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NUEVO ESTUDIO

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08/04/2025

Alerta por el dengue: científicos argentinos revelan cómo el mosquito sobrevive al frío

Un estudio llevado a cabo por el Grupo de Estudio de Mosquitos (GEM) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA reveló que el mosquito del dengue puede sobrevivir a los inviernos.

En un hallazgo que podría tener profundas implicaciones para la salud pública global, científicos argentinos han esclarecido cómo el Aedes aegypti, el mosquito vector de enfermedades como el dengue, el zika y el chikungunya, puede perdurar durante los meses de invierno. Un estudio realizado por el respetable Grupo de Estudio de Mosquitos (GEM) adscrito a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires ha sacado a la luz el proceso vital que permite al mosquito sobrevivir incluso en ambientes hostiles para la mayoría de los insectos.

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Sylvia Fischer, la principal investigadora, ha puesto en marcha una serie de experimentos que demuestran que los huevos del Aedes aegypti se benefician de un fenómeno de adaptación conocido como diapausa. Este proceso biológico es fundamental, ya que proporciona un estado de vida latente, reduciendo el metabolismo y permitiendo a los huevos resistir durante el invierno bajo condiciones adversas de temperatura y humedad. Es en estos momentos que las especies implementan ciertos cambios biológicos, un mecanismo que se activa con la disminución de la luz diurna.

El mecanismo de la diapausa no solo amplía la geografía del mosquito, sino que también ofrece pistas sobre tendencias peligrosas en la diseminación de enfermedades transmitidas por vectores en latitudes previamente consideradas a salvo. El procedimiento fue confirmado en condiciones de laboratorio, revelando que los huevos sometidos a fotoperiodos cortos, de naturaleza invernal, presentaban una fortaleza considerable al frío y la sequedad en comparación con los explosionados bajo condiciones de luz más prolongadas. La posibilidad de que distintos huevos sincronicen sus tiempos de eclosión en busca de condiciones más benignas potencia aún más las peligrosas capacidades del vector.

Este estudio, pionero en su tipo, recolectó muestras tanto de la región cálida de la Capital Federal y muestra contrastes con el clima más frío de San Bernardo en la Costa Atlántica. La sorprendente similitud en la capacidad de generar diapausa en las distintas ubicaciones sugiere una adaptación genética diversa pero arraigada en las poblaciones del mosquito, consolidando la naturaleza resistente de la especie. Los investigadores afirman que el descubrimiento y su posterior publicación en el prestigioso Journal of Insect Physiology añaden una pieza vital al rompecabezas que representa la lucha contra las enfermedades transmitidas por mosquitos.

En conjunto con las observaciones, se discute la incidencia del cambio climático como factor determinante en la expansión territorial del Aedes aegypti. El hecho de que las regiones templadas ahora se vean obligadas a lidiar con un mosquito que sobrevive estrategias de clima adverso es en gran parte atribuible al calentamiento global. Estos cambios en el ciclo de vida natural y en la redistribución del mosquito son un recordatorio contundente de que la crisis climática tiene real repercusión sobre la salud pública.

Por lo tanto, los resultados obtenidos en el estudio de Fischer y su equipo no solo alertan sobre un incremento potencial de enfermedades en nuevas regiones, sino que además exigen un reconsideración de los métodos tradicionales de control.