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23/10/2024

Israel confirmó haber matado al supuesto sucesor de Nasrallah en Hezbollah

Anunciaron la muerte de Ali Hussein Hazima, comandante de la cédula de inteligencia de la milicia shiíta.

Durante la última semana, la tensión en Oriente Medio se ha intensificado notablemente tras la confirmación de la muerte de importantes líderes de Hezbollah, la milicia chiita apoyada por Irán. El ejército israelí ha dado un golpe estratégico significativo con la eliminación de Hashem Safieddine, considerado el sucesor potencial del actual líder Hasan Nasrallah.

Este hecho, consecuencia de la ofensiva israelí en Líbano, ha desatado una oleada de respuestas tanto de actores del conflicto como de la comunidad internacional.

La declaración oficial sobre la muerte de Safieddine fue realizada por Avichay Adraee, portavoz en árabe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), quien anunció que el ataque, llevado a cabo el pasado 4 de octubre, también alcanzó a "la mayoría de líderes" de Hezbollah. Adraee afirmó: "Vamos a alcanzar a cualquiera que amenace a los civiles del Estado de Israel". Este tipo de declaraciones han sido históricamente comunes en el discurso militar israelí, pero adquieren un nuevo peso al vincularse con el asesinato de figuras de este calibre.

 

 

A la par de la muerte de Safieddine, el ejército israelí comunicó la eliminación de Ali Hussein Hazima, un nombre clave dentro del aparato de inteligencia de Hezbollah. Las FDI describieron la operación como "un ataque preciso y organizado por la Inteligencia" contra el núcleo neurálgico de la inteligencia de Hezbollah, ubicado en los suburbios al sur de Beirut. Este lugar, conocido como Dahye, había sido foco de operaciones recientes debido a su importancia como centro de mando subterráneo.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se pronunció con relación a estas operaciones argumentando que "Israel ha eliminado a miles de terroristas", pero su declaración generó dudas ya que carecía de detalles en los momentos iniciales tras el ataque. Luego, los reportes fueron clarificados con la confirmación de la inteligencia israelí sobre la muerte de los líderes de Hezbollah.

Las consecuencias del conflicto han sido estremecedoras, con un saldo de más de 2,483 fallecidos desde la incursión israelí en Líbano, de los cuales, según Israel, más de 1,500 serían milicianos de Hezbollah. Por otro lado, desde el comienzo de la ofensiva en la frontera, el 8 de octubre, han muerto al menos 52 israelíes, en su mayoría civiles, mientras que en Líbano más de 700 personas han muerto, incluyendo más de 400 combatientes de Hezbollah y cerca de 100 civiles. Este ciclo de violencia sigue reflejando la compleja y difícil situación en la región, afectando profundamente tanto a quienes están directamente envueltos en la contienda como al tejido social más amplio de la zona.

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