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EN EL ESTABLECIMIENTO PENAL 3

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23/02/2020

Comenzaron a fabricar bloques y necesitan ayuda

Un proyecto que ya comenzó a rendir sus frutos.
Un proyecto que ya comenzó a rendir sus frutos.

 

Desde hace un par de semanas algunos internos del Penal 3 iniciaron un nuevo proyecto, la fabricación de bloques, que inicialmente serán utilizados para construir la nueva dirección y la actual quedará como oficina de Recursos Humanos.

Impulsados por el policía Gustavo Anticura y con el apoyo y aprobación del director del Penal 3, José Ibarra, del director del Servicio Penitenciario de la Provincia, Hugo Cecchini, y de la jueza de Ejecución Penal Sandra Ragusa, un grupo de internos ha puesto mano en una iniciativa que les generará una salida laboral el día que retomen su libertad.

Mientras tanto van aprendiendo el oficio utilizando una máquina que Anticura llevó al Penal, les enseñó a usarla y en base a prueba y error, arrancaron poco a poco.

Marcelo Martínez, uno de los internos, ya tenía algunos conocimientos de albañilería, “en mi casa tenía una máquina manual pero nunca había usado una de estas por eso nos costó un poco arreglarla y ponerla a punto para empezar la fabricación”.

Edgardo Vera explicó: “yo estuve en muchos penales de la provincia y quería que me trajeran de nuevo a Bariloche, pero por mi mala conducta no lo lograba”.

“Eran tiempos muy difíciles, yo era muy complicado y eso me traía muchos problemas. Hace dos años cuando volví acá, lo conocí a Gustavo por intermedio de nuestros hijos”. Se le dio la oportunidad “y era lo único que necesitaba, ahora él dirá si le fallé o no, a Anticura le debo mucho y no lo quiero defraudar”.

“Yo ya me fallé a mí mismo un montón de veces y fui aprendiendo, durante muchos años nadie confiaba en mí por eso le voy a estar agradecido eternamente” dijo emocionado. Le quedan varios años en prisión pero está convencido de que continuará capacitándose y que cuando salga, todo será diferente.

“La máquina trabaja con un sistema de vibración, después (los bloques) se van compactando y ya están listos para sacarlos y dejarlos secar, regándolos todo el tiempo para que no se quiebren”, detalló.
Están haciendo un promedio de 90 bloques diarios, Anticura detalló, “lo que más nos cuesta es conseguir los materiales porque estamos arrancando de cero, como lo hicimos con la carpintería”.

La empresa Ñire les dio una gran mano “nos donó piedra y arena para empezar y a partir de ahora es movernos para conseguir de a una bolsa de cemento porque en realidad dinero para comprarlo no tenemos”.

Por eso agregó “esto es todo esfuerzo y voluntad de los muchachos, ellos estaban en el pabellón 1 y se les dio esta posibilidad de actividad en el patio y hasta ahora, han sabido aprovecharla”.

Esa máquina la compró Anticura hace más de un año y la donó al Penal, “es otro incentivo porque en la Carpintería ya tenemos el cupo completo con mucho trabajo gracias a Dios”.

El proyecto se inició como una idea de generar trabajo, una salida de la rutina y más posibilidades para los internos “en realidad es dar un poquito más de respiro para ellos tanto acá como para cuando salgan en libertad”. Una herramienta más para su futura reinserción en la sociedad.

La primera tanda de bloques irá destinada a la construcción de la Dirección, pero han decidido que la segunda será para dar una mano a un compañero al que le llegó el momento de irse del Penal y debe terminar de construir su casa. La doctora Ragusa les va a dar los materiales para esa tarea solidaria.

Mostrando el funcionamiento de la máquina.

“Al construir una nueva Dirección va a quedar esa oficina para Recursos Humanos que en realidad es para los mismos internos porque tenemos muchos profesionales que los atienden y no cuentan con un lugar y se tienen que ir turnando”.

“Nuestra idea es seguir ayudando, lo que generamos acá es para seguir ayudando igual que con la Carpintería, cada vez que nos necesitan vemos la manera de responder”. Generar sobre todas las cosas, una oportunidad más de salir adelante.

“Hoy son estos tres internos y mañana seguramente serán otros tres o cuatro, pero ya van a salir afuera con el oficio y el conocimiento”, rescató.

No fue fácil el inicio, debieron tomarle la mano a la cantidad exacta de materiales, “los muchachos pusieron mucho esfuerzo hasta que empezaron a salir bien”.

Mientras tanto los internos continúan refaccionando las instalaciones del Penal, ya están terminando una estructura para comenzar con el techado, “esta semana empezamos con eso en el sector donde estaban las internas que cuando llueve se filtra mucho el agua”.

La idea es seguir apostando a que se puede, ya un grupo salió hace un tiempo a la comisaría 28 para hacer trabajos de madera, ahora continúan con un mural y se ofrecen para que instituciones barriales que necesiten una mano, cuenten con ellos.

Con respecto a los conflictos que surgieron dentro del Penal, los que fueron de público conocimiento, comentó “son situaciones normales y cuesta ir limando asperezas o buscar soluciones pero tratamos de mantener un diálogo abierto con los internos y ver de qué manera mejorar su paso por acá”.

“Estamos para ayudarlos y para que cuando salgan a la calle se inserten de una mejor manera, a los pibes que salen les cuesta mucho encontrar un trabajo entonces si aprenden un oficio bienvenido sea”, concluyó.


Se puede colaborar

Para la fabricación de bloques necesitan ripio triturado, arena y cemento; piden a la comunidad lo que se pueda sumar, para continuar con el proyecto. Lo más urgente serían bolsas de cemento.

Texto Susana Alegría / Fotos Facundo Pardo