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EN EL FUTURO QUIZÁ HAYA MÁS BAGRES, PERCAS Y PEJERREYES EN EL NAHUEL HUAPI

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18/04/2025

Peces autóctonos se bancan mejor el cambio climático que las truchas

Los salmónidos se introdujeron en lagos de la Patagonia a comienzos del siglo XX para estimular la pesca recreativa, pero hicieron estragos entre las poblaciones nativas. Hoy la situación transita hacia un nuevo equilibrio.
Truchas de criadero en Alicura. Foto: Eugenia Neme.
Truchas de criadero en Alicura. Foto: Eugenia Neme.

La naturaleza tiende a su autorregulación. En el noroeste de la Patagonia la introducción de truchas provocó considerables desequilibrios entre las poblaciones de peces autóctonos a comienzos del siglo XX, pero 120 años después, son las especies nativas las que parecen sobrellevar mejor las consecuencias del cambio climático. Aunque retornar a la situación anterior es imposible, las nuevas modificaciones pueden redundar en una mayor biodiversidad en lagos y ríos de la región.

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Poco más de un mes atrás, El Cordillerano divulgó un estudio sobre la importancia que tenían peces y moluscos en la dieta de los antiguos moradores de la isla Victoria, cuando todavía estos territorios no acusaban presencia europea alguna. Llevaron adelante la investigación dos arqueólogos y una bióloga, con quien ahora profundizamos los aspectos más estrechamente relacionados con su especialidad.

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Juana Aigo es doctora en Biología, con desempeño en el Instituto de Diversidad y Evolución Austral (IDEAus), un espacio de investigación del CONICET que se originó en Puerto Madryn (Chubut). Además, y como está a la vista, la científica forma parte de una familia mapuche de gran arraigo en la zona de Ruca Choroy (Aluminé), de manera que acostumbra a matizar algunas de sus observaciones científicas con aspectos de la antigua sabiduría de su pueblo.

El Cordillerano: A grandes rasgos, ¿cómo era la población de peces antes de la introducción de truchas?

Juana Aigo: Había una mayor diversidad de peces nativos, entre ellos bagres, percas, pejerreyes, mojarras, lampreas y puyenes (sic). Mayor abundancia y diversidad en lagos y en ríos. La introducción de truchas generó importantes impactos sobre la población de peces nativos por desplazamiento de hábitat, por competencia trófica o por depredación. Esto llevó a que hoy en día se capturen menos especies nativas en ríos y lagos. Efectivamente, hay menos presencia en ríos en comparación con los lagos. Las especies nativas que prevalecen son aquellas que han logrado algún nivel de adaptación o estrategia de sobrevivencia ante la presencia de las truchas: especies piscívoras pero muy generalistas también.

EC: ¿Qué se sabe de por qué se introdujeron y qué efectos tuvieron sobre la población autóctona?

JA: Las truchas fueron introducidas por impulso del gobierno local y científicos, entre ellos, el perito (Francisco Pascasio) Moreno, allá por 1904 para fines de pesca recreativa, en un sueño de modernización y enriquecimiento de la diversidad de peces presentes en Patagonia/Wallmapu. Pero los efectos sobre la población autóctona fueron depredación, competencia por la comida y el hábitat en general.

EC: ¿Qué tan importantes -o no- fueron los pescados y otros seres del agua en la alimentación de los pueblos antes de la colonización?

JA: Los peces fueron importantes en la alimentación de los pueblos al igual que otros elementos que la naturaleza ofrece. Los peces han sido y continúan siendo un alimento complementario a la dieta de las diferentes sociedades locales e indígenas. Nuestro pueblo mapuche a través de sus prácticas antiguas siempre hizo uso de los peces, pero no bajo condiciones extractivistas. Si los peces están disponibles se utilizan y solo se usa lo que la naturaleza ofrece, sin pescar en exceso.

Los peces, así como otros seres del agua -animales y seres no humanos- representan esa diversidad de formas de vida que hacen al itrofillmongen (toda la vida). Frecuentemente son parte de los ngenko o fuerzas guardianas protectoras del agua.

EC: ¿Qué estado presentan en la actualidad las especies autóctonas?

JA: Las especies autóctonas han disminuido en los diversos ambientes acuáticos como consecuencia de la introducción de salmónidos. Pero como la naturaleza misma busca su equilibrio en un contexto moderno de cambio climático y aumento de temperaturas, las truchas muchas veces se ven desfavorecidas, ya que tienen rangos térmicos más estrechos que los peces nativos. Las poblaciones nativas han sobrevivido a glaciaciones, vulcanismos, anomalías climáticas. La perca o trucha criolla -especie nativa- se caracteriza por su gran plasticidad, es decir, su gran capacidad de adaptación a cambios ambientales. Tiene características muy particulares, por ejemplo, polimorfismo trófico: su aparato bucal es flexible y se adapta a las condiciones del ambiente, lo mismo que su color de piel, entre otras características.

EC: ¿Hay formas de mejorar su situación?

JA: La naturaleza es dinámica, los paisajes son dinámicos y flexibles. Depende del sitio, ambiente o lugar donde se encuentren, las poblaciones de salmónidos y nativas están más balanceadas o menos. En algunos ambientes, por sus características ecológicas, se ven más favorecidas las poblaciones nativas y en otros los salmónidos. No hay forma de volver a los estados iniciales y es difícil tener una foto de cómo realmente fueron los paisajes nativos antes de la introducción. Por eso, desde la arqueología y otros estudios interdisciplinarios se colabora muchísimo en comprender la dinámica de los paisajes acuáticos.

Además de brindar las respuestas anteriores de manera escrita, amplió la doctora Aigo a través de audios: “al encontrar ambientes muy amplios, lagos de origen glaciar muy grandes y ríos como los que tenemos en Wallmapu (voz mapuche que denomina a su territorio ancestral), los salmónidos encontraron mucho espacio disponible para moverse con temperaturas muy favorables para ellos”, explicó. “Eso hizo que de pronto, las poblaciones nativas tuvieron que desarrollar adaptaciones o estrategias para competir por la comida y por el hábitat ecológico, en todo sentido”.


La bióloga y sus registros.

Durante el proceso, “fueron logrando distintas adaptaciones, pero como resultado de esta introducción, en la foto moderna lo que ocurre es que donde antes había peces nativos en ríos, hoy es muy difícil encontrarlos, salvo algunas perquitas y bagres que utilizan como refugios algunas piedras para evitar la depredación”, enseñó. “Otros utilizan la columna de agua y los rangos de temperatura: se fondean más o se fondean menos. Utilizan más o menos las costas, o sea, hay muchos comportamientos. En definitiva, lograron adaptarse y buscaron estrategias para sortear estas introducciones”, señaló la investigadora.

Unos 120 años después de aquella introducción irreflexiva, se da una situación de cierta justicia poética. “La naturaleza es sabia porque en algún punto, trabaja por ella misma y va encontrando su equilibrio, porque en un contexto de cambio climático se pueden ver los rangos de temperatura de preferencia y tolerancia” Ocurre que “los salmónidos siempre buscan aguas cristalinas y más frescas, con rangos estrechos de temperatura”. Como contrapartida, “nuestros peces nativos tienen rangos más amplios, entonces, ante los cambios de temperatura responden mejor que los salmónidos”, enseñó la bióloga.

Así las cosas, “lo que hemos podido ver es que en algunos ambientes las truchas han estado más desfavorecidas por cuestiones de temperatura que los nativos, pero en otros los nativos se ven muy complicados y ya no están. Entonces, según las características biofísicas del ambiente, cada uno encuentra su estrategia. Mi tesis doctoral tuvo que ver con este tema”, precisó. Quizá dentro de unos años, algunas aguas de la región sean más biodiversas que en la actualidad, con más presencia relativa de bagres, percas, pejerreyes, mojarras, lampreas y puyes. Quién diría…

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