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CON LILÍ CAGGIANO Y LA BAILARINA ANDREA RIZZO

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20/10/2022

El Instituto Alondra participó de homenaje a maestra chilena en Frutillar

El Instituto Alondra participó de homenaje a maestra chilena en Frutillar
El Instituto Alondra participó de homenaje a maestra chilena en Frutillar

Cristina Ortega Fierro cumplió nada menos que 60 años como docente de danzas en Puerto Montt e invitó a su colega barilochense a ser parte del festejo. Tuvo lugar en el gran Teatro del Lago, de la vecina localidad lacustre.

Una circunstancia excepcional además de un grato reconocimiento vivió el último fin de semana una pequeña delegación del Instituto Alondra. Lilí Caggiano y la bailarina Andrea Rizzo participaron del homenaje que se le prodigó a la maestra de danzas Cristina Ortega Fierro, al cumplir seis décadas de trayectoria. El acontecimiento congregó a nada menos que 1100 personas en el envidiable Teatro del Lago, sito en Frutillar.

La docente de Bariloche compartió varias instancias con su colega trasandina durante la prolongada experiencia de ambas, camaradería que se tradujo en una invitación para hacerse presentes en las orillas del lago Llanquihue. “Hemos ido en varias oportunidades a Puerto Montt y he hecho intercambio con esta maestra, la profesora Cristina Ortega Fierro, que cumplió 60 años de dar clases en Puerto Montt y llegó a ser delegada de danza por su zona”, contextualizó Caggiano.

Ocurre que “con su escuela de ballet, recibió a lo largo de su trayectoria muchísimos premios y hemos compartido exámenes: ella ha venido a tomar examen a mi alumnado y yo he viajado a Puerto Montt para hacer lo mismo con su alumnado”, ahondó la directora de Alondra. Durante el reconocimiento, “estuve en contacto con muchos maestros importantes de Santiago y del resto de Chile. Había visitantes de todas partes, pero de la Argentina estábamos nada más nosotras”, le dijo a El Cordillerano.

Ortega Fierro fundó la escuela que lleva su nombre y como puntualizó en su edición del domingo el diario puertomontino El Llanquihue, tres generaciones de bailarines se formaron en su institución. “Ella viajó también a muchos lados con sus diferentes cuerpos de baile. En una oportunidad, en una de estas invitaciones, viajé con el grupo Tolkeyén y, junto con el mío, brindamos un espectáculo”, evocó la barilochense.

Rizzo y Lilí Caggiano, flanqueadas por dos bailarines chilenos.

Desde ya, “el Tolkeyén” ofreció “folklore argentino y nosotros, aparte de danza clásica, llevamos folklore europeo. Fue un viaje maravilloso y después, estuve en muchas otras ocasiones, en estos encuentros internacionales”, compartió el pilar del Instituto Alondra. La reciente cita “fue muy emocionante. Me encontré con maestras que hacía mucho que no veía, maestras muy importantes, de todo el ámbito de la danza”.

En efecto, se dio cita en la vecina localidad lacustre “mucha gente de Santiago, de la Escuela Municipal, del Ballet Nacional… Fue un encuentro fantástico y yo llevé una sola bailarina: Andrea Rizzo, que bailó dos piezas del repertorio clásico. Una del ballet Bayadera y otra del ballet Corsario”, mencionó la maestra local. “La experiencia fue fantástica, trajimos muchas emociones. Al final, estábamos todos sobre el escenario con una pareja de cantantes líricos. Ella, una exalumna de Cristina que después se inclinó por el canto. Fue muy emocionante cuando hicimos el brindis sobre el escenario”, subrayó.

Para Caggiano y Rizzo, también fue enriquecedora la chance de que la segunda bailara en coliseo tan superlativo. Si bien Ortega Fierro se desempeña habitualmente en Puerto Montt, “lo celebró con sus colegas y amigas, a través de los años, en el Teatro del Lago, en Frutillar, un lugar fantástico. Fue impresionante el ambiente que se vivió, de todos los artistas y su camaradería, esa energía puesta al servicio de la danza y de hacer las cosas lo mejor posible”, destacó la barilochense.

Los numerosos elencos se reunieron “todos con un mismo fin, porque todos venían de diferentes lados, pero con un mismo entusiasmo, pensando lo que estábamos viviendo ese día”, resaltó Caggiano. “Ese teatro es incomparable. Todavía no salimos de la emoción”, insistió, antes de volver al trabajo de ensayos, de cara a la inminente Fiesta de las Colectividades. Hay pasiones que son inagotables.

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