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SALUD

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24/01/2025

Más de 70 organizaciones médicas de todo el mundo proponen una nueva forma de medir la obesidad

De acuerdo con el informe que los científicos han publicado en la reconocida revista The Lancet Diabetes & Endocrinology.
Bajo este nuevo criterio, unas de cada cinco personas reclasificadas como obeso podrían no haberlo sido bajo los antiguos parámetros centrados en el IMC.
Bajo este nuevo criterio, unas de cada cinco personas reclasificadas como obeso podrían no haberlo sido bajo los antiguos parámetros centrados en el IMC.

Una coalición internacional de expertos en salud, conformada por más de 70 organizaciones médicas, ha sugerido una nueva manera de acercarse al diagnóstico de la obesidad. Esta propuesta busca desplazar el clásico índice de masa corporal (IMC) en favor de un enfoque más integral y objetivo, evaluando tanto métricas corporales como problemas de salud vinculados al exceso de grasa corporal.

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De acuerdo con el informe que los científicos han publicado en la reconocida revista The Lancet Diabetes & Endocrinology, la obesidad debería evaluarse no solo a partir del IMC, que es una simple relación entre el peso y la altura de las personas. En cambio, abogan por considerar también medidas como la circunferencia de la cintura y la verificación de problemas de salud concomitantes. "La meta es obtener una definición más acertada para dirigir nuestra atención a aquellos que necesitan realmente tratamiento", señala David Cummings, doctor de la Universidad de Washington y coautor del informe.

En un esfuerzo por ofrecer una visión más matizada de la obesidad, el informe introduce dos nuevas categorías: obesidad clínica y obesidad preclínica. Aquellas personas que, además de un IMC elevado, presenten síntomas de disfunción orgánica o enfermedades asociadas a la obesidad, caerían en la categoría de obesidad clínica -necesitando por ende tratamiento más urgente-. Este grupo abarcaría a individuos con condiciones como cardiopatías, problemas renales, o dolor articular severo. Las personas clasificadas en obesidad preclínica podrían estar en riesgo de desarrollar dichos problemas, debido a su exceso de peso, pero aún no los manifiestan.

Históricamente, el IMC ha sido la herramienta estándar para categorizar la obesidad, a pesar de sus deficiencias. Este enfoque unidimensional a menudo no refleja la diversidad en la composición corporal humana. Personas musculosas, como los atletas, podrían quedar clasificadas erróneamente como obesas; mientras que otras con poca masa muscular podrían pasar desapercibidas, pese a su exceso de grasa. Los expertos indican que bajo este nuevo criterio, unas de cada cinco personas reclasificadas como obeso podrían no haberlo sido bajo los antiguos parámetros centrados en el IMC, permitiendo un enfoque más preciso y personalizado a sus necesidades de salud.

La implementación de estas nuevas mediciones para diagnosticar la obesidad es apoyada por un amplio espectro de organizaciones médicas a nivel internacional. Sin embargo, su aplicación práctica aún enfrenta desafíos. Como resalta la doctora Katherine Saunders de Weill Cornell Medicine, no solo hay barreras en términos de coste y recursos requeridos, sino que también existe una necesidad de estandarizar cómo se mide la circunferencia de la cintura y cómo se diferencian clínicamente los tipos de obesidad.

Además, habría que garantizar que los nuevos procedimientos sean rápidos, asequibles y adaptables para ser adoptados a escala mundial.