esa faceta permitió “la divulgación de otros aspectos, como sucedió con obras que interpretamos de compositores de Estados Unidos, Bulgaria y Letonia, por ejemplo. El caso búlgaro, para coro femenino, incluyó aspectos rítmicos propios del folclore de esa región, totalmente alejado de nuestras músicas tradicionales”, enseñó el especialista.

Tres años después de su asunción y a horas de la despedida, “creo que mi paso por el elenco fue muy positivo”, compartió Blanco Schneebeli. “El CCMB logró posicionarse en la escena artística local con una identidad propia, bien definida y respetada. Y en lo personal, creo que crecí muchísimo trabajando con este coro, en todos los aspectos”, balanceó. Ahora seguirá en su vida el capítulo ruso.

Será posible porque “la Federación Rusa ofrece becas estatales para que ciudadanos extranjeros realicen capacitaciones en todos los niveles y en cualquier orientación. En mi caso, el plan es realizar un año de estudio intensivo de idioma para después ingresar en el Conservatorio Estatal Rimsky-Korsakov de San Petersburgo, con el objetivo de completar una maestría en Dirección Coral”, adelantó el barilochense.

Si las cosas van bien, Blanco Schneebeli estará un tiempo fuera de la Argentina. “En caso de aprobar el examen de ingreso al Conservatorio, la maestría dura dos años”, explicó. Entonces, “el plan completo es de tres años, incluyendo la primera etapa de estudio del idioma ruso. No sé todavía qué posibilidades laborales o de perfeccionamientos subsiguientes se presenten allá, por lo cual no estoy pensando aún en la vuelta”. No obstante, “sí sé que quiero crear una academia en Bariloche orientada a la formación de músicos profesionales, pero se trata de un plan muy a futuro. Primero, tengo que seguir capacitándome y generar un respaldo institucional sólido”, admitió.

El Cordillerano: ¿qué sensaciones te despierta el hecho de continuar tu formación en un país que, a fin de cuentas, está en guerra y, para muchos, es el “malo de la película”?

SBS: Son inevitablemente incómodas y estuvieron presentes en todo el proceso de postulación y tramitación de la beca. Mi interés por Rusia, que llevó a la decisión posterior de continuar formándome ahí, va en relación con lo cultural y con lo excelente de sus instituciones educativas, no en relación con las directrices de sus políticas exteriores. Rusia cuenta con algunas de las mejores instituciones musicales del mundo, además de poseer un acervo cultural incomparable que me conecta con una buena parte de mi ascendencia familiar. En esa dirección va lo que me motiva.

La mejor manera

Con tantos antecedentes y proyecciones sobre la mesa, hay que insistir: la del sábado será una noche única tanto para director como para dirigidos y público. Será el 31° concierto del Coro de Cámara Municipal con Blanco Schneebeli al frente. No obstante, “se está encarando como todos los anteriores: con ensayos orientados a presentar, de la mejor manera posible, el repertorio que abordamos”. Desde esa perspectiva, “no habrá diferencias en relación con otros conciertos, ya que es nuestra labor brindarle al público la mejor versión de nuestro trabajo, con mi responsabilidad personal de conducir al grupo hacia este objetivo”.

Ante la cita que cierra una etapa, “mis ánimos son buenos porque siempre me motivó la preparación de los conciertos. Con este grupo descubrí que esta es la actividad que más me gusta hacer y a la que me quiero dedicar. Por supuesto, también hay tristeza porque las personas que integran el coro son muy importantes para mí, pero confío en que no faltarán reencuentros en el futuro”.

Si bien tiene por delante un trienio fuera de Bariloche, “me quedaron varias ideas en el tintero que quisiera implementar en algún momento en el ámbito musical barilochense, y eso me motiva para pensar que pueden venir instancias interesantes más adelante. Todo director de coro es, en alguna medida, un gestor cultural, y de eso hay que hacerse responsable. En esto pienso cuando me angustio por la pronta despedida y, dentro de todo, me ayuda”. ¿Cómo se dirá toda la suerte en ruso?

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