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TENÍA 61 GRAMOS DE COCAÍNA Y UNA BALANZA DE PRECISIÓN

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02/05/2018

Prisión en suspenso, multa y costas del proceso por tenencia de estupefacientes

El tribunal Oral en lo Criminal Federal de General Roca homologó un acuerdo de juicio abreviado y condenó a un hombre de El Bolsón a la pena de un año de prisión en suspenso, más una multa y le impuso las costas del proceso.

Fue sorprendido por la policía mientras trasladaba 61 gramos de cocaína y una balanza de precisión por las calles de una toma de Loma del Medio, en donde reside.

Ernesto Javier Cabral la sacó barata. Nacido hace 56 años en Zárate, provincia de Buenos Aires y domiciliado en el barrio Loma del Medio de El Bolsón, un sector de tomas, fue sorprendido en actitud sospechosa por personal de la Policía de Río Negro que intentó detenerlo e identificarlo.

El hombre circulaba a bordo de una motocicleta e intentó eludir el control policial, aunque algunas cuadras después, perdió el control del rodado y cayó del mismo, siendo aprehendido y requisado. El hecho ocurrió el 12 de febrero de 2016, cerca de las 17.30.

El análisis y requisa de sus pertenencias arrojó que llevaba en su poder seis medias “tizas” de cocaína, por un total de 61,01 gramos, además de un cortaplumas y una balanza de precisión.

En el marco de un acuerdo de partes que se alcanzó en un juicio abreviado, el sujeto aceptó declararse culpable por el delito de tenencia de estupefacientes y ser condenado a la pena de un año de prisión en suspenso y una multa de ciento cincuenta pesos. Cabral manifestó su aprobación prestando conformidad en relación a su participación en el hecho, calificación legal y pena solicitada.

Por ello el juez Orlando Coscia analizó que “los argumentos de la fiscal general superan el estándar de motivación para validar legalmente su temperamento. Criterio éste además que coincide con el acuerdo llevado adelante con la contraparte y el sospechoso”, recordando que “el Tribunal no puede ir más allá de la pretensión requerida por la acusación”.

Por ello fijó además las pautas de conducta de rigor que deberá respetar por el plazo de dos años: fijar residencia e informar cualquier cambio al tribunal; someterse al cuidado y fiscalización del Instituto de Liberados o Juzgado de Paz más cercano a su domicilio en forma bimestral; mantener buena conducta, para lo cual deberá abstenerse de concurrir a determinados lugares o de relacionarse con determinadas personas, de acuerdo a las características del hecho por el que se lo acusa. Finalmente le impuso las accesorias legales y costas del proceso, que ascendieron a la suma de $69,70.