Publicidad
 

"UN VECINO HIZO UN ASADO Y DEJÓ LAS BRASAS PRENDIDAS"

|
27/01/2021

Conmovedor relato de Melisa, una vecina que debió abandonar su casa

Conmovedor relato de Melisa, una vecina que debió abandonar su casa
Conmovedor relato de Melisa, una vecina que debió abandonar su casa

Melisa Romero, una vecina que tuvo que irse del lugar donde vivía hacia El Bolsón, habló con Daniel Pardo y contó cómo se encuentra el barrio Mirador, y la situación de los vecinos.

“Estoy preocupada porque estoy viendo en las noticias que el fuego llegó hasta la ruta. Bastante frustrante todo”, expresó. “Me fui con mis hermanos y mi hija por precaución, porque era incontrolable, y yo tenía mucho miedo de seguir ahí. Nosotros tenemos familia y pudimos venirnos. Agarré las cosas más importantes, los documentos y me vine”.

En el barrio Mirador, donde hay casi 70 familias viviendo, están intentando evitar que el fuego llegue a las casas. “Están todos hace 48 horas sin poder dormir tratando de controlar que no llegue el fuego al barrio, porque se aproxima bastante. Se apaga como se puede, con baldes, con bidones. No tenemos agua, no había agua, así que recibimos donaciones desde El Bolsón”.

Según explicó Melisa, muchas familias siguen en el barrio. “Los que quedan ahí, están para poder defender lo poco que tienen, que les costó muchos años construir”, contó. “Están peleando entre todos. Algunos se lesionaron, tuvieron quemaduras. Están con motosierras tratando de cortar los árboles, con tierra. Con lo poco que hay, están combatiendo con todo”.

“Estamos recibiendo donaciones de agua desde el lunes. De cualquier cosa, de fruta, de alimentos porque se hacen ollas populares para los que están 24 horas trabajando. Ahora están necesitando más baldes”.

Melisa contó cómo tomó la difícil decisión de irse. “Yo me vine porque ayer, a las nueve de la noche, dije ‘va a estar peor’. Igual no podía hacer mucho. Hacía lo que podía, pero tengo a mi nena chiquita y no quería arriesgarla. Ahora veo que avanzó un montón. No se puede respirar. Hay mucho humo, cenizas. No se podía estar”.

Con respecto a las versiones sobre el inicio intencional del fuego, indicó: “Llegué el domingo a las ocho o nueve de la noche y vi prendido fuego todo. Lo que dijeron es que un vecino hizo asado y dejó la brasa prendida, y se fue. Fueron todos a tratar de socorrer para que no encendiera la casa. Se prendió toda la parte de atrás y el fuego siguió para arriba, porque la dirección de viento era para ese lado. Se hizo la denuncia y fue la policía a tomar los datos del hombre. No sé cómo quedó porque yo después no me enteré de nada más”.

Melisa todavía tiene a su mamá, su papá y muchos vecinos cercanos. “Ahora estuve en contacto porque estamos en un grupo de WhatsApp y me están informando a mí de lo que necesitan y si yo puedo de acá ayudar, mando donaciones y lo que se pueda juntar. El pueblo de El Bolsón está ayudando bastante”.

“La verdad que recibimos muchas donaciones”, destacó. “Llevaron agua, fue un camión a llenar una pileta. Lo que se necesita más son baldes, porque había poquitos, bidones, y lo que sea para cargar agua y que los vecinos del barrio puedan socorrer de esa manera. Eso es lo que a mí me dijeron que están necesitando. Además de alimentos, que están llegando donaciones, pero no es suficiente, siempre se necesita más ayuda”. También indicó que se necesitan gasas y cremas para quemaduras.

“Ahora hay bastante sol y viento. El viento juega mucho en contra y arrasa con todo. Arrasa con todo y no dan abasto los vecinos ni los bomberos. Yo estoy muy preocupada por mis hermanos adolescentes y mis padres que están trabajando y tratando de controlar, pero no dan abasto. Necesitan más gente que vaya a socorrer y a ayudar en la parte donde está el barrio. Después más arriba se encargan los bomberos y las brigadas”.

“Está cansada la gente, hace 48 horas no duerme, trabajando durante la madrugada tratando de que no haya otros focos de incendio. La gente está re agotada”.