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19/11/2018

¿Rutinario o creativo?

Por Dr. Bernardo Stamateas
¿Rutinario o creativo?
¿Rutinario o creativo?

A la mayoría de la gente no le gusta la rutina porque la percibe como algo negativo. Lo cierto es que esta es necesaria porque nos brinda espacio para utilizar nuestro cerebro creativamente. Es decir, que mientras llevamos a cabo una tarea que es parte de nuestra rutina, como lavarnos los dientes, podemos pensar en cómo solucionar un problema. Una actividad rutinaria nos permite emplear nuestra energía para otra cosa. 

Normalmente cuando uno realiza una acción por primera vez, le entrega toda su atención pero, una vez que eso se convierte en rutina, disponemos de energía libre para crear. ¿Recordás cuando aprendiste a manejar?

Seguramente le prestaste mucha atención a cada movimiento pero, cuando el aprendizaje terminó, te dedicaste a disfrutar el paseo. E incluso a pensar en otra cosa.

La rutina no es mala, ya que nos provee el espacio mental para involucrarnos en el proceso creativo.
Muchos se quejan de que tienen buenas ideas pero luego las pierden. Eso les sucede porque una idea en sí misma no sirve si no la implementamos. El secreto para que esta se convierta en una realidad es el siguiente: idea + voluntad. La voluntad humana está relacionada con nuestra determinación. Esto significa que hasta que no decidas hacer algo con tus ideas, estas seguirán siendo ideas.

El aburrimiento es enemigo de la creatividad. Por lo que deberíamos evitar ciertas actitudes que nos conducen a aburrirnos o aburrir, tales como: hablar sin parar, ser repetitivos o negativos y hablar siempre en el mismo tono de voz. Quien está aburrido puede distraerse con facilidad y cometer un error. También, debido al aburrimiento, muchos caen en adicciones porque precisan experimentar una emoción diferente. Pero no es distrayéndonos como salimos del aburrimiento, sino con la actitud contraria: siendo curiosos.

La curiosidad es un gran aliado de la creatividad. Quien es curioso rara vez se aburre. Si no, observemos a los niños. Ellos son curiosos por naturaleza y exhiben todo el tiempo el deseo de conocer, saber, aprender, explorar, etc. Los adultos muchas veces perdemos ese estado que nos conduce a averiguar más con respecto a algo. Pero entre los extremos de la curiosidad absoluta, tan común en una criatura, y la cautela absoluta, propia de un adulto, se halla un punto de equilibrio que es un tipo de curiosidad normal y sana.

¿Cómo son las personas curiosas? Estas son algunas de sus principales características:

* Tiene menos riesgo de sufrir enfermedades del corazón y del sistema nervioso.
* Disfrutan de un alto nivel de energía.
* Son más inteligentes que el resto de la gente.
* Poseen mayor atractivo.
* Son más felices que los demás.
* Son naturalmente sociables y extrovertidos.

¿Por qué los adultos nos volvemos menos curiosos?

Por lo general, porque creemos que ya lo sabemos todo y conocemos bien nuestro mundo, lo cual no nos deja mucho más por descubrir. Se trata de un paradigma, una forma de pensar o una estructura mental, que nos conduce a vivir sin cuestionarnos demasiado por qué las cosas son como son. Cada ser humano ve la realidad de acuerdo con “su” paradigma. En esto influye grandemente todo lo que hemos aprendido e incorporado desde chicos.

Si bien los paradigmas, al igual que la rutina, son necesarios porque nos proporcionan una sensación de seguridad, el inconveniente aparece cuando no somos capaces de quebrarlos y quedamos atascados en ellos. Un modelo mental cerrado no nos permite experimentar curiosidad y nos mantiene siempre en el mismo lugar sin poder avanzar. Estas son algunas de las razones de la imposibilidad de una persona para romper paradigmas:

- La rigidez.
- La resistencia al cambio.
- El temor a enfrentar un desafío.
- Una tradición familiar que se perpetúa en el tiempo.
- El conformismo.

Salgamos de nuestra zona de confort y abrámonos a la creatividad que es una forma maravillosa de percibir el mundo. La persona común suele deprimirse pero el creativo todo lo ve de un modo diferente y siempre encuentra una salida, aun en la peor de las dificultades.

Si tenés alguna consulta, podés escribirme a [email protected].