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A 50 AÑOS DEL GOLPE EN CHILE Y DE VECINOS QUE VIVIERON PARA CONTARLO

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08/09/2023

Los bombazos sobre La Moneda también estremecieron Bariloche

Los bombazos sobre La Moneda también estremecieron Bariloche
Los bombazos sobre La Moneda también estremecieron Bariloche

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Sigifredo Aros era integrante de la Juventud Socialista cuando se desató el terrorismo de Estado en el vecino país. Dos años después, pudo cruzar la cordillera e instalarse en esta ciudad. Una década atrás, había compartido su experiencia.

El 11 de septiembre de 1973 se produjo el golpe de Estado que inauguró el último período dictatorial en el vecino país. Por cercanía geográfica y por la presencia de inmigración chilena anterior a la instalación del régimen pinochetista, era previsible que la interrupción de la democracia trasandina tuviera repercusiones en Bariloche. La ciudad funcionó como refugio de varios fugitivos que buscaron salvar su vida, algunos de los cuales se convirtieron en entrañables vecinos con el paso de los años.

Fue el caso Sigifredo Aros, quien, durante el breve período de la Unión Popular, integró la Juventud Socialista. El día del golpe salvó su vida de manera azarosa. “Yo estaba en la Escuela de Sociología de la Universidad de Chile, en donde estudiaba”. Además, “Sigi” -como le llamaba buena parte de sus amistades y conocidos- trabajaba. Desafortunadamente, el campus de la casa de altos estudios tenía como vecina a una dependencia de la fuerza aérea. En primera instancia, se hizo presente un oficial y, aún con cierta cordialidad, informó que las fuerzas armadas habían “tomado” el gobierno y que los jóvenes debían irse de las instalaciones.

En lugar de seguir las órdenes, se generó un estado de asamblea entre las y los estudiantes, para ver qué se hacía. Ante la permanencia, “llega este mismo tipo y da la orden de tirar. Por lo tanto, mataron compañeros ahí. Yo salvé la vida en ese momento, me tiré detrás de un cantero que había en el patio de la Escuela de Sociología con otros compañeros. Ahí, literalmente, le cortaron la cabeza a una compañera de estudio con metralla”. Después, la estampida y la pregunta angustiante: “¿Adónde ir?”

Aros compartió estas alternativas en una serie de entrevistas que concedió a Mara Ronconi, en cercanías del cuadragésimo aniversario del golpe. Profesora de Historia por la UBA, la autora revivió su trabajo a través de una red social en junio de 2022, al producirse el fallecimiento del entrevistado. En 1973, después de aquellas ráfagas de ametralladora, el joven Sigifredo deambuló por 15 días sin que su familia supiera si seguía con vida o no, hasta que la Juventud Socialista asumió la responsabilidad de reorganizar el partido porque la conducción, “había sido descabezada totalmente”. Como la lista de caídos iba in crescendo, llegó el momento de cruzar la cordillera.

“Los compañeros del partido sabían que yo iba a ser hombre muerto”, confió Aros en sus charlas con la investigadora. En determinado momento, me agarran (sus compañeros) y me dicen que yo tengo que salir del país. Y yo me negué”. Pero felizmente, su negativa no prosperó. “Me sacan, afortunadamente, con toda la documentación legal. No sé cómo hicieron, eso sucedió muchas veces”. El escape se produjo “en distintas etapas, con postas”, rememoró.

“Salgo de Santiago hasta Temuco, de Temuco me parece que a Villarrica y después, en distintos tramos se iban sumando algunos compañeros. Yo no tenía confianza, porque había gente que no conocía, no sabía si eran compañeros o no”. Con esa incertidumbre a cuestas, “cruzo la cordillera de noche, en lancha, porque me tocó el paso Temuco-Hua Hum, que sale a San Martín de los Andes”, evocó Aros.

Según sus recuerdos, pasó por el lago Pirehueico, aún del lado chileno. Después, continuó “a pie ese sector de la cordillera” para luego “agarrar también otra lancha” para “el lago San Martín (quizá fuera el Nontué) que, en determinado momento, toma el nombre de Lacar y llega a San Martín de los Andes. Ahí llegué yo”, celebró Sigifredo, 40 años después de los sucesos. “Yo tengo familiares acá (en Bariloche) por lo tanto, era más fácil para mí en esas circunstancias, llegar”.

Así fue que decidió aquerenciarse a orillas del Nahuel Huapi. “Tenía la opción de ir a cualquier país del mundo, pero preferí quedarme acá en la Argentina por las raíces, pero, además, para estar cerca siempre de lo que pasaba allá. Eso fue el 25 de julio de 1975, cuando ingreso a la Argentina, prácticamente, como exiliado político. Después, con tal adversidad que me agarra el golpe del 76 acá. O sea, no pegaba una, pero son las vivencias que uno tiene que contar”. Afortunadamente, las contó.

“Una vez acá, empezó a accionar en colectivos que luchaban por sacar de Chile a otras y otros perseguidos políticos de la dictadura, que seguían cayendo en manos de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) y las fuerzas de seguridad”, completó Ronconi en su publicación al producirse el deceso de Aros. “Posteriormente, en los años 90, fue socio fundador de la radio alternativa y contracultural más longeva de la ciudad, Gente de Radio, cuyo comunicado leí con mucha, mucha tristeza”, en aquella oportunidad.

En ese punto, aportamos unas precisiones, después de una rápida consulta con Rodolfo “Pancho” García. “FM Gente de Radio se fundó el 12 de junio de 1988. Sigi formaba parte de Chile Democrático y viajaron junto a Leonardo (Jalil Bayer) por el plebiscito de Pinochet”, que se celebró en octubre de ese año. Se sumó al “consejo editorial que tenía la radio” e “hizo el vidrio que separa la pecera del operador. También ayudó a poner la torre cuando nos mudamos al barrio Las Quintas”, evocó nuestro colega.

Desde fines de los 80, entonces, “fue uno de los más activos, siempre con trabajo voluntario y militante”, resaltó Pancho. Volvemos a Mara: “También fue miembro de la Asociación de Expresos Políticos de Chile, de la cual era presidente el año de publicación de la entrevista (2015)”. Aquellos bombazos sobre La Moneda medio siglo atrás, también estremecieron Bariloche.

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