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06/05/2019

Qué hacer con la culpa

Qué hacer con la culpa

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el clarinete y el saxofón. Estudió Licenciatura en Psicología en la Universidad Kennedy...

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el ... (+ Info)

Muchas personas, sean conscientes o no, sienten culpa. Podríamos decir que la culpa es enojo con uno mismo. ¿Y por qué alguien se enoja consigo mismo? Porque existe un conflicto entre lo que la persona “cree” que debería hacer y lo que hace. El mensaje de la culpa es: “Sos malo/a”. Por eso, es una emoción tan destructiva.

Si bien todos pudimos alguna vez hacer algo malo, como engañar, mentir, y nos sentimos mal por ello, no somos malos. Como adultos, sentirnos mal por algo equivocado que hicimos y buscar castigarnos es una actitud infantil.

Lo aconsejable sería, como personas maduras, pedir disculpas (si el hecho involucra a alguien más) y corregir la conducta. Muchos incluso usan la culpa como una herramienta para manipular a los demás. Por eso, necesitamos saber que todo aquello que nos hace sentir culpables, o nos produce emociones como el temor, se trata de manipulación.

Es muy común cuando una criatura, por ejemplo, corre, se golpea y llora por el dolor, que los padres digan cosas como: “¡Qué mesa (o el objeto que sea) mala!”. Este mensaje que se le da al menor es totalmente negativo y dice: “El dolor que sentís es externo, la culpa es de la mesa”. De ese modo, la persona crecerá acostumbrada a culpar a otros, sean cosas, situaciones, instituciones o individuos.

Como padres, debemos enseñarles a nuestros hijos desde chicos responsabilidad. Una frase más adecuada en el ejemplo anterior sería: “No corras porque te podés golpear”. Este es el motivo por el que muchos adultos se excusan de lo que hacen o no hacen diciendo: “A mí nunca me motivaron para estudiar… nadie me ayuda, estoy solo… me provocó y perdí el control”. La culpa siempre es del otro.

Es importante recordar lo siguiente:

Cuando somos niños, no somos responsables de nuestros actos; cuando somos adolescentes, somos corresponsables con los adultos; y cuando somos adultos, jamás deberíamos echarle la culpa a nadie de los que nos pasa porque la responsabilidad es totalmente nuestra y de nadie más.

¿Qué conductas asume alguien que siente culpa? Básicamente estas tres:

-Se priva de cosas que podría permitirse.
-Boicotea de alguna forma su propio avance y crecimiento.
-Se reprocha a sí mismo por lo que hace y por lo que no hace.
Una persona con depresión, por lo general, en el fondo siente culpa. Este es el proceso que vive hasta llegar a esta condición:
-Enfrenta un problema.
-Intenta resolverlo y prueba distintas soluciones.
-Como no lo puede solucionar, empieza a sentirse preocupado, ansioso y triste.
-Con el paso del tiempo, se siente atascado en el problema y su ansiedad aumenta.
-Aparece inconscientemente el sentimiento de incapacidad y culpa.
-Cree que merece ser castigado y busca maneras de que así sea.
-Esto lo conduce a sentirse más culpable y a deprimirse.
Vivir con culpa bloquea nuestro potencial interior. Si nos equivocamos, podemos disculparnos y reparar el daño. Pero es importante que nos sepamos merecedores de todo lo bueno que la vida tiene para ofrecernos para no caer en la culpa y todo lo que esta trae aparejado.

Por consultas, podés escribir a [email protected]

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