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08/08/2025

Jonathan Fabbro, el futbolista preso por violar a su sobrina, busca terminar la secundaria y cumplir la pena en su casa

El exdeportista fue condenado en 2019 a pasar 14 años en la cárcel y, tras una apelación por parte de su defensa, la Justicia finalmente resolvió modificar la condena a 16 años.

El nombre de Jonathan Fabbro ha estado presente en la sección de policiales desde su arresto y posterior condena por abusar sexualmente de su sobrina y ahijada desde los 5 hasta los 11 años; un caso que conmocionó al país por su gravedad y por involucrar a un reconocido exfutbolista de clubes tan prominentes como Boca y River. Desde el año 2019, Fabbro cumple una condena de 16 años de prisión en el penal de Marcos Paz, Argentina.

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En medio de su reclusión, el exdeportista ha decidido darle un giro diferente a su vida. Detrás de los altos muros de la prisión, ahora dirige su energía a los estudios y al trabajo penitenciario. Según relatos de quienes conocen su situación actual, Fabbro está enfocado en completar su educación secundaria, incluso se ha interesado en cursos de jardinería, un escape quizá necesario en la adversidad diaria del encarcelamiento. Los informes también indican que su experiencia laboral en la prisión ha transitado por la administración, permitiéndole mantenerse activo y ocupado dentro del encierro.

La búsqueda de un cambio en el entorno donde cumple su condena ha llevado a Fabbro a intentar conseguir la prisión domiciliaria como la siguiente meta en su hoja de ruta. Ha manifestado, a través de su defensa, que sufre de dolores intensos e insoportables en la zona lumbar, aparentemente consecuencia del desgaste físico acumulado por su carrera futbolística.

En una constante pulseada legal, el abogado Gustavo Raúl D´Elía, quien representa al exjugador, está decidido a emplear todos los recursos legales a su disposición para modificar el destino de su cliente. D’Elía no solo busca una prisión domiciliaria, sino también una revisión del fallo que condenó a Fabbro a 16 años de prisión, alegando una defensa inicial inadecuada y pruebas supuestamente valoradas erróneamente por el tribunal. Mientras las apelaciones continúan, Fabbro recibe las visitas regulares de su pareja, Larissa Riquelme, quien ha permanecido a su lado en cada paso de esta difícil travesía.

Por otro lado, para la familia de la víctima, la situación cuenta con una dolorosa carga emocional. La madre de Fabbro, Martha Zabala, ha declarado que las condiciones de su hijo son buenas dentro del penal, pero reconoce la seriedad de las acusaciones y la sentencia. Pese a las afirmaciones de su abogado y su madre sobre su bienestar y las condiciones del juicio, la Corte Suprema aún no revisa la última apelación presentada. El destino de Jonathan Fabbro, que anteriormente deslumbraba en los estadios, se decide ahora en los tribunales y los pasillos de la cárcel.