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SEMANA DE GALERÍAS DE ARTE

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26/11/2020

La obra de 600 artistas contemporáneos al alcance de unos clics

La obra de 600 artistas contemporáneos al alcance de unos clics
La obra de 600 artistas contemporáneos al alcance de unos clics

Gracias al formato virtual, es posible dejarse deslumbrar por la flor y nata del arte contemporáneo argentino. Hay participación patagónica y por supuesto, barilochense.

Desde el lunes está en pleno transcurso Panorama, acontecimiento que da nombre a la Semana de Galerías de Arte en Argentina. De manera virtual, es una considerable movilización que incluye a más de 600 artistas de todo el país, con la participación de tres barilochenses: Mercedes Schamber, Marcelo Iglesias y Mónica Girón. Pero el formato permite que desde el dispositivo preferido, el público pueda asomarse -precisamente- a un exhaustivo “panorama” del arte contemporáneo argentino.

En la portada del sitio web que armaron arteBA Fundación y Meridiano (Cámara de Galerías de Arte), el mapa del país aparece dividido en siete zonas. La que nos incumbe directamente incluye obviamente a Río Negro y también a Chubut, La Pampa, Neuquén y Tierra del Fuego. Cuando se hace clic, se accede a una discriminación de galerías por zona: Casa Tremenda (Río Negro); Frontera (Tierra del Fuego); Manta (Neuquén) y Ostrea (Chubut). Schamber e Iglesias forman parte de la propuesta neuquina.


Paisaje estéril, de Mercedes Schamber.

Brevemente, el texto informa que la muestra lleva como título “Traer algo de un lugar que nadie sabe”, con la curaduría de Daniela Rodi (Santa Rosa – La Pampa). El concepto es el que sigue: “los lugares son como ánimas. De algún modo ejercen sobre la gente un influjo poderoso, generan una atmósfera. Terminan funcionando como presencias. Nuestras acciones fomentan la interacción terrenal/natural para crear una forma en el cruce. El presente es siempre algo resbaladizo”.

A partir de esa inestabilidad, “nos miramos de lejos. Vemos el mundo de una manera nueva: imágenes inéditas y con más fuerza. Concentrar en un deseo. O quizás no hacer nada, dejar que crezcan, que se conviertan en otra cosa. Los ecosistemas están cambiando. No se sabe cuál es el bosque o cuál es la casa. Los textos son la arquitectura del lugar, la penumbra y unas telas. Desde adentro surgió el impulso que sostiene la materia. Saltamos a una danza de celebración. Las imágenes están de pie. Sencillamente, se han convertido en una llama”.

Además de los barilochenses y de la pampeana, Manta exhibe trabajos de Lucía Bonato (Junín de los Andes), Horacio Occhi (Aluminé) y Suyai Otaño (San Martín de los Andes). “Paisaje estéril”, de Schamber, data de 2017 y ofrece la vivaz paleta de colores que es su sello distintivo en los últimos años. En su versión analógica es un acrílico sobre tela. La artista insiste en la reflexión ecologista que propone hace tiempo: una casa de dimensiones generosas se recuesta sobre un conjunto de árboles que más parece una plantación que un bosque. De su interior, emerge un ciervo que mira al observador, en cercanías de unos seres alados de difícil identificación. Un humano que porta un rifle, máscara anti-gas y uniforme, da espaldas a la escena. Las tonalidades que priman no son las que se encuentran en la naturaleza.

Lugares secretos

El aporte de Otaño se titula “Un lugar secreto”, es de 2019 y forma parte de una serie de fotografías que la autora tomó en 35 milímetros. En blanco y negro, una mujer está recostada en la nieve sobre uno de sus costados y de espaldas al que observa. El color negro de su ropa y cabello contrasta con la blancura. A una distancia que podría coincidir con el lugar donde descansó su cabeza en un instante anterior, emerge de la nieve un rostro, una máscara nívea rígida, de facciones duras. Extraña belleza.


Golfo de las Penas, de Marcelo Iglesias, copia.

Iglesias es parte con “Golfo de las penas”, cuyo título emula un paisaje marítimo de la cercana Chiloé. El original es un dibujo digital impreso en papel de algodón pero nada de geografías marinas. En el centro de la escena, una vivienda en forma de cabeza humana está cortada transversalmente para que pueda verse en su interior. El ambiente no es muy edificante: la escalera conduce a través del cuello y el mobiliario, se reduce a una cama y un televisor, ocuparía éste el lugar del cerebelo. La cabeza no enfrenta las montañas y el golfo, que quedan a su nuca.

El cuadro de Occhi se denomina “Eléctrico y aceitoso”. En versión original es un acrílico y collage que hace recordar a El Bosco por la multitud de elementos que están presentes. En el espacio exterior, el cielo, la tierra y el agua, se dispersan basura espacial, planetas fuera de lugar, artefactos voladores de otras épocas, animales también desubicados y diversos desechos que atestiguan la viscosa presencia de la humanidad.

Bonato juega un tanto con el erotismo de los tiempos que corren, aunque su trabajo tiene como fecha 2019, es decir, antes de la pandemia. Se titula “Beca doll – Erótica por celular” y en su origen, es una ilustración digital impresa. En la estética pop de la década de 1960 que incluso remite al cómic, una mujer cuyo rostro no se ve completamente, yace voluptuosa, su mano sobre la teta izquierda y en primer plano un gran pezón.
La última de las obras que comparte Manta lleva la firma de la curadora. Se titula “Escritura de manifestación 11”. Su autora describió la técnica como “cuatro textiles en tafeta y brocato bordados a mano con hilo poliéster”.

Ante la apreciación de quien observe, una mujer está apoyada sobre un piso o pared blanca, de espaldas y de una manera que no deja ver su cabeza. Sobre el dorso de su cuerpo, los cuatros fragmentos de tela, dos blancos y dos anaranjados, con números bordados. La sugerencia es tan sutil como ineludible.


Un lugar secreto, de Suyai Otaño.

En cuanto a Mónica Girón, quien vive hace varios años en Buenos Aires, participa con “Eslabones de sentidos”, un fotograbado sobre cobre, fieltro y acero. En los eslabones o brazaletes dorados puede leerse “Sentido del tacto” y suponemos que presencialmente, los otros cuatro. Sobre el fondo blanco, unos pequeños cuadros alineados sucesivamente juegan visualmente con las piezas de cobre, que penden del espacio. La fotografía la tomó Santiago Orti. El trabajo de Girón forma parte de la galería Barro, de Buenos Aires. En definitiva, hay que tomarse tiempo para asomarse a Panorama: los universos propuestos son inagotables.

Adrián Moyano