Columnistas
03/08/2020

Cómo salir del reproche

Cómo salir del reproche

Los seres humanos, cuando tenemos que enfrentar un gran sufrimiento, una frustración o una pérdida importante, solemos experimentar angustia. Esto nos lleva a sentirnos fracasados y a reprocharnos a nosotros mismos. Y el reproche siempre duele. ¿Por qué? Porque nos deja fuera del grupo, de lo social. En el pasado, cuando a una persona la desterraban terminaba muriendo porque únicamente se podría sobrevivir dentro de la manada. Esta información ha quedado grabada en nuestro ADN, aun si no somos conscientes de ello. De manera que, si alguien viene y nos trata mal, inmediatamente se activa ese miedo ancestral a quedar aislado y no sobrevivir.

Ahora el nivel de seguridad que manejamos determinará el nivel de intensidad con el que vamos a vivir ese temor al “destierro” y a reprocharnos a nosotros mismos o a los demás. Para ser libres de esta actitud, necesitamos empezar por entender que el reproche lastima nuestra estima, pues ataca ese narcisismo que todos tenemos, lo sepamos o no.

¿Por qué tantas personas desarrollan el hábito del autorreproche? Porque sienten ira contra sí mismos frente a la impotencia que viven. Enseguida aparecen sensaciones negativas y las inevitables preguntas. Esto lo podemos ver claramente cuando una persona pierde a un ser querido. Muchos, al no poder hacer nada para cambiar la situación y aliviar su dolor, se cuestionan: “¿Por qué no hice o le dije tal cosa?”.

El reproche es totalmente inútil y nos puede conducir en muchas ocasiones a la enfermedad. Si escogemos reprocharles a otros por sus acciones, esa actitud podría hacer que nos quedemos solos, pues nadie quiere estar cerca de alguien que se queja de todo. Pero la buena noticia es que siempre estamos a tiempo de cambiar nuestra actitud.

¿Cómo lo hacemos? Reemplazando reproche por acción.

No avanzamos solamente con tener el deseo de hacerlo. ¡Hay que accionar! Las circunstancias son transformadas cuando tomamos decisiones, cambiamos actitudes y nos movemos. Todos, sin excepción, tenemos dos opciones: ser una persona de teoría (de reproche) o ser una persona de acción.

Estas son dos acciones prácticas que podemos llevar a cabo para salir del reproche:

1.- Ponernos de pie cuando nos caemos… ¡siempre!
Si nos equivocamos, no es el fin del mundo. Siempre podemos decidir levantarnos, incluso si necesitamos ayuda para hacerlo. Lo ideal es levantarnos rápido y estar atentos porque, justo allí donde nos caímos, habrá una lección que podremos aprender. Si anhelamos mejorar y avanzar en la vida, es preciso mirar hacia adentro para descubrir qué necesitamos aprender. Observemos y estemos dispuestos a aprender.

2.- Elegir ser proactivos… y no reactivos
Ser proactivo es ser un líder. La gente activa hace lo que le piden, pero la gente proactiva actúa por iniciativa propia y hace siempre un poco más que el resto. Para que nos vaya bien en la vida y no caigamos en el reproche, debemos ser “pioneros” y hacer lo que nadie hizo antes.
Es tiempo de dejar de lamentarnos para empezar a ver más allá, pase lo que pase afuera.
Por consultas, podés escribir a [email protected]

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