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IGUAL QUE EN NAVIDAD

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01/01/2024

Una vez más, casi nula oferta gastronómica para almorzar en la zona céntrica de Bariloche

Una vez más, casi nula oferta gastronómica para almorzar en la zona céntrica de Bariloche
Una vez más, casi nula oferta gastronómica para almorzar en la zona céntrica de Bariloche

El panorama fue casi un calco del de Navidad.

Al igual que el 25 de diciembre, el primer día de 2024 al mediodía ofreció una postal de restaurantes mayormente cerrados.

Así, turistas y residentes que deseaban almorzar afuera quedaron limitados a la escasa oferta gastronómica, con esperas importantes para conseguir lugar, ya que los pocos locales abiertos aglutinaban a la gente.

Tras cruzar las arcadas del Centro Cívico, en las primeras dos cuadras de Mitre estaban trabajando un par de negocios de comida rápida y un café con ofertas de sándwiches y ensaladas, más allá de un par de heladerías.

Más adelante, en la intersección con Rolando, se hallaba con sus puertas abiertas y atiborrado de gente un sitio que ofrece comidas a toda hora. Enfrente, una de las chocolaterías emblemáticas de Bariloche, que en el mediodía de Navidad había permanecido cerrada, en esta ocasión se encontraba abierta, por lo que su confitería, que también cuenta, más allá de las variedades en pastelería, con algunas opciones saladas, se presentaba como una posibilidad para los paseantes que veían que casi no tenían sitios donde almorzar.

Otro espacio que estuvo muy concurrido fue un patio de comidas junto a la Galería del Sol, que abrió el 25 de diciembre y repitió la experiencia el 1° de enero, con pizza, pasta, milanesas y panchos.

En Mitre entre Beschtedt y Frey, en tanto, donde un local de comida mexicana que había sido refugio de unos cuantos turistas que deambularon en Navidad para hallar un sitio abierto, en esta ocasión optó por permanecer cerrado, aunque a unos metros un café se encontraba abierto.

A eso, más un sitio de venta de empanadas al paso, se limitó el ofrecimiento gastronómico en Mitre.

En cuanto a las calles que cortan la arteria céntrica principal de Bariloche, la escena era similar.

Palacios, que cuenta con varios establecimientos para comer, mostraba un paisaje de puertas cerradas.

Hubo una excepción en Quaglia, a metros de Mitre, con una trattoria que, al estar abierta, también fue uno de los sitios que contó con muchos comensales. 

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