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RECORRIDA POR LA MITRE

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13/10/2020

El dólar toma envión y el paralelo está al rojo vivo

El dólar toma envión y el paralelo está al rojo vivo
El dólar toma envión y el paralelo está al rojo vivo

Bariloche, desde hace tiempo, sumó “arbolitos” no vegetales a su panorama céntrico. La actividad de aquellos que cambian moneda extranjera de manera informal, incluso, fue una de las primeras en decir “presente” cuando se comenzó a ver gente en las calles tras la fase inicial de aislamiento estricto en el marco de la pandemia.

Si su presencia ya es considerada algo “normal”, por estos días, más que nunca, los valores que manejan y sus vaticinios son tomados como augurios de lo que puede venir en cuestiones político/económicas, y sus derivaciones sociales.

Más en tiempos de súper cepo, cuando cada vez son menos los autorizados a realizar operaciones cambiarias en forma oficial.

Pero, lo cierto es que hasta los mismos arbolitos, en la actualidad, se encuentran algo desorientados por el panorama cambiario, aunque casi todos creen que la divisa estadounidense, antes de fin de año, va a llegar a los 200 pesos.

Así, por ejemplo, lo predijo uno que, a las dos de la tarde del martes, manejaba las “puntas” a 157 y 165.

“Al subir, muchos quieren comprar, porque creen que va a seguir aumentando, cosa que yo también pienso. Se dice que, para diciembre, va a llegar a los 200 pesos. Pero, salvo algún cliente en particular, porque es cierto que en Bariloche hay gente de mucha plata, la mayoría viene a comprar 100 o 200 dólares, no más que eso… Y no es tanta la que lo hace. En realidad, hasta ahora está tranquilo. Es más, diría que se ‘trabajó’ más en septiembre que lo que va de octubre”, dijo.

Al igual que la mayoría de los comerciantes de la calle Mitre, él también ansía que llegue el turismo. En ese sentido, señaló: “Cuando viene una familia de viaje, en vez de traer cien mil pesos, trae menos de mil dólares y los cambia acá; siempre pasó así, es menos bulto, más cómodo”.

Y agregó: “También pasa al revés. Hay turistas que llegan de ciudades chicas, donde no hay arbolitos, y traen plata para conseguir dólares”.

En otro sector de la arteria céntrica, un arbolito manejaba los mismos valores de cambio, pero agregó un detalle: “Hay poco dólar en la calle. Al revés que en otras ocasiones, pesos ahora sobran, el tema son los verdes”.

“Cuando sube, siempre aparecen compradores, sale todo el mundo desesperado. Suele pasar que luego baje, por la demanda, pero, esta vez, la verdad es que no sé, no creo que caiga…”, agregó.

“Pero son chiquitajes, minoristas que vienen a comprar de a 100 o 200 dólares, de ahí no pasan”, expuso.

También aclaró que, si bien la mayor parte se acerca para comprar, están los que se ven obligados a vender. “La gente que tiene que pagar el alquiler, o cosas así, deben reventar los ahorros en verde para conseguir algunos pesos”, manifestó.

Otro muchacho dedicado al intercambio de divisas dijo que él, en caso de que llegara alguien a vender, prefería comenzar ofertando 155 pesos por dólar, y luego, si veía que no convencía, sí estirarse hasta los 157, aunque aclaró que, en estos días, casi todos le consultaban para comprar, y ahí el valor era también de 165.

“Hay poco movimiento”, aseveró, para luego suspirar que, con sus compañeros (eran cuatro en la “parada”), también aguardaba el arribo del turismo.

El joven indicó que, en general, a diferencia de otros, se maneja con clientes que ya lo conocen y vienen directamente en búsqueda de mil o dos mil dólares.

Y se sumó a la predicción general: “Dicen que se va a 200…”.

Otros arbolitos consultados coincidieron en marcar los números de referencia en 157 y 165; solo uno mejoró la oferta, y dijo que podía pagar 158 por billete y venderlo a 163.

En Buenos Aires, la arremetida de la semana pasada alzó el dólar blue a 161 pesos para la compra y 167 para la venta (en Bariloche, siempre se manejan números menores; en general, la variante es del orden de los cuatro o cinco “puntos”).

El alza del viernes había sido de 9 pesos, lo que completó 17 en la suba iniciada el lunes 5 de octubre.

Las expectativas para este martes 13, más allá de los malos presagios relacionados con la connotación que la fecha entraña para los supersticiosos, no eran buenas.

Si bien el fin de semana largo, por un lado, puso un freno a la tensión que vivía (y vive) el mercado de cambio, la masiva manifestación a nivel nacional del lunes, que colocó al gobierno en la mira, contrarrestó esa tranquilidad a medias.

Más allá de que la marcha que se realizó en numerosas ciudades tuvo como foco el malestar de gran parte de la población por la presencia “K” en la administración nacional, y lo que muchos ven como posibles interferencias en la Justicia, a nadie pasó desapercibido que, si hubo tanta convocatoria popular, fue porque la cuestión económica va barranca abajo. Los índices de desocupación y subocupación alcanzaron cifras impensadas, y las medidas que alargan la cuarentena aumentan el mal humor de unos cuantos.

Sin embargo, en la City porteña, el blue finalmente bajó, aunque la diferencia fue solo de un peso: en vez de los 167 con que inició la jornada, cerró a 166.

Pareciera que solo está tomando envión… ¿para llegar a los 200 con los brindis de fin de año?

Christian Masello / Foto: Facundo Pardo