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FEMICIDIO DE CATALINA GUTIÉRREZ

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31/07/2024

El viernes indagarán al barilochense Néstor Aguilar Soto

El viernes indagarán al barilochense Néstor Aguilar Soto
El viernes indagarán al barilochense Néstor Aguilar Soto

El barilochense Néstor Daniel Aguilar Soto podrá ejercer este viernes su primer acto material de defensa, aunque no está obligado a declarar y podría hacer uso del derecho a guardar silencio, en cuyo caso esa circunstancia no podrá ser utilizada como una presunción de culpabilidad. La fiscalía exhibirá su caso, que incluye abundante y contundente carga probatoria y se levantará el secreto de sumario.

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Aunque Aguilar Soto se quebró ante la policía en los momentos posteriores al crimen y acabó confesando su repudiable accionar, sus dichos carecen de total validez para el desarrollo del caso en su contra. Ahora, formalmente será sentado frente a un juez, conocerá todos los detalles de la investigación en su contra y podrá ejercer el derecho a defenderse manifestando lo que quiera, sin que sea necesario un juramento de decir verdad.

Sin embargo, también podrá optar por guardar silencio, en cuyo caso su negativa a brindar detalles de lo ocurrido no podrá ser utilizado como una presunción de culpabilidad en su contra.

Según informó Cadena 3 este miércoles al mediodía, el fiscal José Mana confirmó la citación para el importante acto procesal para este viernes.

Mediante una minuciosa investigación, la intervención de diversos peritos y la incorporación de numerosas declaraciones testimoniales, la fiscalía logró evacuar las dudas y tiene un caso contundente contra Soto, quien está imputado por el homicidio agravado por su comisión con alevosía y por femicidio. La hipótesis de que el barilochense es el único responsable del crimen de Catalina es sólida. También lo es que el acusado estaba obsesionado y enamorado de la víctima, a quien habría estrangulado tras el rechazo que manifestó la joven luego que el acusado le confesara su amor.

Según lograron reconstruir, víctima y victimario habían acordado que ella lo pasaría a buscar de camino al Patio Olmos, en pleno centro de la ciudad de Córdoba, donde se encontrarían con otros compañeros de la facultad para salir a divertirse. Con alguna excusa que todavía no se pudo determinar, Aguilar Soto la convenció para que descienda del vehículo e ingrese a la vivienda en la que el joven se había radicado tiempo atrás, cuando llegó a La Docta para sus estudios universitarios.

Ya en el domicilio de la calle Luis Podestá Costa al 3100, Aguilar Soto se declaró enamorado de la víctima y le planteó seriamente su intención de dejar de ser amigos, para mantener una relación amorosa. Las autoridades no descartan un intento de abuso sexual pero hasta el momento no apareció ningún elemento que lo ratifique y tampoco se encontró antecedente alguno de Soto, ni en Bariloche ni en Córdoba, que pueda develar un comportamiento de este tipo en el acusado. No obstante, la intolerancia a la frustración ante un rechazo instantáneo a la propuesta desencadenó en una violenta reacción de “Nuni”, como lo llamaban sus amigos en Córdoba, que golpeó severamente en el rostro a la influencer. Luego de ello y probablemente con la víctima parcial o totalmente indefensa, la ahorcó.

La hipótesis investigativa sostiene que no hubo un plan premeditado ni mucho menos. Más bien reacciones torpes y desesperadas. “Tito”, como le llamaban en Bariloche, cargó el cuerpo de la víctima en la parte trasera del Renault Clío que pertenecía a la madre de la joven y lo condujo hasta un descampado del barrio Ampliación Kennedy, al 3900 de la calle Pedro Echagüe. Allí descendió del rodado y y lo prendió fuego pretendiendo ocultar evidencias. Pero al dejarlo totalmente cerrado las llamas duraron poco por la falta de oxígeno.

Horas más tarde, cuando lo citaron a declarar como uno más de todos los amigos cercanos a la víctima, incurrió en contradicciones y cuando los sabuesos se las hicieron notar se quebró y admitió el hecho. No obstante su declaración no tiene validez, pues no estaba en presencia de su defensa porque declaraba como testigo y sin las formalidades legales de un imputado.

Lo cierto es que las pesquisas lograron determinar a través del posicionamiento de GPS de su teléfono, que la víctima había llegado al domicilio de Aguilar Soto y permaneció durante largos minutos allí. Luego, el aparato se movió hasta quedarse quieto en Ampliación Kennedy. Mientras eso ocurría, la familia de Catalina ya manifestaba preocupación y comenzaron a realizar insistentes llamados y enviar mensajes que no fueron respondidos. Con la ubicación precisa de su teléfono, las autoridades dieron con su cadáver.

Pero otro elemento que podría ser clave fue obtenido en el domicilio de Aguilar Soto. Un anillo de la víctima fue encontrado en el marco de un allanamiento que se practicó en las horas posteriores a su detención. Un investigador ligado al caso aseveró a Cadena 3 que "se le cayó durante el forcejeo. Ya no hay dudas de que ella estuvo allí adentro".

Además, una cámara de seguridad urbana captó al vehículo sobre avenida Valparaíso, en el cruce con la calle José Guardado. Eran las 22.20 de la noche del miércoles cuando el detenido pasó por ese lugar, con la joven en el asiento trasero. Luego, otra cámara urbana lo captó a metros del destino final del automóvil.

Además, otra cámara ubicada frente al domicilio de Soto, perteneciente a un privado, captó todos los movimientos que se dieron en el domicilio. La llegada de la víctima, el ingreso de ambos a la propiedad y luego la salida de Soto, quien parecía mirar para todos lados para asegurarse que nadie lo viera, luego acercar el auto hasta el portón y finalmente, cargar con dificultad el cuerpo de la víctima en el asiento trasero, para alejarse del lugar con el acusado al volante.

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