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HASTA UN HELICÓPTERO DE RESCATE SE DESMORONÓ

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14/01/2025

Hace 30 años ocurría una de las tragedias más impactantes en el altivo cerro Tronador

Sucedió en enero de 1995. Un recuerdo que marcó la historia del montañismo en nuestra ciudad.
Campos dándole instrucciones a Bernacchi en Tronador. Foto: gentileza Toncek Arko.
Campos dándole instrucciones a Bernacchi en Tronador. Foto: gentileza Toncek Arko.

En 1995, el 14 de enero cayó sábado. Antes de que las sombras se adueñaran de la cordillera, la historia del montañismo debía contabilizar una nueva víctima fatal. Al día siguiente, continuó la mala suerte.

No había transcurrido la mitad del primer mes del año 1995, cuando Bariloche fue epicentro de una desafortunada noticia. Ese día, un contingente de montañistas franceses intentó ascender al pico Internacional del monte Tronador, la elevación más emblemática de la zona. Pero el destino les jugó una mala pasada. Un valiente rescatista que acudió al lugar de los hechos por vía aérea corrió idéntica suerte al día siguiente. Se cumplen tres décadas del penoso acontecimiento.

“El verano de 1995 comenzó con tragedia en el monte Tronador”, recuerda Toncek Arko en el libro que escribió sobre la historia de la Comisión de Auxilio del Club Andino Bariloche. “El sábado 14 de enero, en oportunidad de realizar una ascensión al pico Internacional, una cordada de alpinistas franceses sufre un fatal accidente, al caer el primero de la cuerda, Didier Drucker, hacia la pared suroeste”.

“Si bien la caída es aguantada por el compañero, el golpe, de más de 40 metros, junto al péndulo, produce la muerte”, dice la reconstrucción. Para complicar más las cosas, “Didier queda colgado en el aire del otro lado de la ruta, por consiguiente, los compañeros no lo pueden ver”. Ante la incertidumbre, “el tercer escalador francés, que aún estaba en el Promontorio, baja rápidamente hacia el refugio a buscar ayuda, a la par que otro fija la cuerda a un tornillo de hielo”.

Tan acuciantes alternativas pueden leerse en “Rescates en montaña”, el importante volumen que se publicó en 2024, al cumplir el cuerpo de rescatistas 90 años de existencia. Precisamente, “el refugiero llamó por radio a la CAX y dada la urgencia, se decidió llamar a San Martín de los Andes, para solicitar la ayuda del helicóptero a Andes Aviación”. Al tanto de la novedad, “Carlos Campos, titular de la empresa, vuela inmediatamente al Tronador y junto al encargado del refugio sobrevuelan el lugar del accidente, constatando la muerte de Didier y evacuando a su compañero de cuerda, quien descendió del Promontorio”.

Sobre la izquierda de la imagen, más o menos al centro, puede anunciar cómo quedó el cuerpo del malogrado francés. (Foto gentileza Toncek Arko).

Aquel sábado fatídico no hubo chances de hacer mucho más. “Lo avanzado del día hace imposible intentar el rescate del cuerpo, tarea que se decide dejar para el domingo”. Nadie podía saber que la muerte todavía rondaba por el Tronador. “Al día siguiente, en horas del mediodía, vuelve Campos con el helicóptero. El encargado del refugio, Sergio Barbagallo, y dos escaladores, Luciano Bernacchi y Bernardo Garay, son trasladados hacia el Promontorio para colaborar con las tareas que exigiría el rescate del fallecido”.

Falló un cálculo

La reconstrucción de Arko añade que “la estrategia de Campos fue unir una cuerda que bajaría del helicóptero a la cuerda donde estaba sujeto el alpinista fallecido, levantar vuelo y de esa manera al estirarse las cuerdas el francés sería izado hacia lo alto y retirado de la recortado. La víctima sería depositada en el Promontorio, y luego subida al helicóptero”. Desafortunadamente, hubo un cálculo que falló.

En efecto, “al realizar la maniobra, la cuerda de escalada que bajaba de la aeronave se enredó en el rotor de cola, lo que precipitó el aparato hacia la depresión, cayendo el piloto en forma instantánea”. Es de imaginarse la conmoción. “Los 3 integrantes del grupo de rescatistas descienden rápidamente hacia la Depresión, avisando por radio de lo sucedido. Desde el refugio se informa el hecho a la empresa Andes Aviación”.

Evidentemente, en la localidad vecina no dudaron ni un instante. “En forma inmediata otro helicóptero, al mando de Ricardo Cermesoni, vuela a Tronador. Suben el cuerpo de Campos al helicóptero y lo trasladan a San Martín de los Andes”, pero aquí quedó la desazón. “Consternación y dolor producido en el ambiente de montaña y en particular en la CAX la muerte de 'Campitos'. Su trabajo en la montaña había sido siempre muy buena, su pérdida, irreparable”, lamenta todavía el autor.

Si siempre las cuestiones jurisdiccionales son engorrosas en Bariloche, puede imaginarse que las complicaciones fueron aún más sustantivas al tratarse de un extranjero fallecido. “Los días posteriores se sucedieron entre trámites judiciales, sensacionalismo periodístico y gestiones diplomáticas. El cuerpo del escalador francés pendía sobre la pared suroeste del pico Internacional y el helicóptero yacía en los hielos de la Depresión”, recuerda el racconto.

Con un criterio que era discutible, “las autoridades no tuvieron mejor idea que prohibir el acceso durante una semana a las cumbres de macizo. En este lapso, personal de Gendarmería Nacional reunió los elementos necesarios que posibilitaron a la empresa aseguradora obrar en consecuencia”, cuestiona Arko, que además de periodista y escritor, es guía de montaña.

“En este lapso, producto del calor, se aflojó el tornillo de hielo que sostenía la cuerda donde colgaba el escalador francés, cayendo este hacia la base de la pared, en el territorio chileno, donde el hielo y la nieve lo sepultaron”. Última morada de Didier Drucker. Por su parte, “Carlos Campos fue sepultado en San Martín de los Andes, con los honores de un héroe y la participación de un número importante de vecinos”. Quizás hoy se recuerde su abnegación y solidaridad montañera.

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