SI PROSPERA EL DESFINANCIAMIENTO DEL INCAA

| 13/02/2024

Barilochenses avizoran que habrá menos películas de directores noveles

Barilochenses avizoran que habrá menos películas de directores noveles
Pasaje de "Reinas", la serie de Mariano Benito.
Pasaje de "Reinas", la serie de Mariano Benito.

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Las restricciones que preveía el gobierno en la malograda Ley Ómnibus para el ámbito cinematográfico afectarían, sobre todo, a los proyectos “medianos” que no cuenten con “actores conocidos”. Indefiniciones después de la vuelta a comisión.

Después del revés que sufrió el Gobierno nacional en el Congreso, no trascendió cuáles serán sus designios en relación con el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), aunque de prosperar sus planes iniciales, la cinematografía barilochense sufriría serios inconvenientes, según avizoran hacedores de la realización audiovisual local y regional. No obstante, no es que el panorama anterior al 10 de diciembre fuera un paraíso, más bien al contrario.

Carlos Piacentini es productor y trabajó en múltiples realizaciones barilochenses, con directores como Natalia Cano, Federico Palma o María Manzanares, entre otras concreciones. Según apreció en intercambio con El Cordillerano, “la Ley Ómnibus tenía tres implicancias para el INCAA. Una, le quitaba una vía de financiación, que es la que pagan las televisoras. Creo que esa es la peor parte, porque estaría desfinanciando al INCAA y sólo quedaría el porcentaje de las entradas de cine”.

En segundo término, “no podía gastar más del 20 por ciento en administración, lo cual no estaría mal porque la burocracia es tremenda y no sería tan grande (la problemática)”. En tanto, “lo del 50 por ciento (para la financiación de proyectos) habría que ver cómo se define, porque hoy en día el INCAA no te da el 100 por ciento, te da el 70 o el 75 y por ciento y hay que justificar el resto con aportes”, ilustró.

“Normalmente, los documentales son proyectos chicos, entonces (los presupuestos) se completan con aportes de los productores”, compartió Piacentini. “En las películas muy grandes, como las de (Ricardo) Darín o (Leonardo) Sbaraglia, el subsidio del INCAA no alcanza, entonces siempre el 50 por ciento viene de productores. Muchas veces es España, con fondos de Ibermedia, entonces para esas películas tampoco implicaría un problema porque ya lo tienen”, razonó.

No obstante, “al tener (declaración de) interés del INCAA, resulta mucho más fácil salir a conseguir coproductores a nivel internacional”, completó el productor. “El costo de una película hoy es 100 millones y el INCAA te da 70, en el caso de las pelis grandes. Las que se verían más comprometidas serían las medianas, las que no tienen actores conocidos o un director de renombre, entonces, difícil conseguir que alguien ponga la plata”.

En particular, el cuadro afectaría a las y los realizadores que recién empiezan su trayectoria. “También depende de cómo se justifica ese 50 por ciento, habría que ver cómo queda la reglamentación”, señaló. “En síntesis, los proyectos de directores noveles que todavía no son conocidos la tendrían mucho más complicada. Habría mucho menos películas de directores nuevos, pero ya te digo, el punto más grave sería la desfinanciación”, remarcó.

Más o menos en el mismo sentido opinó Mariano Benito, director de la serie “Reinas” y de otras realizaciones, además de responsable artístico de la última edición del Festival Audiovisual Bariloche (FAB). “Hay que aclarar que el INCAA nunca financiaba el 100 por ciento del proyecto de una película, salvo el caso de algún concurso específico, como mi serie Reinas, que estaba en las bases del concurso”.

“Para no abundar en detalles técnicos, los subsidios tenían distintos tipos de topes y el máximo era el 70 por ciento”, remarcó. “También hay que aclarar que la Ley de Cine es buenísima pero muy perfectible: discrepo con que a todas las películas se les dé el mismo tratamiento”, señaló Benito. “Hay algunas en las que el INCAA debería cubrir el 100 por ciento del costo y, en otros casos, podría cubrir el 50 por ciento”, opinó.

En efecto, “si hay una película que va a tener financiación de Telefé, Netflix o de la empresa grande que fuera, tranquilamente (el INCAA) podría aportar el 50 por ciento o tal vez menos. Si no caemos en errores de los que grupos de derecha se agarran con cierta razón, para voltear toda una política cultural”, apuntó el realizador.

En ese contexto, “me molesta mucho que sectores progresistas digan que se podría haber hecho mejor, pero lo dicen ahora cuando las posibilidades están peligrando: cuando florecían y había muchas, muy poca gente, entre la que me incluyo, criticábamos algunos procederes o formas de distribuir el dinero que tenía el INCAA”, se diferenció Benito.

Si prosperaran los planes iniciales de La Libertad Avanza respecto del organismo, “se seguiría trabajando en un sistema que no está bueno. Al sistema de fomento de películas hay que reverlo integralmente, incluyendo la producción, pero también la distribución, para que la gente finalmente vea cine argentino”, destacó Benito. “El año pasado se estrenaron 240 y pico de películas, de las cuales el 90 por ciento no llegaron a tener mil espectadores cada una”, resaltó.

Entonces, “es verdad lo que se dice, pero eso habla del problema que tiene el INCAA: la gente no ve cine y para eso que hacer trabajos que nunca se hicieron y se hacen en Francia, por ejemplo: educar al espectador en escuelas primarias y secundarias, para que salgan del sistema de marketing que impone Hollywood, como precisamente hacen las cinematografías de Francia o Corea del Sur”, ejemplificó. Pareciera que de Guatemala a Guatepeor…

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