Publicidad
 

CRIMEN DE EDUARDA SANTOS DE ALMEIDA

|
26/06/2023

Una mujer de "barba y bigote" y otros increíbles comentarios en medio de un profundo debate jurídico

Una mujer de "barba y bigote" y otros increíbles comentarios en medio de un profundo debate jurídico
Una mujer de "barba y bigote" y otros increíbles comentarios en medio de un profundo debate jurídico

Para la fiscalía, Fernando Alves Ferreira planificó y ejecutó el crimen de Eduarda Santos Almeida con frialdad y alevosía y hasta desplegó diversas acciones tendientes a desviar la atención que indudablemente se iba a fijar en él. Para la defensa no es Eduardo sino Amanda. En consecuencia, no hay femicidio sino un homicidio simple, porque además apunta a que no se trató de un hecho alevoso. Pero hay más, mucho más.

El desarrollo del juicio por jurados populares que comenzó esta mañana en los tribunales locales, bajo la conducción del juez técnico Juan Martín Arroyo, seguramente quedará en la historia como uno de los casos más llamativos que se recuerden. Es que toda la historia completa es distinta a lo que se ha visto en la ciudad a lo largo de los años y cuesta encontrar semejanzas con otros procesos. En el medio se dieron una serie de hilarantes comentarios, más allá de que la cuestión debatida merece toda la seriedad y tratada con el profesionalismo que caracteriza a los protagonistas del proceso. Es, en definitiva, un caso único y que sin lugar a dudas dejará mucha tela para cortar.

Lee también: Jurado Popular ya escucha testimonios para juzgar a Fernando Alves Ferreira

Para la fiscalía la autopercepción y el deseo de ser llamada Amanda, es apenas un artilugio de Fernando Alves Ferreira para atenuar la acusación en su contra, eliminando una porción agravante del homicidio que le atribuyen. Si es efectivamente una mujer, más allá de su autopercepción, es imposible que el caso encuadre como un homicidio agravado por femicidio. Tampoco encuadra el agravante de la violencia de género.

Pero la defensa no solamente cuestiona esos aspectos, sino que objeta varias porciones de la acusación que a su criterio no están claras o al menos no lo suficientemente respaldadas por material probatorio. De hecho, cuestiona la autoría, pero también la alevosía atribuida y hasta introdujo en su alegato de apertura la teoría de la inimputabilidad transitoria, por efecto de un trastorno paranoide momentáneo.

Lee también: Caso Eduarda Santos: la confesión inicial de Alves Ferreira será exhibida ante el jurado popular

Lozada describió a Alves Ferreira como “cínico, manipulador, capaz de matar a sangre fría” y recordó que el día del hecho, condujo su automóvil hasta un lugar desolado, en donde valiéndose de un revólver calibre 357 Magnum, efectuó varios disparos contra la anatomía de Eduarda Santos de Almeida, a quien abandonó en el lugar tras haberle ocasionado diversas heridas que derivaron en su deceso. Todo ocurrió en los primeros minutos del 16 de febrero de 2022.

Dijo Lozada, que inmediatamente después de cometer el crimen, Alves Ferreira desplegó una serie de acciones en las que intentaba desviar el foco de una investigación que todavía no había empezado. Así se comunicó con varias personas para manifestarles su preocupación en torno a la desaparición de Eduarda. Inclusive se comunicó con la Policía.

También destacó el jefe de los fiscales barilochenses que Alves Ferreira introdujo la cuestión de su autopercepción femenina diez meses después de ser acusado por el crimen. No lo hizo antes en Brasil, cuya legislación permite el cambio de género desde el 2010 y tampoco lo hizo cuando ingresó a la Argentina en 2018. Más allá de haber contraído un matrimonio igualitario con otro hombre, nunca planteó en los papeles su voluntad de modificar su identidad de acuerdo al género que ahora autopercibe. Además, destacó que para Alves Ferreira la víctima tenía un “carácter utilitario e instrumental” para satisfacer su deseo de tener hijos y aseguró que sentía “desprecio” por la mujer que le subrogó el vientre. Lozada fue más allá y recordó que al momento de su detención, Alves Ferreira tenía bigotes y barba y cuando fue indagado por las autoridades, dijo llamarse Fernando.

Según la investigación fiscal, tres días antes del crimen el acusado se contactó por WhatsApp con una mujer a la que le contó que recibió una señal, ya que había soñado que encontraba un arma y municiones para deshacerse de Eduarda. Además, escribió que si ella no le firmaba los papeles que le permitieran viajar a Brasil con los niños (dos mellizos que nacieron por el vientre subrogado y otra niña más, de apenas 3 meses de vida), la iba a matar. Y eso mismo ocurrió en el plazo señalado en el mensaje, según detalló la fiscalía.

La ratificación a esa teoría fiscal, vendrá en los días siguientes con la incorporación de los testigos, aseguró Lozada, que además recordó que, en la audiencia de formulación de cargos, Alves Ferreira confesó el crimen.

Más allá del debate jurídico y del fondo del asunto debatido que tiene toda la seriedad del caso, por momentos se dieron comentarios ciertamente hilarantes en el marco de la audiencia. Como por ejemplo cuando el defensor oficial Nelson Vigueras acusó al fiscal de traer una visión estereotipada de lo que tiene que ser una mujer, apuntando directamente a la presencia de bello corporal en las mujeres y en respuesta a la detención de un hombre con barba y bigotes.

Vigueras señaló que no existió femicidio porque Alves Ferreira se percibe mujer desde su adolescencia y afirmó que con testigos lo demostrará. En tal sentido recordó algunas cirugías estéticas que se practicó para asimilar su cuerpo a lo que cree que debe ser el cuerpo de una mujer, o la utilización de botox, brillo labial, uñas, o sencillamente en su forma de caminar, de sentarse y hasta de hablar.

La defensa atacó también el agravante de alevosía que reprochó la fiscalía y apuntó también a un trastorno mental persecutorio transitorio, de índole paranoide.

Lejos de las discusiones jurídicas entre la fiscalía y la defensa, el juez Juan Martín Arroyo explicó al jurado que llamaría Amanda a Alves Ferreira, tal como él pidió ser llamado, aunque advirtió que la cuestión sería debatida durante el proceso y sobre ello iban a tener que decidir los integrantes del jurado popular asignado al caso.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?