Publicidad
 

FISCALÍA DESESTIMÓ EL CASO

|
25/09/2024

Querella privada formula grave acusación por quedarse con todos los bienes de un anciano

Querella privada formula grave acusación por quedarse con todos los bienes de un anciano
Querella privada formula grave acusación por quedarse con todos los bienes de un anciano

Aunque la fiscalía desestimó la denuncia presentada, el juez de Garantías, Juan Pablo Laurence, aceptó la conversión de la acción pública en privada, por lo que ahora la querella impulsa la investigación de manera autónoma.

Lee también: Habló Gabriel Di Tullio, el desarrollador inmobiliario acusado de estafa en Bariloche

Este martes, los abogados Juan Manuel Rugli y Luis Marcos Botbol, plantearon una dura acusación contra Alejandro Arévalo, a quien atribuyeron el haberse aprovechado del estado físico y mental de un adulto mayor, para quedarse con todos sus bienes muebles e inmuebles.

Tras escuchar la hipótesis acusatoria y dar lugar al propio acusado a defenderse y oir al defensor particular Cristobal Bhürer plantear el rechazo a cada uno de los términos de la acusación, el juez Juan Pablo Laurence decretó un cuarto intermedio de dos días, para dar a conocer su resolución: habilita la investigación formal del hecho o la rechaza.
La acusación que la fiscalía no acompañó obligando al privado a impulsar el proceso de manera autónoma, atribuyó a Arévalo los delitos de hurto, abandono de persona y circunvensión de incapaz. De todos modos los letrados dejaron la reserva de incorporar otras figuras penales de acuerdo a los resultados de pruebas y pericias que pretenden concretar.
Según plantearon los acusadores, Alejandro Arévalo apareció en la vida de Roberto Degl'Inocentti alrededor del año 2016, tras el fallecimiento de la compañera del anciano, y rápidamente ganó su confianza aprovechando la vulnerabilidad de sus 80 años y de una serie de padecimientos físicos y psíquicos, para cercarlo, alejarlo de otras personas del entorno y con el correr del tiempo lograr administrar todos sus bienes.
Una vez fallecido el adulto mayor, salió a la luz que tiempo antes había firmado ante un escribano público, sendas escrituras en las que donó su vivienda y otra propiedad con renta permanente, además de un vehículo todo terreno. Los acusadores señalaron que todo quedó para Arévalo, quien se quedó no solo con las viviendas y el vehículo, sino también con todo el mobiliario y las pertenencias del anciano, así como también maquinaria que pertenecía al fallecido y que guardaba en un taller de su propiedad, y también sus ahorros.
Según aseveraron, además, el acusado obtuvo un poder casi total sobre la vida del anciano, al punto tal de tener la posibilidad de decidir sobre su vida o su muerte. Según argumentaron, en el caso de que por los mismos padecimientos la muerte se tornara inevitable y solo pudieran sostenerlo con vida por medios mecánicos, el acusado tenía potestad de definir su desconexión.
En los documentos públicos en los que se materializaron las donaciones, fue vital la participación de un escribano público que apareció como protagonista en varios legajos judiciales en el último tiempo y que además fue mencionado reiteradamente en otros procesos por conflictos similares.
Lo curioso es que no se dejó reserva de usufructo en esas donaciones, una práctica habitual en casos en los que por ejemplo un padre hereda a sus hijos antes de morir, pero se reserva el usufructo del bien mientras esté con vida. Es decir, la donación corre a partir del fallecimiento y no antes. En el caso en cuestión, ello no ocurrió. 
Los abogados remarcaron que aunque intentaron producir prueba que podría ser determinante, en algún caso aún no se pudo avanzar, por lo que en algún aspecto determinado requerirán el auxilio de la magistratura, por ejemplo, para exhumar el cuerpo del fallecido y practicar una autopsia que ayude a determinar las causas de su fallecimiento y su condición al momento del deceso o concretar las testimoniales de distintas personas que todavía no accedieron a declarar en el caso.
Según la acusación al hombre lo hicieron firmar y Arévalo también se quedó con lo que no se le donó: "Se quedó con todo, absolutamente todo. No puso nada a disposición de los herederos". El relato de los abogados fue durísimo, señalaron que Arévalo se apuró a sepultar al fallecido, sin siquiera dar la posibilidad a familiares de despedirlo en un velatorio.
Al mismo tiempo, con el aporte de la historia clínica del anciano fallecido, los acusadores pudieron establecer que por sus problemas de salud el hombre asistía al médico unas tres veces al mes, aunque de acuerdo a las constancias médicas antes de su fallecimiento se ausentó por varios meses de las visitas médicas y para la querella "fue abandonado a su suerte".
No obstante lo grave de la acusación, Arévalo pidió hacer uso de la palabra y en su defensa expresó con vehemencia que los abogados mentían, cuestionando la ausencia de familiares del fallecido que "no trajeron ni un vaso de agua".
Por su parte, el defensor particular Cristóbal Buhrer explicó que su asistido acompañó a Degl'Inocentti "hasta los últimos días de vida" y que fue en compensación a esa estrecha relación de amistad, que "le agradeció con la donación de sus bienes".
Con énfasis, el defensor alegó que hasta el presente pedido de formulación de cargos de la querella, no existió ninguna denuncia previa sobre los hechos que ahora describen los abogados querellantes, en tanto que se quejó por la vaguedad de la acusación, que no precisaba fechas ni acciones delictivas concretas, solicitando en definitiva que la misma sea desestimada.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?