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JUICIO ABREVIADO

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06/05/2019

Tres años en suspenso por dos tentativas de robo

Tres años en suspenso por dos tentativas de robo
Tres años en suspenso por dos tentativas de robo

En el marco de un acuerdo pleno de juicio abreviado, un sujeto de 40 años reconoció su culpa en dos intentos de robo a mano armada y tras ser declarado autor penalmente responsable, recibió una pena de tres años de prisión en suspeso. En los dos casos, las armas que portaba no estaban en condiciones de ser disparadas.

Mario Alberto Rivera (40) aceptó su culpa en dos hechos y aceptó ser condenado a la pena de tres años de prisión en suspenso, en un acuerdo que contó con el consentimiento de su defensora oficial adjunta, Yamile Saidt y el fiscal Sergio Pichetto. Todo fue homologado por el juez Gregor Joos, quien en definitiva impuso la pena acordada.

Rivera, fue acusado por dos hechos que tuvieron singulares coincidencias. El primero ocurrido el 28 de abril de 2014, en una farmacia ubicada en la intersección de las calles Mange y Frey.

Hasta ese lugar llegó el acusado portando un arma de fuego calibre 38 con la numeración alterada y que se encontraba cargada con un proyectil de otro calibre que nunca hubiera podido ser disparado, según lo confirmaron las pericias practicadas.

Tras amenazar a la empleada, exigió la entrega del dinero disponible en el comercio. Pero aprovechando la existencia de un portón de seguridad, la empleada logró refugiarse hacia el interior de la farmacia y dio aviso a las autoridades.

Pocos minutos después, Rivera fue detenido en la calle por personal de la Comisaría 28. En su poder tenía el arma utilizada en el intento de robo.

El hecho fue encuadrado en la figura de robo calificado por el uso de arma de fuego sin aptitud para el disparo, en grado de tentativa.

El segundo hecho que le atribuyeron ocurrió el 26 de noviembre de 2016. Esta vez en compañía de otro sujeto, abordaron a un ciudadano que ingresaba a un edificio de la calle Tucumán al 500 y tras exhibirle un arma de fuego lograron ingresar con la víctima hasta un departamento del quinto piso. Allí, redujeron a otras dos personas y se apoderaron de algunos equipos de telefonía y unos dos mil pesos en efectivo.

En esa ocasión ambos involucrados portaban un arma que no tenía cargador. El mismo fue hallado días después oculto en una cama, en el marco de un allanamiento practicado en la vivienda del acusado.

Luego del hecho se retiraron del lugar y fueron detenidos pocos metros después por personal de la Comisaría Segunda que había sido alertada por los damnificados.

El fiscal Pichetto recordó que ambos hechos tenían sustento en el material probatorio colectado a lo largo de la investigación, destacando los testimonios de varios uniformados que intervinieron en los dos procedimientos.

Además, recordó que en el primero de los hechos el acusado fue reconocido por la empleada de la farmacia en una rueda de personas. Además, los damnificados del segundo hecho reconocieron también los elementos que las autoridades policiales hallaron en poder del acusado al momento de su detención.

El fiscal Pichetto subrayó que el acusado no registraba antecedentes ni condenas previas y tampoco tenía causas en trámite, por lo que en conjunto propuso una condena de tres años de prisión en suspenso, si es que al acusado reconocía su participación en los hechos.

Por su parte, la defensora oficial adjunta Yamile Saidt, debía destacarse que en función de haber conseguido un trabajo estable y correctamente registrado, el acusado había abandonado el camino del delito y subrayó además que el imputado tenía cinco hijos.

Finalmente el juez Gregor Joos homologó el acuerdo alcanzado entre las partes, obligó al acusado a respetar por el término de tres años pautas de conducta genéricas, advirtiendo al mismo que en caso de incumplimiento se revocaría la condicionalidad de la pena.

Mariano Colombo