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SUS VIDAS INSPIRARON “CORAZÓN VALIENTE” Y “LEGÍTIMO REY”

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22/03/2021

Wallace y Bruce, dos tipos signados por la violencia

Wallace y Bruce, dos tipos signados por la violencia
Wallace y Bruce, dos tipos signados por la violencia

Las películas de Mel Gibson y David Mackenzie, respectivamente, se basan “en hechos reales”, aunque poco se sabe de los dos héroes escoceses, en especial del primero.

En parte, las divergencias en torno a las películas que abordan la gesta de William Wallace y su continuador, Robert Bruce, pueden explicarse porque en realidad, poco se sabe de ambas figuras. Sobre todo, del líder que personificó Mel Gibson en “Corazón valiente" (Braveheart), notable éxito de taquilla que se estrenó en 1995. A tal punto que ni siquiera hay acuerdo sobre su lugar de nacimiento.

De hecho, la fuente que se asume como más fidedigna o completa, es la obra que escribió Blind Harry en 1470, es decir, casi dos siglos después de los sucesos que protagonizó. Además, dicho sea de paso, “blind” significa ciego en inglés…

Aparentemente, Wallace no se lanzó a la lucha después de que su compañera fuera asesinada por los ocupantes ingleses, sino cuando la ocupación se hizo asfixiante para los escoceses.

La primera acción tuvo lugar en 1296 en la villa de Ayr, cuando el mítico líder y sus compañeros atacaron a la guarnición del condado. Los rebeldes lograron muchas bajas entre los ingleses, pero apenas dos días después, Wallace cayó prisionero. La leyenda se diversifica: un carril dice que fue liberado por una multitud de compatriotas, otro que se fugó mediante su propia astucia.

Como sea, después de esa liberación, su contingente comenzó a engrosar y a adiestrarse en la rudeza que caracterizaba a la guerra a fines del siglo XIII. 

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Los insurrectos sorprendieron a propios y extraños con su victoria en el Puente de Stirling. Tuvo lugar el 11 de septiembre de 1297 y su realidad no tuvo mucho que ver con la recreación de la película, ya que el triunfo escocés se produjo al sorprender a los caballeros ingleses mientras precisamente, atravesaban un puente.



La peor de las muertes

Después de Falkirk, donde efectivamente los escoceses sacaron a relucir sus largas estacas de madera para detener a la caballería inglesa, Wallace tuvo que ponerse en fuga y permaneció fugitivo hasta el 5 de agosto de 1305. Como estaba acusado de traición al rey, su muerte fue bastante más desagradable que la reproducida por la película, a tal punto que no vale la pena narrar esas penosas alternativas.

En cuanto a Robert Bruce, el personaje histórico recreado en “Legítimo rey”, pareciera que su trayectoria en poco se pareció a la imagen del monarca que desdeñaba el poder y que ejerció su liderazgo casi a desgano, como sugiere el film. Al menos, no fue así en los primeros tramos del siglo XIV, cuando el noble encabezó su propio capítulo en la larga historia de contiendas entre ingleses y escoceses.

El film de David Mackenzie presenta a John Comyn como un obstáculo para lograr la unidad escocesa ante el invasor, pero en realidad, se trataba de un rival de Bruce a la hora de aspirar a la corona, que había demostrado más firmeza en su oposición frente a Inglaterra y, además, era bastante más poderoso que su contrincante. También podía argumentar que descendía de antiguos celtas. Evidentemente, Bruce no lo ultimó en un arrebato de ira -como quiere la ficción- sino planificación mediante.

De hecho, en la realidad el agredido sobrevivió al ataque, que tuvo lugar en el altar mayor de una iglesia, cuando en la película se lo dio por muerto. Para rematar la faena, dos de los seguidores de Bruce, Roger de Kirkpatrick y John Lindsay, retornaron al lugar de los hechos y cumplieron con su trabajo. Esa no es la actitud de un hombre que desdeña el poder. Luego, el líder escocés fue excomulgado por el crimen y no le quedó otra que convertirse en rey “forajido”, traducción más aproximada de “outlaw” que “legítimo”.

Adrián Moyano

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