A LA MODA
Antonela Roccuzzo y el estilo de Lady Di que vuelve a ganar lugar entre las tendencias
Las calzas, los buzos de algodón y las zapatillas ocupan un lugar importante en el vestuario cotidiano de Antonela Roccuzzo. La empresaria rosarina reúne esas prendas con carteras y abrigos de otra impronta, en combinaciones que recuperan el espíritu de los looks deportivos que Lady Di popularizó durante los años 90.
La conexión aparece especialmente en el uso de ropa de entrenamiento para distintas actividades del día. Las calzas cortas y los conjuntos deportivos funcionan como base, mientras los complementos definen el tono del equipo. Una cartera estructurada, por ejemplo, incorpora líneas más formales a un vestuario dominado por telas y siluetas cómodas.
En las elecciones de Antonela Roccuzzo también se destacan los conjuntos monocromáticos. Mantener un mismo color entre las prendas aporta continuidad visual y permite que los accesorios tengan mayor presencia. Los diseños simples facilitan esa combinación con anteojos de sol, chaquetas de cuero o abrigos de sastrería, recursos que acompañan su manera de vestir.
Esa mezcla se conoce como athleisure, un término que une las palabras inglesas athletic y leisure, vinculadas con lo atlético y el ocio. La expresión describe la incorporación de indumentaria deportiva al guardarropa diario. Su atractivo está en la posibilidad de armar conjuntos funcionales a partir de piezas que también admiten combinaciones más arregladas.
Décadas antes, Diana de Gales había hecho reconocible una versión de esta fórmula en sus salidas del gimnasio. Sus calzas tipo biker se acompañaban con buzos amplios, medias blancas altas y zapatillas. Los anteojos de sol, las gorras y los accesorios clásicos completaban una imagen relajada que conservaba una atención especial por los detalles.
La referencia permite entender el vínculo entre aquellas apariciones y la propuesta actual de la rosarina. Antonela Roccuzzo retoma las siluetas cómodas y el protagonismo de las prendas deportivas, dentro de combinaciones contemporáneas. El punto de encuentro está en cómo cada pieza se integra a un look pensado para circular fuera del ámbito del entrenamiento.
Las variantes de esta estética permiten jugar con proporciones y texturas. Las calzas pueden acompañarse con camisas amplias, mientras una pollera deportiva admite una camiseta oversize. También entran en esa lógica los jeans con tops básicos y las zapatillas combinadas con prendas elegantes, sin necesidad de que todo el conjunto tenga una impronta deportiva.
De cara a 2027, el athleisure aparece entre las propuestas que buscan dar continuidad a esa convivencia de comodidad y diseño. En los looks de Roccuzzo, el cambio se concentra muchas veces en una capa o un accesorio. La misma base deportiva adquiere otra presencia al sumar un abrigo de sastrería o una cartera de estructura definida.