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27/04/2018

Sergio Herrero: “Nos dieron vuelta todo, revisaron todo y no encontraron nada”

Sergio Herrero: “Nos dieron vuelta todo, revisaron todo y no encontraron nada”
Sergio Herrero: “Nos dieron vuelta todo, revisaron todo y no encontraron nada”

En una entrevista a Sergio Herrero y su abogado Lucas Jankovic, manifestaron a El Cordillerano que la versión que los vinculó al crimen de Lucas Muñoz y otras actividades delictivas “fue armada para desviar la investigación, para encontrar un perejil o por lo menos retrasarla” y cuestionaron la tarea de la querella por negarse a revelar la identidad de los testigos reservados: “Esto coincide con lo que dijo el gobernador el otro día”, señalan.

En el marco de la investigación por la desaparición y posterior crimen de Lucas Muñoz, ocurrida entre julio y agosto de 2016, el nombre de Sergio Herrero apareció bajo sospecha a partir de elementos que fueron aportados a la causa por la parte querellante, en ese momento encabezada por Jorge Pschunder y Karina Chueri. A partir de esos elementos y sin el consentimiento de la fiscalía, el por entonces juez de Instrucción Bernardo Campana y el subrogante Juan Martín Arroyo, autorizaron una serie de procedimientos en su propiedad del barrio Nahuel Hue.

A casi dos años de esos episodios, Herrero recuerda “me tocó estar envuelto y ensuciado en una manera que jamás me imaginé. Fue un allanamiento y dos vulneraciones de derechos, por qué si no encontraron nada, después se cegaron o alguien se cegó en continuar”.

Al respecto agrega “Me escucharon los teléfonos, controlaron las cuentas bancarias, hicieron montón de diligencias que no llevaron a nada. Eso nos pone hoy en la posición de buscar ayuda letrada para empezar a armar el caso porque quiero que alguien se responsabilice por el daño que se hizo a mi persona, a mi nombre, a mi familia, a mi negocio, a los chicos que trabajaban conmigo y tuve que despedir porque nos quedamos sin trabajo y la gente que se sentía orgullosa de hacer algo conmigo”.

Consultado acerca de las sensaciones de esos días, Herrero afirma: “Van pasando los días y lo primero que pensás es en tu inocencia. Yo me jacto siempre de que no tengo una sociedad anónima o sociedad de responsabilidad limitada, siempre mi nombre. Todo lo que tengo está a la vista, todo está a mi nombre, no tengo absolutamente nada que esconder. Pero en este tipo de situaciones, con las presiones que hubo, empecé a pensar: ¿y si alguien me pone algo? ¿Si alguien me planta algo? ¿Si alguien me espera en algún lado y tal cosa? ¿Y si le pagan a alguien para que diga tal cosa? Pero no es tan fácil que te ensucien, porque alguien dice algo de vos, pero después hay que demostrarlo”.

Lucas Jankovic, su abogado, explica que Herrero acudió a pedirle ayuda para vindicar su nombre. “Nos presentamos en el expediente y empecé a pedir aquella información y pruebas que llevaron al juez a ordenar los allanamientos. Ahí descubrí que fue la querella la que trajo esas pruebas al expediente, testigos o anónimos que empezaron a decir barbaridades. Una mega banda, con contactos políticos, policiales, algo totalmente disparatado.

Una mega banda de esas características que no se conozca en Bariloche, parecía insólito. Escandaloso.” Y continuó. “Fuimos pidiendo y obteniendo todas esas pruebas y encontramos que son todos disparates. Y hace pocos días nos encontramos con un bloqueo: pidiendo que nos den la identidad y el contenido de las declaraciones de estos testigos de identidad reservada que fueron evidentemente a mentir y la querella se opone a que nos revelen quiénes son y cuáles son las declaraciones. Esto coincide con lo que dijo el gobernador el otro día”.

Jankovic piensa “Si yo soy querellante y aporto pruebas que me viene a traer un extraño y ese extraño me embarra, porque me desvió la investigación, me retrasó, me hizo perder tiempo, recursos y le estropeamos la vida a alguien, por qué lo voy a proteger. Yo sería el primero si soy querellante en querer que estas personas que vinieron a mentir, paguen por lo que hicieron y me encontré con que la querella los está protegiendo. Eso es lo que me llama mucho la atención”.

En esa línea prosiguió, “de todas formas, siendo bueno, es un escándalo que lo hayan allanado a Herrero con esto y aquí hay que dejar a salvo que la opinión de la fiscalía en ese momento fue ¡Ojo! esto me suena a verso, investiguemos un poco más y después allanamos. Cosa que no se hizo. A instancias de la querella fueron a allanar, hicieron el desastre que hicieron, se llevaron un montón de cosas y obviamente no le encontraron nada, esto era un verso absoluto”.

Para el abogado de Herrero, la fundamentación de los allanamientos está dada por los dos testigos de identidad reservada porque los informes de investigación de las distintas fuerzas que intervenían en el caso, “Tampoco lo mencionan a Herrero con algún fundamento. No te digo una prueba, algún indicio más o menos verosímil”, resumió.

Enfático, Jankovic indica “Yo no quiero hablar de que alguien lo hizo a propósito, o por lo menos desde la Justicia lo hicieron a propósito, pero es escandaloso porque te traen toda una situación inverosímil, sin chequear más o menos alguna pista y se mandan a hacer esto, con el resultado de que a una persona le han arruinado buena parte de la vida. Con los papeles en la mesa ese allanamiento no se pudo haber ordenado nunca. Inicialmente pensé que fue un piletazo, me parece un disparate”.

Para Herrero la clave también está en los testigos de identidad reservada, porque llevaron la causa por el homicidio de Muñoz a “una vía muerta, a una pista que nunca existió” y agrega “me llama la atención como el Estado no ha tomado intervención en esto y no ha sentado a estos señores que mintieron. Es insostenible que por un perfil de Facebook trucho hagan hacer lo que me hicieron a mí o a cualquier persona”.

Su abogado detalla: “Ni siquiera tiene sentido procesal que estas personas vuelvan a declarar en la causa, ningún acusador en su sano juicio, a personas que ya se determinó que mintieron, las va a llevar a un debate para probar algo. Yo fiscal o acusador los escondo, directamente”, y disparó “La reserva de identidad no se puede usar para ir a mentir impunemente. Porque de hecho ir a mentir en una causa penal que pueda involucrar a alguien es un delito que ni siquiera es excarcelable”.

El dirigente vecinal Sergio Herrero recordó que el primer procedimiento en su propiedad duró quince horas y levantaron más de cien elementos para analizar. “Se llevaron tierra de distintos sectores, un millar de discos de música, el grabador de las cámaras y todo lo que te puedas imaginar, cosas pequeñas, grandes, entraron perros, los hicieron circular por todo el predio, cada espacio” y sigue recordando “Gendarmería entró a todos los salones, baño por baño, lugares de la cama, cocina, pasillos, caballeriza, casa, pub, comedor, departamentos”. Y resume, “Se llevaron ciento y pico de cosas y no pudieron encontrar nada. Ni un cigarrillo de marihuana, ni un arma sin papeles. No encontraron nada, nos dieron vuelta todo, literalmente, revisaron todo, estuvieron horas trabajando, no encontraron nada”.

Herrero dice que su mayor respaldo fue la Justicia y en todo momento creyó que iban a actuar como correspondía. Cuenta que estuvo muy encima del juez Bernardo Campana pidiéndole constantemente que vaya diciendo qué pasaba con la causa. “‘Vos tenés que decir la verdad, sos el juez y si no encontraron nada decilo’, bueno, tuvo la actitud de por lo menos decirlo”, confirma Herrero en alusión a un comunicado oficial del juez Campana que advirtió que nada se había encontrado en el lugar que lo vincule a una empresa delictiva ni mucho menos al crimen de Lucas Muñoz.

También cuenta que habló varias veces con Jorge Pschunder: “se había comprometido y hay dos o tres personas que lo escucharon, que si no se encontraba nada él iba a salir a pedir disculpas públicamente por todo el daño. Después se fue de la causa, yo lo llamé por teléfono, me dijo que al otro día lo iba a hacer. Después lo crucé una vez más y obviamente ahora evita la mirada porque el daño fue enorme y él fue uno de los hacedores de sostener todos estos papeles que alguien con dos dedos de frente no llevaría adelante”.

Para Herrero “Con dos papeles quisieron embocar a alguien, eso no es Justicia, eso es llenar titulares y nada más” y agrega “Con Chueri no tengo ningún tipo de diálogo, no me interesa tenerlo y creo que va a tener que contestar cierto tipo de cosas llegado el momento, en base a los escritos que hemos visto” y cuestionó “Me llamó la atención que Chueri en su horario de trabajo estuvo en todos los allanamientos y también me sorprendió que la prensa se enteraba antes que yo. Tengo entendido que la información salía siempre desde el mismo lugar y eran los mismos los que siempre estaban dispuestos a hablar con los medios”.

Siempre referido a su interés por conocer el contenido de la declaración de los testigos de identidad reservada, Herrero sostiene “Nosotros vamos únicamente en lo que tiene que ver conmigo y esas difamaciones. No queremos entorpecer absolutamente nada. Si dentro de esas declaraciones hay algo o una pista que no tiene que ver conmigo, que a ellos les dé una pista hacia otro lado no nos interesa, queremos específicamente lo que dijeron de nosotros y quién lo dijo, nada más. Quiero saber quién fue el mentiroso y le puso el gancho. Uno cuando firma las cosas se tiene que hacer responsable”.

Jankovic ratifica “La idea de obtener todo aquello que llevó a la realización de los allanamientos, es para demandar seriamente a los responsables y no meter a todo el mundo en la misma bolsa. Habrá que ver quién hizo qué cosa, quién lo hizo a propósito y quién lo hizo sin querer”.

Herrero desea que se avance en el esclarecimiento del hecho: “Sería muy bueno para la sociedad, que se llegue a un puerto final con el caso de Lucas Muñoz, para darle tranquilidad a los familiares de lo que pasó con su hijo y sobre todo a la sociedad que tiene una grieta enorme”, y su abogado confirma: “Se dijeron tantas barbaridades sobre el tema de Micaela que hoy se abrió una ventana. Cuando estas cosas fracasan es importante que se blanquee, que salga la verdad, así sea de asuntos tangenciales o paralelos a lo principal, nunca está de más”.

Sobre su explicación de todo lo ocurrido Jankovic cree que “esto fue armado para desviar la investigación, para encontrar un perejil o por lo menos retrasarla” y añade “Es una forma de esclarecer que nos dejen llegar a los testigos esos, para decir, son dos grandes mentirosos. Hicieron falso testimonio, no hubo nada de lo que dijeron que haya sido verdad”.

Jorge Pschunder, uno de los encapuchados, cuando todos los días declaraba ante las cámaras de televisión. (Foto archivo)