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17/01/2021

La Negra Murguera cumplió once años, pero los festejos deberán esperar

La Negra Murguera cumplió once años, pero los festejos deberán esperar
La Negra Murguera cumplió once años, pero los festejos deberán esperar

El pasado 14 de enero cumplió años una de las agrupaciones carnavaleras más queridas en nuestros barrios: La Negra Murguera. Hace once años que cumplen además una ardua tarea social y solidaria, siempre acompañando a merenderos o comedores.

Jonathan es el referente natural de la agrupación. “Por la pandemia, lamentablemente, este año no pudimos hacer una fiesta donde participaran los vecinos, agrupaciones de Bariloche y otras que traemos como invitadas”.

La zona de Ruta 40 y Beschtedt es la que vio nacer a La Negra Murguera. “Queríamos hacer este fin de semana una repintada de los murales, pero todavía estamos esperando la respuesta de Cultura por la pintura que les solicitamos”, comentó. Esos murales fueron enmarcados en la Semana de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes: como colectivo carnavalero aportaron así su granito de arena.

Siempre dispuestos a participar de eventos sociales y comunitarios, en cada encuentro que realizaban, aprovechaban para reunir alimentos no perecederos o ropa para colaborar con algún merendero. “Siempre tratamos de estar presentes en cada evento al que se nos invite”. Además, brindan talleres de murga en los barrios: “Todo a pulmón, porque creemos que nuestra cultura no tiene que morir y es nuestra obligación plantar la semilla para que no muera”.

Once años de murga que los vecinos fueron disfrutando de manera cotidiana, sumándolo casi al paisaje del Alto de la ciudad. Jonathan quiso dejar algo en claro: “Con la pandemia se nos complicó todo y la verdad es difícil más que nada porque somos una agrupación que no se prende de partidos políticos ni banderas”.

Imagen de un cumpleaños anterior

 

La única manera de generar ingresos es mediante el stand que ponen en el Centro Cívico para Carnaval y con la venta de comidas o rifas. “Nunca alcanza y el dinero lo vamos utilizando para arreglar algunos trajes y poder hacer otros para los que todavía no tienen uno”. Eso es lo importante, que los chicos se sientan valorados y todos en el mismo nivel cuando realizan presentaciones.

Por ahora, debido a que todavía no pueden reunirse todos a ensayar o compartir momentos, cada uno desde sus hogares sigue adelantando en lo que puede. “Componiendo letras de canciones, arreglando la ropa, como agrupación sabemos que tenemos que cuidarnos entre todos”.

La Negra Murguera tiene aproximadamente 30 integrantes, pero en sus inicios eran nueve. “Para un carnaval llegamos a ser 120”, dijo orgulloso el joven. Comenzaron como agrupación del 144 Viviendas, con el tiempo le fueron dando forma de murga. “Es una lucha constante y un desgaste muy grande, pero le vamos a seguir poniendo el alma y el cuerpo”.

Una vez, uno de los murgueros llegó a un ensayo con una bandera de Jamaica y así tomaron los colores que la identifican: negro, amarillo y verde. El nombre fue elegido por un tema de la Bersuit Vergarabat.

El futuro del carnaval

Susana Alegría