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DATOS DEL INDEC

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12/11/2024

La inflación de octubre perforó el 3%: se desaceleró al 2,7% y en el año acumuló un 107%

Pero no solo eso, el IPC también logró quebrar el 200% interanual que, en esta oportunidad, fue del 193%, según informó el INDEC.

En un clima económico cada vez más tensionado, las recientes estadísticas publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) generaron tanto alivio como preocupación en algunos sectores. Según los datos oficiales, la inflación mensual de octubre logró perforar la barrera del 3%, situándose en un sorprendente 2,7%.

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Este valor no solo supera las expectativas del REM, sino que también representa la menor inflación mensual desde noviembre de 2021. Con estas cifras, el país acumula una inflación del 107% a lo largo del año, lo que si bien marca una reducción, aún representa un desafío titánico para la estabilización económica.

La noticia fue recibida con entusiasmo por parte del gobierno. Manuel Adorni, vocero presidencial, celebró los resultados destacando que era la cifra más baja en años recientes, una señal de que las políticas implementadas podrían estar comenzando a rendir frutos. "Esta reducción es significativa, especialmente considerando el contexto global y las tensiones internas", declaró. Entretanto, el presidente Javier Milei mostró seguridad al coordinar junto al ministro de Economía, Luis Caputo, las estrategias futuras para enfrentar la inflación.

Sin embargo, la celebración viene acompañada de un análisis detallado de los sectores que contribuyeron a esta desaceleración. Notablemente, alimentos y bebidas no alcohólicas, que tradicionalmente tienen un gran peso en la composición del índice de precios, presentaron un crecimiento solo del 1,2%, factor que ayudó a contener el aumento generalizado.

Asimismo, el sector transporte registró incrementos marginales de 1,2%. En contraposición, áreas críticas como vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles experimentaron altas subidas del 5,4%, impulsadas principalmente por los ajustes en tarifas de servicios públicos fundamentales.

Los analistas económicos mantienen una actitud cautelosa respecto al futuro inmediato. La tendencia a la baja, aunque positiva, necesita ser sostenida en los próximos meses para consolidar una recuperación sólida. "Es crucial que este descenso se transforme en una constante y no en una fluctuación temporal", afirman expertos del ámbito financiero. De hecho, la inflación núcleo, que excluye componentes volátiles, también ha mostrado signos de ralentización, registrando cifras más bajas desde septiembre de 2020.

El país enfrenta en consecuencia la tarea de equilibrar esta desaceleración con políticas que fomenten el crecimiento económico y mitiguen los efectos adversos en áreas aún vulnerables. Mientras tanto, los ciudadanos comunes continúan sintiendo directamente estas dinámicas en sus bolsillos, esperando que pronto estas cifras se traduzcan en una mejora tangible de su calidad de vida habitual.

El camino por recorrer exige una coordinación meticulosa de políticas monetarias, fiscales y sociales, con el propósito central de garantizar un equilibrio entre control de precios y desarrollo económico.