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EN LA RIOJA

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08/05/2019

Pequeña comitiva de comunidades parroquiales estuvo presente en la Beatificación de Angelelli

Pequeña comitiva de comunidades parroquiales estuvo presente en la Beatificación de Angelelli
Pequeña comitiva de comunidades parroquiales estuvo presente en la Beatificación de Angelelli

El sábado 27 de abril quedará en la memoria y los corazones de muchos, porque en la estación José León Suárez del partido de General San Martín en La Rioja, se realizó la ceremonia de beatificación del obispo Enrique Ángel Angelelli Carletti y los mártires, sacerdotes Carlos de Dios Murías, Gabriel Longueville, y del catequista laico Wenceslao Pedernera, quienes fueron asesinados durante la última dictadura cívico militar.

Desde la parroquia San Cayetano de El Frutillar, enviaron una pequeña comitiva de representantes, integrada por cinco personas, tres de las cuales comentaron lo que vivieron a El Cordillerano.
Nancy Cheuquillán, Diego Vázquez, Mercedes Farías, Angela Oyarzo y Olga Villarroel, fueron finalmente quienes viajaron representando a su comunidad. “Fue una muy linda experiencia poder compartir el viaje con mis compañeras y con el pueblo de Dios en un momento tan especial” dijo Diego.

Había gente de todo el país, “muchos más tenían la intención de ir pero no todos pudieron hacerlo por una cuestión económica, no ha sido simple costear el viaje, eso también se notó en la venta de los puestos de comida que montaron durante los días de encuentro”.

Se calculó que aproximadamente fueron 35 mil personas, “tuvimos dos días de viaje y uno allá, más allá del encuentro en sí, quienes nos albergaron nos llevaron a conocer el entorno” contó Mercedes. Diego se fue de La Rioja siendo muy pequeño por lo que fue un momento para reencontrarse con familiares.

Muchos fueron grupos de jóvenes de todo el país, por lo que las charlas se dieron de una manera natural, “el poder compartir con ellos, fue muy gratificante” afirmaron. “Nos encontramos con gente que en algún momento nos ha visitado en el barrio, momentos de gran emoción”.

Ahora tienen un próximo encuentro en Chimpay por lo que trabajarán para cubrir los gastos necesarios, “a todos los que conocimos los invitamos a Bariloche, para que vean las tareas comunitarias que hacemos porque crear lazos siempre suma” dijo Mercedes.

Historia

Angelelli fue asesinado en La Rioja el 4 de agosto de 1976, e inicialmente se presentó como un accidente automovilístico. El 4 de julio de 2014, pasados casi 38 años, Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella fueron condenados a cadena perpetua acusados de provocar el atentado. El papa Francisco al referirse a este hecho lo caratuló como “martirio en odio de la fe”.

Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza, quien durante muchos años fuera obispo de La Rioja, cuenta en su relato que lo había conocido como provincial jesuita “en esos años visitó la diócesis en la que trabajaban sacerdotes de su congregación, algunos de los cuales también sufrieron persecución y cárcel”. Colombo fue uno de los grandes promotores de la beatificación llevada a cabo el mes pasado.

Hacerse escuchar

Para la iglesia la demostración del martirio es ya el camino a la santidad, por eso se los eleva a la mesa de los beatos para que todos en el mundo los reconozcan y puedan seguir sus huellas. Angelelli junto a sus compañeros recorrían los caminos de la igualdad, de la justicia social, del acceso a los bienes universales, trabajaban en el escenario social y político con verdadera convicción evangélica. No fue un obispo de confrontación, promovió una pastoral en conjunto, aunque sabía que su muerte era inminente estaba dispuesto a dar su vida. En una de sus últimas cartas al Nuncio Apostólico citó “estamos permanentemente obstaculizados para cumplir con la misión de la iglesia, personalmente, los sacerdotes y las religiosas somos humillados, requisados y allanados por la policía con orden del Ejército. Ya no es fácil hacer una reunión con los catequistas, nuevamente he sido amenazado”.

Breve reseña de los asesinados

Angelelli nació en Alta Córdoba el 17 de julio de 1923 y fue ordenado sacerdote en Roma en octubre de 1949, el 12 de diciembre de 1960 fue elegido obispo titular de Listra y auxiliar del arzobispo de Córdoba. El 13 de julio de 1968 se le confió la guía de la Diócesis de La Rioja, una de las zonas más pobres de Argentina, donde desarrolló su acción pastoral buscando concretar la opción preferencial por los pobres, que había sido recomendada por el Magisterio del Concilio Vaticano II por los documentos del Episcopado latinoamericano, lo cual le trajo enseguida el odio del régimen dictatorial que gobernaba el país. El 4 de agosto de 1976, pocos días después de haber celebrado el funeral de Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, fue asesinado en la ruta.

Gabriel Longueville por su parte, era un sacerdote francés quien en 1968 pidió ser enviado como sacerdote fidei donum a Argentina, primero a la Diócesis de Corrientes y luego a La Rioja. Fue allí donde se adhirió con convicción al proyecto pastoral de Angelelli. Fue asesinado el 18 de julio de 1976.

El padre Carlos de Dios Murias nació en Córdoba, luego de estudiar en un colegio gestionado por religiosas, entró en el Liceo Militar, finalmente se inscribió en la Facultad de Ingeniería, sin finalizar sus estudios. En diciembre de 1972 le fue conferido el presbiterado por manos de Angelelli. En calidad de vicario cooperador desarrolló una intensa acción con los jóvenes y más necesitados. En sus homilías denunciaba con fuerza las injusticias perpetradas por quienes detentaban el poder político en aquella época. En la tarde del domingo 18 de julio, mientras estaba cenando fue llevado junto a Longueville por algunas personas que se presentaron como de la policía, y ambos fueron asesinados esa misma noche.

Wenceslao Pedernera, era laico y padre de familia, nació en San Luis el 28 de septiembre de 1936. Desde joven se dedicó al trabajo en el campo, al principio, lejos de la fe pero luego de haber escuchado algunas prédicas se convirtió. Al mismo tiempo se comprometió en el ámbito de las cooperativas rurales, formando parte de la coordinación regional del Movimiento Rural de la Acción Católica Argentina en Cuyo. En la Argentina de entonces, un compromiso como éste era combatido y sospechado por considerar que tuviese una finalidad subversiva y por este motivo, comenzó a sufrir amenazas. En la noche del 24 de julio de 1976, fue víctima de una emboscada en su hogar, resultó gravemente herido y fue transportado al hospital de Chilecito donde falleció horas más tarde. (Información detallada por la parroquia San Cayetano).

Susana Alegría

Pequeña comitiva de comunidades parroquiales estuvo presente en la Beatificación de Angelelli
Pequeña comitiva de comunidades parroquiales estuvo presente en la Beatificación de Angelelli