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ENORME EMOCIÓN AL VER CÓMO LO UTILIZABA

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02/10/2023

El Ladrón de Chatarra construyó un brazo ortopédico para un nene de 7 años

El Ladrón de Chatarra construyó un brazo ortopédico para un nene de 7 años
El Ladrón de Chatarra construyó un brazo ortopédico para un nene de 7 años

Guillermo Galetti, más conocido ya como "El Ladrón de Chatarra", sorprende día a día con sus obras en movimiento, realizadas con hierros y metales que encuentra tirados. Ahora está avanzando en el proyecto para fabricar un brazo ortopédico para un pequeño de Villa La Angostura.

Ya comenzó a realizar pruebas de una prótesis /órtesis construida casi en un 95 por ciento con poliestireno de alta densidad, obtenido fácil, rápido y económicamente de un tarro de 20 litros descartado.

Este material es resistente y duradero. Las operaciones de trazado, corte y moldeado pueden realizarse en unas pocas horas. Actualmente está trabajando en las mejoras del dispositivo.

Galetti es profesor de Educación Física y en diálogo con El Cordillerano comentó el origen de la iniciativa. “Juancito es alumno nuestro en el CEF en la categoría de mini atletismo y hace más de dos años que trabaja con nosotros, desconozco cómo se llama el problemita que tiene en su brazo, nació de esa manera y lo que le falta es una parte del antebrazo y la manito”.

“Un día apareció la mamá con una prótesis/órtesis que le habían fabricado en 3D, el tipo de material se ve que no soportaba la magnitud de cargas, torsiones y de palanca que se le hace al brazo”, explicó.

Agregó “en cuanto al diseño lo que trajo es de muy buena calidad constructiva, el asunto es que al no ser personalizado por ejemplo los ejes de flexo extensión del codo, el diámetro justo del húmero que hoy tiene Juancito hacía que se le saliera”.

A raíz de esto, la mamá del pequeño le pidió a Guillermo si podía hacerle alguna adaptación a la pieza para que funcione, pero "al llegar a mi taller y viendo toda la información que tenía, decidí realizar otra totalmente de cero”, explicó.

Primero armó una plantilla especial para obtener los ejes y poder dimensionar el tamaño del brazo de Juan. “Ir viendo dónde irían las palancas y cómo iba a hacer la mecanización del aparato”.

Fue viendo qué materiales tenía a disposición. “Ensayé con un balde de plástico de 20 litros, que en realidad es poliestireno, corté, armé las plantillas, las fui moldeando con calor y logré un mecanizado muy sencillo”.

Redujo en principio todo lo que sería la acción de pinza o tenaza de la mano a un movimiento más simple buscando más que nada la funcionalidad.

“Fueron días consecutivos en los que a primera hora de la tarde nos juntábamos en la Escuela Técnica Nº 8 para ir avanzando”, recordó.

Galetti habló de la personalidad de Juan, “es un alma muy especial, para él todo es positivo, se lo toma con mucha naturalidad y esa forma de ser es muy ventajosa para ir haciendo esta pieza”.

“Se sabe que puede llegar a ser algo más sensible y complejo pero no es el caso de él”, contó.

Pasó algo totalmente sorprendente. “Fue algo maravilloso, en el momento que terminé de hacerle las fijaciones que en principio tienen cinta aisladora, se lo presento a Juancito y cuando me doy vuelta para mover una mesa, ya estaba jugando con ese brazo, tomando la cinta y agarrando cosas de plástico”.

“Fue una alegría en primer lugar por lo que genera todo esto y después por el hecho de que funcione a la primera prueba”, valoró.

Agregó, “está conformado en piezas sólidas únicas, reutilizadas que son muy fáciles de cortar y moldear, te diría que le compite perfectamente”. Según cada caso se podría optar por este nuevo sistema cuyos materiales se encuentran tirados en cualquier basurero.

Aclaró que “no pretendo competir con las piezas 3D solo que hay que ver cuál es la finalidad de cada cosa que se hace, en este caso particular, está funcionando y es muy prometedor”.

“Lo que estamos logrando que es mucha gente se está acercando para que podamos hacerle mejoras al brazo ortopédico, ya prácticamente tenemos otra clase de fijaciones que son de botas de esquí”.

También se ofrecieron a comprarle la funda especial para evitar que se dañe la piel. “Ahora me trajeron más baldes y tornillos”.

 

Cambio de rumbo

Hasta ahora Galetti sorprendía con sus obras de arte en chatarra pero de golpe, la vida le puso un desafío que marca un nuevo rumbo en su vida. “Es la primera vez que lo hago pero las ganas siempre las tuve, a veces es difícil dar justo con la persona y su familia”.

Quiso dejar algo muy en claro “no soy ortopedista, me estoy asesorando rapidísimo sobre esto, es el primer ensayo y que haya sido un éxito me alienta a seguir estudiando y aprendiendo al respecto”.

Su objetivo ahora es en los próximos diez días fabricar otra pieza. “Mejorada en todo sentido, desde la estética, la ergonomía y la funcionalidad”.

El segundo objetivo del artista es hacer visible lo que está realizando. “Para que algún fabricante, empresa o fundación le pueda ofrecer a Juan un bracito especial y de vanguardia”.

 Para finalizar comentó: “Más allá de que esto está funcionando y que tiene un potencial extraordinario, no solo en mis manos quiero remarcar que me estoy asesorando y que hay profesionales que me están ayudando”.

 

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