“No a la toma de edificios de la Universidad Nacional de Río Negro”

Los abajo firmantes, docentes de las 3 sedes de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), estamos en contra de la “toma” de edificios universitarios. Creemos que no hay ninguna razón que justifique que un muy pequeño número de docentes y estudiantes que no son representativos de lo que piensa la mayoría de nuestra comunidad universitaria, pueda arrogarse el derecho de ocupar un edificio público por la fuerza e impedir como consecuencia a docentes, estudiantes, no docentes y autoridades realizar su trabajo de manera normal. No apoyamos las “tomas” como la que está ocurriendo en la Sede Alto Valle - Valle Medio, afectando el funcionamiento de seis localizaciones extendidas a lo largo de 230 kilómetros y haciendo peligrar el ciclo académico. Consideramos que es un mal instrumento de acción política para hacer pedidos o buscar visibilidad ante autoridades de la universidad o del Ministerio de Educación. Hay otros instrumentos de visibilización pacíficos que hemos utilizado con éxito como las clases públicas, abrazos simbólicos, marchas, volanteadas, etc., para defender la Universidad Pública en un contexto de ajuste del Estado en diversos sectores. Bregamos por el derecho a manifestarse libremente, pero sin afectar el trabajo y las libertades de los demás. La universidad tiene que estar abierta y las personas que lo deseen deben poder realizar su trabajo con normalidad y libertad. No podemos naturalizar las “tomas” de nuestros edificios de aulas o administrativos, y menos esta en particular, la cual se ha convertido en un mecanismo violento que vulnera derechos. Es violencia que te impidan acceder a tu puesto de trabajo en la oficina. Es violencia que los investigadores no puedan gestionar sus proyectos y subsidios de investigación. Es violencia que no te dejen dar una clase. Es violencia que los estudiantes no puedan participar de una clase, gestionar una beca o su título de graduación. Es violencia que se difame, acose, insulte y agreda a nuestros compañeros docentes que no comparten el mecanismo de la “toma” (como está sucediendo estos días en Alto Valle - Valle Medio). Si el objetivo inicial era visibilizar el conflicto salarial (que ya fue acordado en paritarias) y presupuestario de las universidades nacionales, para nosotros “no vale todo”, no vale hacer cualquier cosa.

Porque si se usan medios violentos, esa mala acción puede generar otras reacciones y que por lo tanto se pierda el eje central de lo que se reivindica. A esta altura, luego de más de 65 días de “toma” ya no se sabe cuál es el sentido de la misma. No lo entendemos nosotros y menos lo debe entender la sociedad rionegrina. Por eso, le manifestamos por este medio a las 2 docentes que encabezan la toma, que su accionar no representa a nuestro claustro. Los docentes universitarios tenemos la responsabilidad de formar profesionales e investigadores, pero por sobre todas las cosas ciudadanos con capacidades y valores para vivir en democracia. Y la acción de ocupar un edificio público por la fuerza y obstruir el normal funcionamiento de una sede de nuestra universidad nos parece lo contrario, un gesto autoritario y fuera del Estado de derecho. La universidad por Estatuto tiene sus diferentes órganos de gobierno donde están representados todos los claustros para canalizar las distintas demandas que tenga ese grupo u otros. Por lo tanto, los invitamos a dejar la autodenominada “toma” y que presenten a través de los mecanismos institucionales y democráticos de la universidad sus demandas y pedidos. Creemos que después de tantos días de persistir en este accionar inconducente, lo que seguramente están logrando es desprestigiar a nuestra universidad ante la opinión pública, regional y nacional. Y al desprestigiar a la universidad, están actuando en contra de nuestros intereses como docentes universitarios, y están contribuyendo así a desvalorizar los títulos que tendrán nuestros futuros egresados. Por eso, creemos que esta acción marca un punto de inflexión, donde quedarse inmóvil en la zona de confort de las zonas grises no constituye un acto de responsabilidad que se corresponda con la gravedad de los hechos y de las consecuencias que tendrá para nuestra universidad si persiste en el tiempo la “toma” y las acciones de vandalismo realizadas por ese grupo en otros edificios universitarios. En este sentido, la autodenominada “toma” no es algo que involucra solo a los miembros de la Sede Alto Valle - Valle Medio, la toma nos perjudica a todos, todos los que nos sentimos parte de un proyecto de una universidad de excelencia, focalizada en mejorar el desarrollo de la provincia y como mecanismos de ascenso social de las familias de la región.

Llamamos a la reflexión a los responsables de la toma, solicitando que entreguen el edificio de forma voluntaria y pacífica, un edificio que es de todos nosotros, para que de esa manera se pueda normalizar el funcionamiento de esa sede de la UNRN.

Expresamos la necesidad de encontrar una vía de resolución del conflicto, en el marco de la vigencia de la ley y del respeto por la diferencia. En síntesis, por esas razones, los abajo firmantes decimos, no a las tomas en la UNRN.

Docentes UNRN
Acompañan la nota 250 firmas.

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