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APUNTAN A UNA COORDINADORA DE EVENTOS

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13/06/2023

Afloran versiones de engaños en ventas de pasajes internacionales

Afloran versiones de engaños en ventas de pasajes internacionales
Afloran versiones de engaños en ventas de pasajes internacionales

En febrero comenzó a llegar a la redacción información acerca de varias personas que señalaban que una mujer habitualmente contratada para coordinar eventos de relieve en Bariloche, paralela a esa actividad, al menos en un pasado no muy lejano, se había dedicado a vender pasajes aéreos internacionales… El asunto es que, según indicaban quienes avisaron de la situación, lo que ofrecía solía terminar mal.

Una joven, que en la actualidad se encuentra en Andorra, fue la primera en exponer el tema, a través de diversos posteos en grupos de Facebook barilochenses.

En esas publicaciones se leía, junto al nombre de la mujer que ofrecía pasajes –a la que en esta nota llamaremos X– la palabra “estafadora”.

De acuerdo a lo que contó quien realizó el “escrache”, en un patrón que por otros testimonios solía repetirse, le compró pasajes a X ida y vuelta desde Argentina a Europa. Más allá de la desaparición en un momento de la reserva de ida, que se solucionó rápidamente, el problema surgió con el boleto de vuelta, que nunca apareció.

Ante lo que le sucedió, decidió difundirlo. Unas treinta personas se comunicaron para decirle que habían vivido algo igual o parecido.

X, al enterarse, generalmente mediante algún conocido en común, que alguien necesitaba viajar al exterior, se ofrecía para conseguir los boletos a un valor menor. En algunos casos, la diferencia era muy importante; en otros, la ventaja tenía que ver con el modo de efectuar el pago. Por ejemplo, le hacían un depósito en pesos de una parte del monto y el resto lo abonaban en dólares cash, pero a una cotización blue, lo que, en definitiva, implicaba el desembolso de menos billetes.

Al dialogar con barilochenses que se encuentran trabajando en el exterior –en Italia y Croacia–, al igual que otros que permanecen en la ciudad, se escuchan versiones de inconvenientes tales como llegar a la ventanilla de una aerolínea y que le dijeran que su pasaje no existía o, si viajaban varias personas, que faltara el de alguna de ellas; también tener que hacer un cambio de fecha y permanecer incluso más de un día en el aeropuerto a la espera de una solución que no siempre llegaba.

Hasta ahí, se podría pensar que se trataba de engaños para quedarse con un dinero que nunca era utilizado para lo que realmente se le había entregado. Pero lo cierto es que X, en la mayoría de las ocasiones, terminó por devolver la plata, aunque, eso sí, tras numerosas “quejas acaloradas”, por llamarlas de algún modo, y una insistencia importante. Obviamente, los malos momentos no los quita nadie. En ese sentido, se puede mencionar lo que significa dormir en un aeropuerto; ser tomado como una persona ligada a lo ilegal por los empleados de las compañías aéreas que veían un rostro que una y otra vez se acercaba a la ventanilla con una reserva dada de baja momentos antes; compras que fueron desconocidas por quien las había tramitado con una tarjeta de crédito y un largo etcétera.

Es decir, la gente que confió en X la pasó mal, de eso no hay ninguna duda. Y, más allá de que, en algún momento, a la mayoría –de los que aceptaron contar lo que les sucedió– le devolvió la plata, eso no quita que hayan existido gastos irrecuperables por todo lo que implica hacer un viaje que finalmente no se lleva a cabo.

Pero, a la vez, el reintegro de montos importantes hace imaginar que quizá exista otra gente que, a la vez, mantuviera en vilo a X. Ella siempre decía trabajar con una compañía de turismo. Incluso, daba un nombre. Varios de los que tuvieron problemas con sus pasajes se contactaron con esa empresa –radicada en Buenos Aires–, que tuvo que responder ante alguna denuncia en el Ministerio de Turismo de la Nación, pero claramente la propietaria desconocía de qué le estaban hablando.

Tal vez X daba ese nombre solo para aparentar una legalidad que no existía porque trabajaba con personas que no pertenecían a ninguna firma habilitada (es solo una posibilidad).

En ocasiones, también dijo que se desempeñaba con una compañía mayorista. Asimismo, habló de una sociedad chilena.

¿Se enredaba en sus propias mentiras?

Con tal de obtener un rédito económico, ¿se asociaba con gente poco fiable?

En pos de aparentar un estatus superior, ¿no medía las consecuencias?

X es una persona reconocida en el ámbito dedicado a fiestas típicas de Bariloche. Incluso, tras los escraches en las redes, estuvo en una de las más conocidas de la ciudad, que se hizo este año.

Quienes fueron perjudicados por su accionar, sobre todo, pretenden que no haya más gente que se vea afectada en su buena fe.

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